Alemania: Bruno, el inmigrante indeseado

lunes, 3 de julio de 2006
Berlín, 3 de julio (apro) - El oso pardo bautizado por biólogos como "JJ1", pero conocido popularmente como Bruno, fue muerto en Baviera en la madrugada del lunes 26 de julio, cinco horas después de que entrara en vigor el permiso especial para su caza, aprobado por el Ministerio de Medio Ambiente bávaro Bruno era el primer oso en pisar los bosques alemanes en 170 años Su ejecución genera una gran polémica, en un país que se jacta de ser un defensor a ultranza de la vida silvestre y la naturaleza Sus especialistas participan a nivel mundial en investigaciones de animales salvajes y proyectos para salvar especies protegidas Sus representantes defienden los alcances de una legislación abarcativa y moderna en los foros internacionales De cara al problema doméstico, sin embargo, las autoridades bávaras actuaron con pragmatismo sumario Además del oso en cuestión, en los últimos años los bosques alemanes reciben otras especies exterminadas hace siglos en la región, como el lobo y el lince La reacción de muchos agricultores y políticos es tajante, a pesar de que existen programas de resarcimiento frente a eventuales daños "Nosotros nos preocupamos por los elefantes africanos, pero en nuestro propio país no podemos lograr una buena convivencia con los animales salvajes", señaló Olaf Tschimpke, presidente de una organización protectora de especies silvestres llamada NABU Y calificó la muerte del oso como un certificado de incapacidad para la política de protección de especies en Alemania Hoja de ruta Bruno provenía de un parque natural en Trentino, Italia, país que junto con Austria realiza un programa de repoblación de osos en los bosques financiado por la Unión Europea (UE) El animal dejó Italia a comienzos de mayo, expulsado por su madre, en cumplimiento de una ley natural que busca evitar todo eventual apareamiento futuro Con casi dos años, un tamaño y un peso respetables, Bruno se mantuvo durante siete semanas entre el Tirol austríaco y Baviera, recorriendo cientos de kilómetros, en busca de un nuevo territorio Los periódicos hicieron un seguimiento minucioso de su largo trayecto Se basaron en los avistajes hechos por los turistas, pero, sobre todo, en sus apariciones en algunas granjas Allí Bruno mató algunas ovejas, gallinas y conejos, derribó cercos y tomó miel de algunos panales Por este motivo se lo catalogó como un "oso problema", un peligro incluso para el ser humano Un oso dañino, según dijera el gobernador de Baviera, el socialcristiano Edmund Stoiber Desde entonces, la prensa se ocupó del perfil psicológico del oso Bruno no era el animal retraído a la presencia del hombre ni a sus propiedades privadas, como hubieran deseado muchos bávaros Este tipo de osos jóvenes e inexpertos, reciben calificativos similares a los de los adolescentes de la especie humana Los especialistas los llaman "sinvergüenzas" o "descarados" El biólogo austríaco Hans Peter Sorger, quien desde hace décadas estudia a los osos que pueblan su país, cree que se trataba de un animal que estaba probando sus límites Y que sin individuos de este tipo, nunca habría vuelto a haber osos en Austria después de su exterminio "Habría que haberle dado tiempo para encontrar su territorio", sostiene Sorger Los osos que viven en Austria, sin embargo, matan cómo máximo ocho ovejas al año El hecho de que Bruno matara un número mayor, en su corto periplo por Alemania, se debe, a juicio del especialista, a que fue sometido a un enorme hostigamiento Alemania quiere un oso atado a las normas, resume la revista Der Spiegel El estado de Baviera, con sus Alpes y su Selva Negra, es un parque natural en el que todo está regulado de manera estricta Alemania tiene enormes superficies boscosas, pero sólo una ínfima parte es bosque virgen, y casi no hay región que no sea objeto de explotación agrícola, forestal o turística Así, Bruno encontró en Baviera un recibimiento y un fin predecibles "Oso problema" "Éste era cualquier cosa, menos un oso normal", señala Felix Knauer, experto de la Universidad de Freiburg A su jucio, el comportamiento de Bruno era intolerable y sus incursiones en poblaciones y granjas podrían haber generado en cualquier momento un ataque a seres humanos Otro especialista, Andreas König, biólogo de la Universidad de Freising, sostiene que también la madre de Bruno está considerada en el Trentino como "oso problema" La osa recibió impactos de bala de goma al regresar al sitio en el que había matado una oveja Aprendió del hecho y se lo transmitió a sus crías Bruno nunca regresó en busca de una presa herida o muerta Eso hizo que aumentara su capacidad de daño Hans Peter Sorger cree que Bruno estaba muerto desde el momento mismo en que los políticos, para protegerse de la crítica de inacción, decretaron la muerte del intruso, y encontraron la convalidación de algunos "supuestos expertos en osos" La caza de Bruno ya había sido aprobada por primera vez un mes antes Pero la medida se revocó ante la llegada de un equipo finlandés, con perros especializados en alces, que le siguieron el rastro al plantígrado durante dos semanas El equipo regresó a Finlandia sin haber dado con Bruno El permiso de disparar contra el oso fue fijado nuevamente para la hora cero del lunes 26 de junio Cinco horas más tarde el oso ya había sido ubicado, apuntado y muerto por un equipo de tres cazadores El Ministerio de Medio Ambiente bávaro debió hacer frente al aluvión de críticas El oso no fue capturado vivo, debido a la supuesta dificultad de disparle una inyección para dormirlo Esto habría exigido que un veterinario se acercara a unos 30 metros El efecto de la anestesia no habría sido inmediato, y ?según los especialistas que apoyaban su ejecusión-- la reacción del animal en ese estado podría haber puesto en peligro a los turistas Un ingeniero llamado Christian Gareis, quien practicaba senderismo junto a dos amigos en esa región boscosa, 50 kilómetros al sur de Munich, piensa que Bruno podría haber sido capturado vivo sin nigún inconveniente Los senderistas avistaron al oso el sábado 24 de julio, y durante varias horas acompañaron su paso por los valles alpinos, a distancias prudentes, tomándole fotografías El animal parecía tranquilo y amistoso, dicen los senderistas, quienes se comunicaban cada diez minutos con la policía hasta que les dijeron que las autoridades no pensaban tomar ninguna medida En un momento en que estaban llegando a una granja, en la que había vacas pastando, los senderistas se adelantaron al oso, para advertir a los lugareños El oso se apuró Pasó a cinco metros de distancia de Christian Gareis, quien instintivamente se ocultó detrás de un árbol "Él sabía que yo estaba ahí ?contó a la prensa el senderista Después me alejé corriendo y él me siguió algunos metros Pero se detuvo No estaba interesado en mi", señaló Hans Peter Sorger ha tenido más de 300 encuentros con osos, 40 de ellos a corta distancia, y siempre ha sido el animal el que emprendió la huída Muchos senderistas y ciclistas vieron a Bruno en esos días Algunos de ellos dijeron que el animal no fue agresivo El cocinero de un restaurante en la montaña, que al ver pasar a Bruno le gritó para espantarlo, señala que el oso tuvo muchísimo más miedo que él "El peligroso animal no parece haberlo sido tanto", sostiene un editorial del periódico Berliner Zeitung "Mucho más da la impresión de que las autoridades no pudieron resistir la radicalización acumulativa, que suele atrapar a las personas cuando se han propuesto la neutralización de un divergente" Campaña en internet Justamente de ese modo, como un divergente, fue tomado el oso por una ola de simpatizantes, muchos de ellos románticos de la vida salvaje, con asiento en la jungla de las grandes ciudades El ingreso a Alemania del oso indomesticado y libre generó campañas de solidaridad en internet Por 20 euros podían comprarse camisetas con la foto de Bruno y la expresión del deseo: "Nunca me atraparán" Hoy se venden banderitas negras en señal de duelo con la huella del plantígrado en color blanco Ya muerto, algunos foros de internet llegaron incluso a renegar del nombre Bruno, y del muy burocrático JJ1, asignado al animal por ser el primer hijo de los osos José y Jirka Lo han rebautizado como JJ Guevara, adosándole un tinte revolucionario a su lucha natural por procurarse un territorio En los diarios aparecen avisos fúnebres La página "oficial" del oso recibe a sus visitantes con un "RIP Que en paz descanse Bruno está muerto" No sólo sus defensores le dieron desde un principio a Bruno estatus de persona Lo mismo hicieron las autoridades, pero con el fin de convertirlo en un forajido Incluso el secretario de Medio Ambiente de Baviera, Otmar Bernhard, señaló que el oso había sido muerto de un sólo disparo, y subrayó las palabras "sin dolor" La autopsia posterior desmiente al funcionario El oso recibió dos disparos Ahora las casas de apuestas deberán pagar a los que sostenían que el oso moriría antes que la selección alemana se despidiera del Campeonato Mundial de Futbol De hecho, en Alemania el oso y el fútbol son temas recurrentes De la mano del fervor mundialista, las banderas alemanas ondean en coches y casas, como nunca había ocurrido desde la caída de Hitler La prensa discute si esto refleja simplemente una normalización o se trata de neopatriotismo El día de la conferencia de prensa, en una cabaña cercana al bosque donde se cazó al animal, un representante de un grupo de defensa de los animales irrumpió en el recinto con traje de oso, y una banderita alemana en la mano En el ministerio de Medio Ambiente y en el club de caza de la zona se han recibido amenazas de muerte Los nombres de los tres cazadores, como con los verdugos, permanecen en el anonimato La Federación Alemana de Caza se distanció del hecho, sosteniendo que un equipo de cazadores, ajeno a la organización, recibió el encargo de una comuna bávara Al despacho del ministro de Medio Ambiente, el socialcristiano Werner Schnappauf, habían llegado mil 300 cartas de niños que le pedían por la vida del oso Hoy le llegan repetidos pedidos de renuncia del Partido Socialdemócrata de Baviera Contra el ministro, pero también contra otros políticos, se presentan ahora múltiples demandas en el Juzgado y la Fiscalía de Munich El fiscal general ha dicho que todavía no hay indicios suficientes de sospecha para iniciar una investigación El gobernador Edmund Stoiber, por su parte, le ha dado su respaldo a Schnappauf La presión también viene desde afuera Italia ha presentado una protesta frente a la Comisión Europea El gobierno quiere lograr que la protección de las especies sea en el futuro reglamentada a nivel de la UE Los diarios The New York Times y The Washington Post han criticado con acidez la reacción alemana ante Bruno En Estados Unidos hay miles de osos libres y los ciudadanos son instruidos sobre cómo reaccionar frente a un ocasional encuentro En tal sentido, Austria, Eslovenia e Italia realizan programas desde hace décadas La madre de Bruno, Jirca, está criando tres oseznos Es de esperar que el próximo verano otros osos jóvenes e inexpertos salgan a buscar su territorio Ironía cruel, o reconocimiento implícito, el hecho es que las autoridades bávaras quieren que el oso, convenientemente embalsamado, sea expuesto en el Museo del Hombre y la Naturaleza de Munich En este museo se expone el ahora penúltimo oso cazado en Alemania, hace 170 años El alcalde del poblado contiguo al bosque en que fue muerto el oso, cree que el animal debe ser expuesto allí mismo Un controvertido médico anatomista, Gunther von Hagens, muy conocido por sus exposiciones en las que se exhiben, plastinados, cadáveres humanos, ha pedido el cuerpo del oso para someterlo al mismo proceso y convertirlo en objeto de exposición Finalmente, una productora cinematográfica ya ha encargado la filmación de la vida del oso

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