Irak: Invasión por petróleo

martes, 19 de diciembre de 2006
México, D F, 18 de diciembre (apro)- En Estados Unidos se debate la nueva estrategia para Irak El presidente George W Bush prolonga la discusión y toma diversas medidas: involucra a diversos actores; se resiste a fijar una fecha para la salida de las tropas; insiste en que aún se puede tener éxito, y pretende hacer a un lado las recomendaciones del Grupo de Estudios de Irak (ISG), que no convienen a su política La discusión abierta sobre una nueva estrategia para Irak --acelerada por el informe del grupo bipartidario encabezado por James Baker y Lee Hamilton y por la derrota electoral de los Republicanos--, deja entrever objetivos centrales de la invasión estadunidense: el control de la producción de petróleo en Irak y en la región para garantizar a largo plazo el suministro a Estados Unidos; la apertura a la inversión extranjera, y garantizar la hegemonía del dólar en las transacciones del oro negro Al abordar el tema del petróleo, el informe del grupo bipartidario plantea la necesidad de abrir el sector a la inversión extranjera Paralelamente, el gobierno iraquí redacta una nueva ley de hidrocarburos para que las empresas privadas busquen yacimientos de petróleo En una conferencia de prensa, el presidente Bush afirmó que la política petrolera en Irak es una de las reformas pendientes por parte del gobierno del primer ministro Al-Maliki, cuyo objetivo sería garantizar que todos los iraquíes se beneficien de los hidrocarburos Estados Unidos no invadió Irak como parte de la guerra contra el terrorismo, ni para derrocar al "dictador" Sadam Hussein, quien no tenía armas de destrucción masiva, ni menos aún para hacer avanzar la democracia en Oriente Medio El objetivo central de la invasión fue geoestratégico: Irak tiene las segundas reservas petroleras del mundo, no permitía la participación de inversionistas extranjeros y, a fines de 2000, Hussein había comenzado a utilizar el euro en sus transacciones petroleras con Francia y Alemania En 2002 y 2003, Washington negó que los hidrocarburos fueran el objetivo de la invasión a Irak Ari Fleisher, vocero de Bush, afirmó, a fines de 2002, que "el único interés de Estados Unidos en la región (del Golfo Pérsico) es hacer avanzar la causa de la paz y la estabilidad, no la habilidad de (Irak) de producir petróleo" Washington avanzaba hacia la guerra cuando Donald Rumsfeld, Secretario de Defensa, declaró que "no se trata del petróleo y quien lo piense así no entiende la situación" Los ojos de los estadunidenses y del mundo estaban puestos en las armas de destrucción masiva, en la guerra contra el terrorismo, la seguridad tras los ataques terroristas: Irak debía entrar en esa lógica Hidrocarburos y política exterior Sin embargo, las declaraciones y los argumentos contradecían la realidad y toda la historia de la intervención de Estados Unidos en los países de la región del Golfo Pérsico Irak no era una amenaza, Hussein no tenía armas de destrucción masiva ni nada que ver con los atentados del 11 de septiembre Estados Unidos, con el 5% de la población mundial, consume más del 25% del petróleo, pero además depende del crudo importado en alrededor de la mitad de su suministro Cuando el ejército estadunidense entró a Bagdad en 2003, lo primero que aseguró fue el Ministerio del Petróleo, mientras el pillaje en la ciudad y en instalaciones públicas y culturales tenía carta de naturalización La guerra de 1991 contra Irak no fue para liberar a Kuwait, sino en defensa del petróleo en el Golfo Pérsico Michael Klare, en su libro Blood and Oil, considera que sólo hasta 1940 el petróleo fue un asunto de "política interna", en tanto Estados Unidos tenía suficientes hidrocarburos para satisfacer sus necesidades A partir del fin de la Segunda Guerra Mundial, se hizo evidente que sus reservas se agotarían y tendría que depender crecientemente de la adquisición de petróleo en el extranjero A partir de entonces, los hidrocarburos pasaron a formar parte medular de su "política exterior" Las políticas de todos los gobiernos posteriores a 1945, consideraron el petróleo un asunto de seguridad nacional, vital para la economía estadunidense, cuyo acceso debía ser garantizado y protegido a cualquier precio Durante más de 50 años, Estados Unidos ha establecido alianzas con países petroleros, ha protegido de revueltas internas y ataques externos a sus proveedores clave, a países con grandes reservas, particularmente a Arabia Saudita, Kuwait y los países del Golfo Pérsico Washington estableció alianzas con gobiernos de facto (monarquías), represivos o despóticos a cambio de garantizar el suministro seguro de crudo Entre los acuerdos de protección-por-petróleo, destaca el firmado por Franklin D Roosevelt en febrero de 1945 con el rey Abdul Azis ibn Saud de Arabia Saudita, acuerdo que, desde entonces, definió las relaciones entre los dos países, considera Klare La geoestrategia petrolera de Washington en el siglo XXI plantea grandes ajustes Europa y Japón son más dependientes del petróleo del Golfo Pérsico de lo que lo es Estados Unidos pero, sobre todo, la demanda crece aceleradamente por parte de China e India, precisamente cuando el petróleo puede empezar a disminuir en un futuro no distante Los países del Pérsico tienen las mayores reservas de hidrocarburos del planeta, casi las dos terceras partes Su control es asunto de seguridad nacional para Estados Unidos, pero también para China y para los países de Europa Washington tuvo motivos geoestratégicos más importantes para invadir Irak que la guerra contra el terrorismo, o las amenazas de armas de destrucción masiva representadas, por ejemplo, por Corea del Norte El petróleo de Irak Si la invasión militar de Irak tuvo como objetivo el control de recursos petroleros, el fracaso es mayúsculo Según el informe del ISG, la actual producción de petróleo es inferior a la anterior a la invasión Aun así, los recursos petroleros representan el 70% del PIB de Irak y más del 95% de los ingresos del gobierno Irak produce 22 millones de barriles diarios (mbd) y exporta 15 mbd Su producción debería ubicarse en por lo menos 35 mbd Sin embargo, los problemas económicos no han sido mayores porque favorece al gobierno de Irak el aumento del precio del petróleo que, al iniciarse la invasión, estaba en los 20 dólares el barril y ahora se encuentra en los 60 ¿Cuáles son los principales problemas del sector petrolero iraquí? El primero, sin duda, es la insurgencia que tiene un conocimiento detallado de la infraestructura petrolera iraquí y que ataca los oleoductos y las instalaciones petroleras, con lo que golpea intereses del invasor Hay también problemas de mantenimiento en oleoductos e instalaciones petroleras La inversión es insuficiente, la corrupción debilita al sector y los robos de crudo fluctuarían entre 150 mil y 500 mil barriles diarios Técnicos y expertos del sector petrolero iraquí han emigrado a otros países, mientras no hay inversión privada Las tropas estadunidenses no han logrado el control de las instalaciones petroleras Además, el petróleo es un factor mayor de discordia entre chiitas, sunitas y kurdos, aunque la Constitución mantiene algunos consensos básicos en torno a la propiedad y el control El artículo 108 establece que "el petróleo y el gas son propiedad de todos los pueblos de Irak en todas las regiones y los gobiernos", y el artículo 109 le adjudica al gobierno federal "la administración del petróleo y el gas extraído de los yacimientos existentes El ISG critica esos consensos La interrogante para Irak está en qué hacer con los recursos petroleros existentes y con los nuevos recursos, con qué política y cuál distribución El informe Baker-Hamilton rechaza una empresa petrolera nacional que pudiera reducir las tensiones, centralizar los ingresos y distribuirlos localmente, porque considera que no hay confianza de los líderes regionales pero, sobre todo, plantea la intervención de Estados Unidos y la apertura de los hidrocarburos a empresas petroleras internacionales El petróleo alienta los enfrentamientos sectarios Los kurdos buscan el control independiente de sus recursos petroleros, los que se encuentran en su territorio y han firmado e implementado acuerdos de inversión con compañías petroleras extranjeras en el norte de Irak Los chiitas también negocian contratos de inversión de petróleo con compañías extranjeras, afirma el ISG Los sunitas no tienen petróleo en su territorio, y este es un tema que la Constitución iraquí no ha resuelto y por el que los sunitas se han opuesto a una creciente autonomía de las regiones en Irak El presidente Bush, en su conferencia de prensa sobre Irak, habló del petróleo ?el tema no fue tomado por los medios enfocados al debate del retiro o aumento de tropas-- y se orientó hacia la distribución equitativa como uno de los retos que tendrá que enfrentar el gobierno de Al-Maliki Sin embargo, el tema de fondo tiene que ver con la propiedad y el control de los recursos petroleros de Irak y su comercialización Son asuntos de interés para Washington, ya que el objetivo es controlar y garantizar suministros El gobierno iraquí redacta una nueva ley de hidrocarburos que, se espera, genere el comienzo de un desarrollo privado masivo de los yacimientos de petróleo del país Dow Jones Newswires obtuvo una copia del anteproyecto de ley de hidrocarburos, en el que se recomienda al gobierno firmar acuerdos de producción conjunta con empresas petroleras extranjeras para desarrollar los yacimientos en Irak Con ello, se permitiría a las empresas extranjeras, por primera vez en la historia de Irak, explorar nuevos yacimientos, lo que era sólo atribución del Estado El ISG afirma que el éxito del sector petrolero es crítico para el éxito de la economía y el gobierno de Irak Lo que no dice es que lo es también para el éxito de la invasión militar estadunidense (y también para las grandes empresas petroleras) Irak podría recuperar la producción a 30 o 35 mbd en un periodo de 3 a 5 años Aun sin guerra, la producción declinaría si no se atienden los problemas del sector En el corto plazo, la seguridad de las instalaciones petroleras es la prioridad En el mediano y largo plazo, el ISG plantea que Estados Unidos otorgue asistencia técnica al Ministerio del Petróleo Sería una forma de control y habría presencia de compañías petroleras Estados Unidos "ayudaría" a los líderes iraquíes a reorganizar la industria nacional petrolera como una empresa comercial En pocas palabras, reorganización en manos de Washington y las empresas petroleras estadunidenses William Clark, en The real reasons for the upcoming war in Irak, advierte del problema en torno a la moneda que domina las transacciones petroleras Destaca que, en 2000, Hussein comenzó utilizar euros en las transacciones con Francia y Alemania, y que Irán podría estar buscando hacer lo mismo Hasta ahora, el dólar domina las transacciones petroleras en el mundo como moneda única o hegemónica, lo que es una forma adicional de control de los mercados y de fortalecimiento de la divisa estadunidense ¿Qué sucedería si las transacciones de hidrocarburos comenzaran a hacerse también en euros? Según Clark, garantizar la prevalencia del dólar en la comercialización del petróleo es otro de los motivos de la invasión de Irak y del choque con Irán Para Bush, la situación en Irak se complica en el frente interno Considera que las tropas de Estados Unidos no deben retirarse hasta haber cumplido su cometido de garantizar un país estable y el control de la seguridad por parte del gobierno iraquí De acuerdo con una encuesta dada a conocer la semana pasada por CBS News, sólo el 20% de los estadunidenses aprueba la forma en que Bush maneja la guerra en Irak Mientras el Pentágono recomienda aumentar los militares en Irak, sólo el 12% estaría de acuerdo en enviar más soldados

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