España: Recuperar la nacionalidad

lunes, 19 de febrero de 2007 · 01:00
Cuernavaca, Mor (apro)- Protagonistas y herederos de los españoles expulsados por la dictadura de Francisco Franco, al final de la Guerra Civil (1936-1939), tienen ahora una veta jurídica para alcanzar la nacionalidad ibérica con todos sus derechos y obligaciones Descendiente del ideólogo anarquista Pedro Vallina Martínez, su nieto Pedro Virgilio Vallina Amador abrió el camino a está posibilidad jurídica, al ganar ante la embajada española una demanda de recuperación de nacionalidad con la que ahora tiene derecho al voto y a las pensiones económicas recientemente aprobadas para saldar la "deuda histórica" con los descendientes españoles expulsados por el conflicto armado "El argumento central de la embajada para reconocerme como ciudadano español, fue que mi abuelo no salió voluntariamente de España ni renunció a su nacionalidad, sino que fue expulsado por razones de excepción Mi triunfo sirve como instrumento legal para aquellos descendientes de españoles expulsados tras la Guerra Civil de España", dice Vallina Amador tardó casi ocho años para reconstruir su árbol genealógico debido a que no contaba con documentos oficiales sobre la nacionalidad española de su abuelo y de su padre, lo que tornó complicado el trámite Empezó el juicio en 1999 desde Ecuador, donde radicaba entonces, y en 2001 lo reactivó en México, cuando por información de Internet se enteró que precisamente ese año el parlamento andaluz le rindió un homenaje póstumo a su abuelo como un personaje ilustre de Andalucía "Mi única prueba era una constancia de 1937extendida por el gobierno municipal de Valencia que dio fe de que mis abuelos habían procreado tres hijos: Harmodio, Bondad y Milton, éste último mi padre Lamentablemente el documento carecía de validez para la embajada, que originalmente rechazó mi solicitud de recuperación de nacionalidad "Después, a través de la Confederación General de Trabajadores de Andalucía, logré conseguir un ejemplar de las memorias de mi abuelo, a quien el parlamento andaluz le rindió un homenaje póstumo por sus obras y su filosofía anarquista, corriente que tiene sus adeptos en el mundo Esta fue el arma que me dio el triunfo", celebra El origen Originario de Andalucía, España, donde nació en 1878, el cirujano Vallina Martínez fue uno de los 500 mil exiliados de la Guerra Civil que reconocen las estadísticas de la Cuarta Internacional El líder anarquista creía en la libertad, la igualdad y la fraternidad como base de la convivencia social En su juventud luchó contra la monarquía y en su madures combatió frontalmente la dictadura franquista, por lo que en 1939, a la edad de 61 años, fue expulsado hacía el extranjero junto con su esposa y tres hijos Sus biógrafos aseguran que desde muy joven, Vallina Martínez se entregó con pasión y acción al anarquismo europeo de principios del siglo XX y pronto adquirió fama como "fabricante de bombas" para los movimientos revolucionarios de la región En Madrid, relatan, se relaciona con grupos anarquistas y con republicanos, entre ellos Salmerón, Nicolás Estévanez, Palma y muchos otros dedicados a conspirar para derrocar a la monarquía, a cuyo movimiento se une llevado por el anhelo de destruir toda forma de tiranía, causa por la cual es desterrado a Francia En París tiene relación con anarquistas emigrados de todos los países de Europa y allí toma parte en el atentado contra Alfonso XIII; pues al igual que los republicanos, Vallina opinaba que la liberación de los españoles no se lograría hasta que la monarquía de los Borbones no fuera barrida por una revolución que acabase con las castas parásitas, dando paso a un régimen social más humano Expulsado de Francia, sus estudios quedan truncados Se refugia en Londres, lo que le permite ampliar el trato con destacados militantes anarquistas; alemanes, rusos, polacos, italianos, españoles y judíos, todos emigrados, hombres de acción, que los avatares de la lucha empujaron a buscar refugio en el país de las nieblas Durante su estancia en Londres está presente en las protestas organizadas contra la represión en España Asiste a un Congreso de pacifistas contra la guerra, del que regresa desilusionado, pues los acuerdos tomados en dicho acto son pura declamación de propósitos contra la guerra, ya que al estallar ésta en 1914, la mayoría de los que asistieron y firmaron los acuerdos se declararon en favor de la política agresiva de sus gobiernos, tal es el caso de los socialistas alemanes y francés Por fin termina la carrera de medicina y obtiene el título de doctor y con éste regresa a España, acogido a la amnistía otorgada por su gobierno al terminar la guerra de 1918 Ya en México, después de su expulsión de España en 1939, decide establecerse en el poblado de Loma Bonita, Oaxaca, donde abrió un consultorio médico para la gente pobre, combatió el paludismo de la región y amplió su descendencia hasta 1970 cuando falleció En 2005, el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero promulgó la ley 3/2005, por la que se reconocen derechos políticos y una prestación económica a los ciudadanos de origen español desplazados al extranjero, durante su minoría de edad, como consecuencia de la Guerra Civil, y que desarrollaron la mayor parte de su vida fuera del territorio nacional La percepción económica mínima a que tiene derecho es de 6 mil 396 euros anuales (más de 70 mil pesos) A partir de esta ley, también se tiene derecho a servicios de salud especializados y se garantiza el derecho de los emigrantes mayores de 65 años o incapacitados para trabajar, y que se encuentren en una situación de necesidad, a recibir ayudas especiales Igualmente hay becas y convenios con centros educativos para fomentar la realización de estudios universitarios en España En cuanto al derecho de voto, se garantiza ejercerlo en las embajadas o consulados La exposición de motivos de esta ley que entró a partir del 1 de abril de 2005 establece: Los ciudadanos de origen español que fueron desplazados en su infancia al extranjero como consecuencia de la Guerra Civil, han sido beneficiarios a lo largo de los últimos años de una serie de iniciativas de carácter solidario dirigidas a paliar las consecuencias negativas que dicha circunstancia ha tenido sobre ellos Se trata de un esfuerzo que ha permitido incrementar sus niveles básicos de bienestar y en el que, por razones de justicia, es esencial profundizar, prestando una especial atención a quienes tengan un mayor grado de necesidad Una situación en la que, a todas luces, se dan componentes excepcionales que justifican que la respuesta que deba darse sea, igualmente, excepcional, como muestra de la concienciación de la sociedad española y de su deseo de compensar, siquiera sea en parte, las carencias de un grupo de ciudadanos que vieron truncadas sus perspectivas personales y profesionales, como consecuencia del levantamiento militar contra el Gobierno legítimamente constituido, que dio lugar a la Guerra Civil de 1936-1939 Al logro de esta meta va dirigida esta Ley, a través de la creación de unas prestaciones económicas con las que se responde de manera global y solidaria a los problemas mencionados De igual modo, la Ley prevé el establecimiento de mecanismos que permitan la cobertura de la asistencia sanitaria, cuando en el país de residencia se carece de ella o su contenido y alcance resultan insuficientes Se atiende con todo ello al doble objetivo de reconocer la deuda histórica que tiene España con estos ciudadanos y de coadyuvar a la mejor satisfacción de sus necesidades más básicas, dentro de un contexto que constituye una clara manifestación de los rasgos de integración y solidaridad que definen la realidad de nuestro país en los albores del siglo XXI, al tiempo que se adelanta alguna de las medidas previstas en la Comisión Interministerial para el estudio de la situación de las víctimas de la Guerra Civil y del franquismo, constituida en virtud del Acuerdo del Consejo de Ministros, de 23 de julio de 2004, en cumplimiento de la proposición no de Ley aprobada por el Pleno del Congreso de los Diputados, de 1 de junio de 2004 Con su pasaporte español en las manos, el abogado Vallina Amador, originario de Loma Bonita y con 52 años de edad, al entablar su juicio nunca pensó en obtener la pensión económica, sino que lo hizo, "simplemente por anarquismo, por demostrar que jurídicamente podía ganarle al gobierno español" "Yo soy mexicano, jamás he pensado irme a vivir a España, pero la situación en México es tan inestable que uno nuca sabe No lo niego, 70 mil pesos anuales por pensión son atractivos, además de otros subsidios por razones de salud o de vejez; aunque ahora no pienso en eso", concluye(19 de febrero de 2007)

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