El arte de la propaganda

lunes, 5 de febrero de 2007 · 01:00
Berlín (apro) - La exposición se llama "Arte y Propaganda"; y fue inaugurada el 26 de enero en el Museo Histórico Alemán de la ciudad de Berlín El foco está puesto en la acción propagandística llevada a cabo entre 1930 y 1945, en el seno de los sistemas sociopolíticos encarnados por el nacionalsocialismo en Alemania, el fascismo en Italia, el comunismo en la Unión Soviética y el proceso político conocido como New deal en Estados Unidos La presentación conjunta posibilita la comparación de los objetos de arte propagandístico, concebidos y realizados en el contexto de una disputa en la que los cuatro países fueron sus protagonistas principales Cuadros, esculturas, afiches y películas son expuestos y analizados, con el fin de identificar las similitudes que traspusieron fronteras, pero también las diferencias en las respectivas estrategias de propaganda e iconografía Se trata de exponentes de una época signada por las dictaduras en Europa Estas obras surgieron al amparo de una propaganda del Estado que más temprano que tarde evolucionó hacia la propaganda bélica Tras el crack de 1929, y la depresión resultante, todos los Estados se veían enfrentados a la necesidad de reconstruir sus economías Los totalitarios aprovecharon la redefinición para preparar a la sociedad y la economía para la guerra "Decidimos no restringirnos a Estados totalitarios, sino también a uno democrático, como Estados Unidos", dice a la agencia Apro el curador de la muestra, Hans-Jörg Czech "A través del New deal, el presidente Franklin D Roosvelt gobernó un Estado dirigista, utilizando arte y exposiciones dedicadas a la acción propagandística, aunque con una clara diferenciación de la propaganda nazi, donde las tendencias racistas eran omnipresentes", justifica Czech A poco de acceder a la primera sala de exposición, pueden verse cuatro cuadros en gran formato Los líderes políticos han sido retratados tal como querían verse frente a los ojos de las masas: Adolf Hitler, de chaqueta marrón, brazalete rojo con la cruz suástica, mirada calma y resuelta; la cruz gamada como única medalla Benito Mussolini con el casco puesto, en el centro de un paisaje cubista, entre cañones, barcos, bombarderos y soldados que se superponen y complementan como en un montaje fotográfico Josef Stalin, de pie en medio del campo; más allá unas cosechadoras en pleno trabajo, un tendido de torres eléctricas que se pierde hacia el horizonte, muy cerca de donde humean las chimeneas de las fábricas Por último, Franklin D Roosevelt, quien levanta la mirada de su escritorio como si un fotógrafo acabara de sorprenderlo Distendido, con un lápiz por única arma, Roosevelt parece haber terminado con un documento de trabajo y disponerse a afrontar con seguridad el siguiente "En Estados Unidos no había censura como en los Estados totalitarios, pero había algo así como un manejo de la imagen", señala Czech a Apro "Lo especial del caso es que Roosevelt usaba una silla de ruedas, tenía una discapacidad que le impedía caminar normalmente, pero nunca encontraremos una representación que lo muestre de este modo "Siempre era mostrado como un político simpático y un timonel capaz de gobernar en una democracia, en una claro contraste con la imagen que transmitían los otros líderes totalitarios", agrega La propaganda tuvo para el Tercer Reich un papel preponderante Su aporte llevó a Hitler a la cancillería alemana en 1933, y fue decisivo para solidificar su poder Para eso se usaron todos los medios de la publicidad moderna a través de los resortes del Estado El ministro de Propaganda, Joseph Goebbels, basó su tarea en algunos principios básicos La repetición sistemática de los postulados nacionalsocialistas, su justificación pseudo-científica, los eventos multitudinarios en los que la razón era desplazada por las emociones propias del rito, el reemplazo de la religión por la ideología del régimen, la conformación del judío como enemigo del cuerpo social, la ominipresencia del partido, el control y la censura estrictos; y por supuesto el culto a la persona de Hitler, que la exposición resume en algunas de sus imágenes más conocidas, como el afiche de campaña electoral de 1932, con su cara recortada sobre fondo negro y el sólo el nombre impreso abajo Numerosos son también los retratos de Mussolini, Stalin y Roosevelt Ninguna imagen, sin embargo, es ofrecida sin su contextualización histórico-política, a través de un comentario Algunos especialistas ven aquí cierto temor de los organizadores frente a la previsible crítica de glorificación de los líderes expuestos La muestra desempolva una discusión de largo tiempo Si se puede o se debe exponer en los muesos las obras del arte apoyado oficialmente por los nazis Y, en tal caso, de qué modo "La exposición ofrece una mirada crítica sobre un capítulo cerrado de la historia", contesta Czech "No intentamos relativizar, sino entender y agudizar la mirada sobre el fenómeno nacionalsocialista en su contexto histórico", agrega Arte nazi En el marco del proceso de "desnazificación" llevado a cabo por los aliados tras la Segunda Guerra Mundial, la iconografía nazi fue quitada de los espacios públicos en todo el territorio de Alemania Los estadunidenses llevaron a cabo la tarea de manera más sistemática que el resto de las potencias vencedoras Muchas obras de arte nazi fueron confiscadas y llevadas a Estados Unidos Algunas de las que hoy se exponen en Berlín han sido cedidas por el Museo de Historia Militar del Ejército, con sede en Washington, y por el Museo de la Universidad Wolfsoniana en Miami; pero también por varios museos rusos y por el Instituto Wolfsoniano de Génova Se calcula que unas 10 mil obras confiscadas regresaron a Alemania desde fines de la guerra En el año 2000, el Museo Histórico Alemán empezó a clasificar una colección de obras que había recalado en su depósito Se trataba de unas 700 pinturas y esculturas, algunas de gran formato, pertenecientes a las Grandes Exposiciones de Arte Alemán que el régimen nacionalsocialista había realizado en Munich entre 1937 y 1944 Las obras habían permanecido durante décadas en los depósitos de la Aduana Central de Munich, inaccesibles para el público En 1998 fueron cedidas al Museo Histórico Alemán Éste ya tenía en sus depósitos obras de la época del Tercer Reich Pero la gran cantidad recibida puso a sus especialistas en situación de confrontarse con ese producto puro y duro del pasado nacionalsocialista En las obras puede verse de modo ejemplar la política cultural del Tercer Reich La producción artística es conscientemente antimoderna, de resultados dudosos desde lo estético pero festejada como propaganda por el régimen Este arte marcó su clara oposición con la vanguardia alemana de la época, dominada por los expresionistas Ernst Ludwig Kirchner, Georg Grosz, Otto Dix o Paul Klee, entre otros El propio régimen nazi les confiscó miles de obras y con ellas organizó en 1937 la exposición difamatoria denominada Entartete Kunst (Arte degenerado) Los artistas bendecidos por el régimen estaban llamados a suplantar a los expresionistas Como ejemplo de este intento, en la segunda sala de la exposición se alza el Prometeo en bronce, de Arno Broker, el escultor preferido de Hitler La figura de tres metros, estilizada y atlética, representa, a través del titán mítico, la decisión y el ideal físico del régimen La conformación de un ideal de hombre representativo de una sociedad es, después de la representación del líder, el segundo núcleo de la iconografía política Poco más atrás, en una gran pantalla, los cuerpos de los saltadores ornamentales se recortan plásticamente contra el cielo y el agua en blanco y negro Se trata de fragmentos de Olimpia, la película de Leni Riefenstahl, dedicada a los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 Amiga personal del Führer, muerta en 2003 a los 101 años de edad, es quizá la figura más polémica entre los artistas que apoyaron el nazismo Muchos de sus callados admiradores hubieran deseado que su arte sirviera a mejores fines "Aquí también se trata de uniformidad y homogeneidad, de la formación de un cuerpo popular aparentemente armónico", señala Czech "Pero en el caso en Alemania, en contraste con otros Estados, esto conlleva la exclusión racial de los otros, en primer lugar de los judíos, y más tarde a la caracterización de los soviéticos como subhumanos, lo que siempre estuvo acompañado por campañas de propaganda muy fuertes", agrega En el mismo ámbito puede verse el cuadro titulado Cada vez más alto, de Serafima Riangina, en el que una joven pareja, vestida con overol de trabajo, sube a una torre de electrificación "Aquí también nos encontramos con la generación de una nueva sociedad, de un hombre nuevo, pero también con una equiparación absoluta de los géneros", explica Czech, señalando el ideal social soviético del trabajo conjunto del hombre y la mujer, que en esa época distaba de haberse alcanzado Enfrente está el cuadro Balilla, de Albino Siviero En estilo futurista, plasma el avance de tres jóvenes miembros de la organización fascista La individualidad se sacrifica en aras de la fortaleza de la sociedad Los rasgos faciales de los jóvenes se desdibujan, dando prioridad a la marcha conjunta "Los futuristas trabajaron intensivamente para los fascistas, debido a las puntos en común, tanto en la concepción como en el contenido Esto es lo característico del arte en Italia, que había un relativo pluralismo estilístico, ninguna limitación por fuera del realismo", señala Czech En cuanto a Estados Unidos, la muestra exhibe un conjunto de cuadros de Seymour Fogel, de 1938, en el marco de un proyecto para decorar el edificio del sistema de la seguridad social en Washington, DC En contraposición con los Estados totalitarios, el curador de la muestra señala que el uso de la propaganda, durante el New deal, apuntaba a lograr un mejoramiento de las condiciones de vida para los estadunidenses A partir de 1935, la Farm Security Administration realizó una extensa documentación fotográfica para determinar la situación social de la población rural El propio Roosevelt se había propuesto mejorar la calidad de vida del tercio pobre de la sociedad estadunidense Las fotos y los retratos se usaron para promover las campañas Germania En la cúspide de un edificio monumental hay una estatua de Lenin, con el brazo derecho en alto y el dedo índice que parece señalar el futuro Por detrás aparecen escuadrones de aviones de combate que siguen el derrotero indicado La película rescata el proyecto del nunca realizado Palacio de los Soviets El monumento debía alcanzar una altura de 415 metros, y coronar Nuevo Moscú El plan tendía a una completa reestructuración de la ciudad Aquí, en la tercera sala de la exposición, se reviven los sueños urbanísticos de grandeza Uno de los puntos claves, en los tres Estados totalitarios, era la remodelación de las capitales como representación del nuevo poder imperante El caso más conocido, que aquí puede verse en imágenes, es la construcción en Berlín de lo que sería la capital del Tercer Reich Germania fue minuciosamente planificada por Albert Speer, el arquitecto de Hitler También en Roma hubo planes de edificación de un nuevo sector urbano La ciudad pensaba organizar la exposición mundial de 1942 Los pabellones que habrían de construirse no serían temporales, sino que conformarían el núcleo del concepto de la nueva ciudad fascista "Lo más interesante es que en las tres ciudades esta planificación también se tradujo a películas con modelos arquitectónicos", señala Czech Estas películas transmiten los ideales y los sueños, revelando, a través de modelos tridimensionales, el aspecto y la disposición de su infraestructura "Si miramos a Estados Unidos en esa época --sostiene Czech--, también aquí tenemos un nuevo estilo de construcción, el neoclásico, ejecutado en un conjunto de edificios gubernamentales Pero el neoclásico se sumaba armónicamente a la arquitectura de gran ciudad No había ningún proyecto de hacer una ciudad nueva" Finalmente, en el último espacio de la muestra, pueden verse cuadros y afiches de la época de la conflagración bélica La mayoría llaman a los soldados a combatir y a los civiles a no cejar en el respaldo Pero también alerta sobre el poder de la opinión pública propia y ajena En un afiche se ve un soldado estadunidense, con casco y balloneta A un costado, se lee: "El soldado de infantería sabio es cuidadoso con lo que dice o escribe" (5 de febrero de 2007)

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