La liberación del último guerrillero alemán
MÉXICO, D F, 5 de diciembre (apro)- Christian Klar, el último guerrillero de la Fracción del Ejército Rojo en Alemania, será liberado el 3 de enero de 2009, noticia que ha causado una intensa polémica en esa nación
Klar purgaba prisión perpetua por cargos de asesinato, secuestro y asociación delictuosa, pero tras 26 años de "buena conducta", la Audiencia Territorial de Stuttgart consideró que el reo, de 56 años de edad, ya no es un peligro para la sociedad, pese a que éste nunca se arrepintió de lo que hizo ni ofreció disculpas y mucho menos condenó la lucha armada
La Fracción de Ejército Rojo (RAF, por sus siglas en alemán) fue una guerrilla urbana alemana, inspirada en las latinoamericanas de los años sesenta y setenta, así como en los movimientos independentistas en Asia y África, de esa misma época
Su lucha, según sus comunicados, era por combatir al capitalismo, el imperialismo y hacer justicia por propia mano contra los nazis, que no fueron juzgados por sus crímenes y que después de la Segunda Guerra Mundial ocuparon altos puestos en el gobierno o en la iniciativa privada
Para la RAF, el gobierno alemán de la posguerra era una continuación del régimen nazi con careta democrática
Así, los miembros de la Fracción del Ejército Rojo optaron por la lucha armada, asaltaron bancos, incendiaron supermercados, pusieron bombas en cuarteles norteamericanos de donde partían tropas a Vietnam, y secuestraron a prominentes políticos y hombres de negocios
Todas las acciones se hicieron en colectivo y no hay pruebas concretas de quién hizo qué, de manera que la pena fue cadena perpetua para todos los arrestados, sin deslindar responsabilidades
Así, varios jóvenes miembros de esa organización, que nunca mataron ni secuestraron a nadie, fueron condenados a cadena perpetua, por lo que "a acciones colectivas, castigo colectivo"
Los miembros de la RAF no eran asesinos comunes y corrientes, pero nunca se les reconoció como presos políticos, aunque sí como terroristas
En Alemania existe la cadena perpetua, pero si el preso tiene buena conducta, es liberado bajo vigilancia tras cumplir 15 o 20 años de encierro, ya que la manutención resulta demasiado cara
Además, los estudios sociológicos, psicológicos y criminológicos en aquel país demostraron que normalmente alguien que ya purgó 15 años o más en la cárcel y es liberado, no reincide Y si hay un candidato a excarcelación, se le aplican varias pruebas y se le observa por lo menos durante tres años antes de dejarlo partir
La ministra alemana de Justicia, Brigitte Zypries, defendió la decisión de conceder a Christian Klar libertad bajo custodia, pero los familiares de las víctimas, la prensa conservadora y la canciller Angela Merkel condenaron la excarcelación
El 24 de noviembre pasado, la ministra Zypries dijo a la prensa alemana: "Este es un procedimiento normal en una Estado de derecho"
El secuestro y asesinato de Schleyer
A Christian Klar se le condenó, entre otras cosas, por su participación en los secuestros y asesinatos de Hans Martin Schleyer, jefe de la patronal alemana; Siegfried Buback, fiscal general de la República, y Jürgen Ponto, entonces director del Dresdner Bank
Hans Martin Schleyer fue el último comandante nazi de la SS en Praga Estuvo involucrado en una masacre, a finales de la guerra, pero nunca fue procesado
En 1949, Schleyer entró al Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania para "refundarlo", según sus palabras Ese mismo año, el periódico Frankfurter Rundschau publicó una serie de artículos en los que denunciaba que viejos nazis se estaban agrupando en dicho ministerio
El rotativo acusaba que en la década de los cincuenta había más nazis en el Ministerio de Exteriores que durante el Tercer Reich
Hans Martin Schleyer entró a la Daimler-Chrysler-Mercedes Benz, donde fue uno de los más altos directivos y durante varios años el presidente de la patronal
A Schleyer se le imputa haber dado su consentimiento para que la planta de Mercedes Benz en Argentina hiciera "desaparecer" a 14 líderes sindicales en 1975
El 11 de octubre de 2002 los familiares de los secuestrados entablaron una demanda contra José Rodríguez, quien fuera secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria Automotriz Argentina (Smata), y contra el entonces ministro del Trabajo, Carlos Ruckauf, por asociación ilícita y homicidio
La periodista Gabriela Weber encontró documentos (fechados el 19 de mayo de 1976) que comprometían a Schleyer, jefe de Mercedes Benz en Alemania, con su filial en Argentina para "eliminar a los subversivos"
La investigación de Weber fue publicada por el diario bonaerense Página 12 (en noviembre de 2002) y como libro en Die Verschwundenen de Mercedez Benz (Los desaparecidos de Mercedes Benz) Verlag Assoziation en junio del año 2001, material que se integró en el juicio contra Rodríguez y Ruckauf
La complicidad de la Mercedes Benz en la desaparición de sindicalistas "molestos" fue detallada por dos trabajadores que sobrevivieron al secuestro,
Juan José Martín y Héctor Ratto, quienes fueron torturados por la policía de Buenos Aires
El canje
En septiembre de 1977, la RAF secuestró al jefe de la patronal alemana Hans Martin Schleyer, con la intención de canjearlo por Andreas Baader, Guddrum Ensslin y nueve presos más Ellos habían sido atrapados por la policía en 1972, constituían la cúpula de la RAF y eran considerados La primera generación En el plagio de Schleyer murieron sus tres guardaespaldas y el chofer
Schleyer representaba todo lo que la RAF odiaba (un pasado nazi, el despojo de los judíos checos, jefe de una patronal abusiva y cómplice de escuadrones de la muerte en un país del tercer mundo) y era la "prueba viviente" de la continuidad del régimen del Tercer Reich y el gobierno conservador de la posguerra
La RAF pidió la liberación de la cúpula guerrillera, pero el gobierno alemán no cedió Pasó más de un mes y, para presionar aún más, los guerrilleros, con ayuda de un comando palestino, secuestraron un avión de la aerolínea germana Lufthansa, que había despegado de Palma de Mallorca con dirección a Frankfurt
Tras un largo y tortuoso periplo con escalas en Italia, Chipre, Bahrein y Dubai, el avión aterrizó en Mogadischu, la capital de Somalia Allá llegó un comando especial del ejército alemán y liberó a los rehenes En el asalto sorpresa murieron todos los secuestradores, a excepción de una Palestina que recibió asilo político en Escandinavia
Antes, en junio de ese año, la embajada de la República Federal Alemana en Estocolmo fue tomada por miembros de la RAF para exigir la liberación de sus compañeros presos Hubo un tiroteo y un incendio y dos rehenes murieron, pero el entonces canciller Helmut Schmidt se negó rotundamente a negociar con los guerrilleros, quienes finalmente fueron capturados
Los sobrevivientes de la RAF encontraron refugio en la República Democrática Alemana, pero tras la caída de Muro de Berlín perdieron toda protección y fueron aprehendidos
Al enterarse del fracaso de los secuestros para negociar su liberación, los tres líderes fundadores de la Fracción del Ejército Rojo, Andreas Baader, Jan- Carl Raspe y Gudrum Ensslin, se suicidaron en la prisión de alta seguridad de Stuttgart-Stammheim
Ello, según la versión oficial de las autoridades del penal, pero pocos la creyeron, ya que nadie podía explicar cómo llegaron armas de fuego a las manos de los presos en una prisión de altísima seguridad para que éstos se suicidaran
En respuesta a la muerte de los líderes guerrilleros, Hanns Martin Schleyer fue ejecutado con dos tiros en la nuca
Y, de acuerdo con las autoridades alemanas, la RAF es responsable de la muerte de 30 personas
Tres generaciones
Se puede decir que la Fracción del Ejército Rojo tuvo tres generaciones entre 1970 y 1990 La primera fue el núcleo del movimiento, que buscaba una revolución en Alemania por la vía armada, pero como no tuvieron una base social suficientemente grande, cambiaron de estrategia: apoyaron a los grupos ya armados en guerra de liberación o independentistas de diversas regiones, como Palestina
En el verano de 1970, la primera generación de la RAF, compuesta por dos docenas de jóvenes, recibió entrenamiento militar en un campamento de la Organización para la Liberación de Palestina, en Jordania
Pero las cosas le salieron mal y las acciones de la segunda y tercera generación se concentraron en tratar de liberar a sus compañeros presos
La idea fue secuestrar a personas muy importantes e intercambiarlas por los compañeros presos
La segunda generación de la RAF, en la que destacó Christian Klar, se vio envuelta en muchas acciones violentas
En enfrentamientos y razzias murieron 34 guerrilleros y decenas de ellos fueron heridos Al final, casi todos terminaron muertos o en la cárcel, condenados a prisión perpetua
Los servicios de inteligencia alemana afirmaban que los miembros de la RAF no pasaban de 90 personas, todas ellas muy jóvenes, y que gozaban de la simpatía de todos los que odiaban el autoritarismo
Y, sí, los guerrilleros contaron con una base social y ayuda de los grupos radicales de izquierda, pero poco a poco se fueron quedando solos
Así, el 20 de abril de 1998 el grupo anunció su disolución
El gobierno, en tanto, puso precio a las cabezas de los miembros de la RAF, al tiempo que creó leyes antiterroristas y organizó una cacería internacional de los extremistas, a quienes siempre calificó de terroristas y criminales
Hubo muchos miembros que nunca mataron a nadie y, sin embargo, el castigo fue colectivo y muy duro: prisión perpetua para todos sus integrantes, en condiciones de extrema rudeza, como el aislamiento absoluto durante años, sin ver la luz natural ni a ningún otro ser humano En otras palabras, querían volverlos locos
La crítica constante hacia el sistema de impartición de justicia alemán va en el sentido de que los nazis que fueron juzgados por crímenes contra la humanidad, tuvieron penas mucho más leves que los miembros de la RAF y nunca un trato tan duro
Ahora, Christian Klar, quien fue capturado en 1982, será liberado el 3 de enero, y dice no arrepentirse de nada
El director de teatro Claus Peyman ya le ofreció trabajo en el Berliner Ensemble para cuando quede en libertad
Y sólo queda en prisión una mujer, Brigit Birgeld, quien será liberada hasta el año 2011