Londres-Moscu: Guerra diplomática

martes, 22 de enero de 2008
Londres (apro) - En diciembre pasado, el canciller de Gran Bretaña, David Miliband, emitió órdenes precisas: mantener abiertas las filiales del British Council ?principal organismo británico de promoción cultural en el extranjero-- en las ciudades rusas de San Petersburgo y Ekaterimburgo, así como en los Urales Ese mes, el Kremlin había solicitado el cierre de dicho organismo en estos lugares El pasado martes, Stephen Kinnock, director del British Council en San Petersburgo, salió de su oficina a las 5 de la tarde Abordó su vehículo Cuando conducía por la céntrica avenida Nevsky Prospekt, dos patrulleros de la policía le hicieron señas para que se detuviera Así lo hizo Los agentes se le acercaron y le dijeron que había cometido una infracción de tránsito y que olía a alcohol El hecho parecía extraño Kinnock ?según aseguró después-- no había bebido alcohol ni había cometido infracción alguna Kinnock es hijo del exlíder del Partido Laborista Neil Kinnock, quien además es comisionado europeo y actual presidente del British Council a nivel global De inmediato, los agentes requisaron el vehículo tratando de buscar algún documento que comprometiera al diplomático británico, y lo trasladaron a la comisaría central de San Petesburgo Ahí permaneció detenido durante varias horas Escalada Este incidente pasó de inmediato a manos de los funcionarios del consulado británico en Rusia y desató una pelea diplomática entre Londres y Moscú, enfrentados desde el 23 de noviembre de 2006, cuando murió asesinado por envenenamiento en la capital británica el exespía de la KGB Alexander Litvinenko, un crítico del gobierno de Vladimir Putín que investigaba la muerte de la periodista rusa Anna Politkovskaya Litvinenko, quien murió después de ingerir altas dosis del isótopo radioactivo Polonio 210 en el bar del hotel Millennium en Londres, culpó personalmente al presiden ruso de su envenenamiento Después de una investigación de seis meses a cargo de Scotland Yard y de la Policía Metropolitana, la fiscalía británica acusó, el 22 de mayo pasado, al empresario ruso Andrei Lugovoi del asesinato de Litvinenko, y pidió de inmediato a Moscú su extradición a Gran Bretaña Pero el Kremlin se negó El 16 de julio, Londres anunció la expulsión de cuatro diplomáticos rusos Tres días después, Moscú reviró con una medida similar: expulsó a cuatro diplomáticos británicos El conflicto escaló La noche en que Kinnock quedó preso en San Petesburgo, un grupo de detectives de los servicios secretos de Rusia (FSB, por sus siglas en inglés) instó a cinco empleados rusos del British Council en la ciudad "a prestar declaraciones" en la sede de ese organismo policial Aunque esos interrogatorios se hicieron a puertas cerradas, Ross Alans, diplomático del Foreign Office en Londres contó a Apro que hubo "intimidación" por parte de los agentes rusos "Les ?sugirieron? que cambiaran de empleo Obviamente interrogaron a los empleados rusos del British Council, pero de ningún modo a los diplomáticos británicos, porque ellos tienen inmunidad diplomática", declaró Alans Además, horas después, funcionarios del Ministerio del Interior ruso "visitaron" las viviendas de varios de esos empleados, para amedrentar a los trabajadores que habían decidido seguir en sus puestos, a pesar de que el gobierno ruso les había pedido que renunciaran Los agentes indicaron a los empleados que no se "dejaran manipular" por los diplomáticos británicos La versión oficial de los hechos indicó que el gobierno de Putín había pedido cerrar las filiales del British Council en San Petesburgo y en Ekaterimburgo, con efecto inmediato a partir del pasado 1 de enero, debido a que ambas sedes "no cumplían con reglamentos impositivos y con las leyes locales e internacionales" Sin embargo, la versión que Alans dio a este reportero es distinta: Rusia se "vengó" de Londres por su insistencia a la extradición de Lugovoi y, por ello, pidió el cierre del organismo cultural, que representa para Gran Bretaña varios millones de dólares al año en materia de cursos de inglés y en la promoción de cultura y turismo Por su parte, el canciller Miliband declaró, el mismo 15 de enero, que la decisión del Kremlin fue para "intimidar" Aseguró que ello "es completamente inaceptable" Luego, expresó "mucha preocupación" por la seguridad del personal del British Council en Rusia, tanto de ciudadanos rusos como británicos, y convocó al embajador ruso en Londres, Yuri Fedotov, para dar explicaciones sobre lo ocurrido El jefe del servicio diplomático británico, Peter Ricketts, y el embajador Fedotov, se reunieron a puertas cerradas en el Ministerio de Exteriores de Londres la tarde del pasado 16 de enero De acuerdo con testigos, hubo discusiones acaloradas y terminaron el encuentro a gritos "Le expusimos claramente nuestra postura al embajador y él nos prometió que enviará el mensaje a Moscú y nos responderá Pero no podemos contar que fue lo que se dijo en esa reunión", señaló Alans al reportero Sin embargo, la situación en Londres fue tan tensa, que el propio Miliband aclaró que cualquier intimidación o interrogatorio de diplomáticos "es completamente inaceptable" De todos modos, la filial del British Council en San Petesburgo fue cerrada el mismo 16 de enero, debido a que todo el personal ruso fue convocado por las autoridades rusas para hacer declaraciones Moscú se había salido con la suya "En caso que nos obliguen a cerrar las oficinas del British Council, los únicos perdedores serán los rusos y la reputación del gobierno de Rusia", dijo el canciller Miliband Añadió, sin embargo: "Aún hay tiempo para que el gobierno ruso mantenga vivo el contacto cultural" con Londres; "de lo contrario, se arrepentirá" Se acelera el deterioro De acuerdo con analistas, las relaciones diplomáticas entre Gran Bretaña y Rusia atraviesan por su peor momento desde el fin de la "Guerra Fría"? y podrían empeorar Ambos países se acusan de espionaje mutuo Moscú culpa a Londres de dar asilo político a empresarios "corruptos" (muchos de ellos críticos del presidente Vladimir Putín, como los millonarios Boris Berezovtsky o Alex Goldfarb) Por su parte, el gobierno británico critica a Rusia por sus amenazas y tácticas amenazadoras El profesor Yuri Fedorov, una de las máximas eminencias sobre Rusia y miembro honorario de Chatham House en Londres, se mostró "muy pesimista" sobre las relaciones anglo-rusas, aunque desestimó la opción militar en el conflicto bilateral Consultado por Apro, Fedorov consideró que el problema va más allá del conflicto con Gran Bretaña "y tiene que ver con las complejas relaciones de Rusia con el Occidente" Además, el actual profesor de ciencias políticas y director del Centro para los Estudios de Guerra y Paz del Instituto de Estado de Moscú, subrayó que "las relaciones entre ambos países van en una dirección muy negativa" --¿Cómo ve la guerra diplomática que se ha agravado entre Londres y Moscú? --Desafortunadamente, las relaciones entre Rusia y Gran Bretaña se están deteriorando mucho más rápido de lo que pensábamos Las declaraciones de Miliband son muy fuertes, especialmente por el duro lenguaje diplomático utilizado La situación es muy compleja con el British Council porque las autoridades rusas insisten que ese organismo no está cumpliendo con las reglas legales locales e internacionales Creo que estos desafortunados eventos no sólo se remiten a una relación específica con Gran Bretaña, sino que van más allá y hablan de la relación general de Rusia con el Occidente, que es cada vez más frágil "Estos avances son muy negativos, y consideramos que tendrán efectos pésimos para las tareas conjuntas entre Londres y Moscú, que incluyen acciones humanitarias, políticas y de otros ámbitos" --¿Cree que el gobierno de Vladimir Putín se trae algo entre manos con esta decisión de pedir por el cierre de las oficinas del British Council? ¿Considera verdaderamente que ambas filiales trabajan ilegalmente? --Es difícil y complicado de decir Primero porque no soy un experto en temas legales, aunque sí sé que hay acuerdos entre Rusia y Gran Bretaña que deben ser respetados Pero no podría asegurarle si Moscú está en lo cierto al pedir por el cierre de las oficinas --¿Piensa que Londres estaría dispuesto a utilizar la fuerza militar contra Rusia como último recurso de ?persuasión?, en caso que la situación se deteriore aún más? --Espero que no se hable de una opción militar Dios nos guarde de semejante posibilidad El Ministerio de Exterior de Rusia dijo que no le daría visas a los diplomáticos británicos que quieran ir a trabajar al British Council, pero no estoy seguro de que esto vaya a ocurrir Puedo decir que las relaciones diplomáticas están cada vez peor; de todos modos, decir que habrá amenazas militares, creo que no Espero que, a lo sumo, haya respuestas que nosotros llamamos ?simétricas?; es decir acorde con las amenazas del otro lado Como había pasado con la expulsión de diplomáticos de ambos países Es inimaginable por ahora una guerra, pero no podría descartar esa posibilidad --¿Cree que existen fuertes intereses económicos en juego para Gran Bretaña por el cierre de las oficinas del British Council que han empeorado la disputa y la situación? --No creo que estemos hablando de un aspecto económico muy importante a nivel de la pelea bilateral Las actividades centrales del British Council son educativas Por supuesto que esto puede costarle mucho dinero a Londres, pero no estoy seguro que estos costos puedan ser comparables con grandes sumas o intereses económicos --¿Cómo ve el futuro de esta disputa? ¿Considera que habrá una salida o que la situación empeorará aún más? --Por el momento, no soy nada optimista sobre los avances en la relación entre Rusia y Gran Bretaña Es la relación política la que me preocupa, no la económica, porque esa sigue su curso sin importar las peleas Desafortunadamente, las relaciones entre ambos países van en una dirección muy negativa, y creo que empeorarán aún más, debido a que el gobierno de Putín seguirá ejerciendo presión Esperemos que no tengamos que lamentar acciones contraproducentes --concluyó el experto ruso (21 de enro de 2008)

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