Bajo arresto, abogado de Ye Gon por desacato a la Corte

miércoles, 19 de marzo de 2008
Se le impone una multa de 500 dólares Washington, 18 de marzo (apro) - El abogado Ning Ye, uno de los defensores del empresario chino naturalizado mexicano Zhenli Ye Gon, fue arrestado hoy "por desobedecer a la Corte", al reanudarse el juicio de su cliente, acusado por el gobierno de Estados Unidos de tráfico de drogas La sala 24-A de la Corte Federal del Distrito de Columbia, a cargo del juez federal Emmet Sullivan, fue el escenario del arresto de Ning Ye, quien fue sometido y esposado de pies y manos, y arrastrado por la sala para ser llevado a la cárcel por no cumplir las órdenes e instrucciones que le dio el magistrado de que se mantuviera quieto, sentado y callado durante la audiencia del juicio contra Ye Gon Desde que inició, la audiencia comenzó mal para Ning Ye: el juez Sullivan arrancó leyéndole la cartera al equipo defensor de Ye Gon que encabeza Martin McMahon "Tengo la queja de que el abogado Ning Ye no pertenece a la barra de abogados del Distrito de Columbia, que no cuenta con el permiso emitido por esta Corte para representar legalmente al señor Ye Gon", precisó el juez Sullivan, quien provocó de inmediato que Ning Ye ?manoteando y con un pésimo inglés--, se levantara de su asiento para tratar de interrumpir al magistrado y aclarar su situación; pero ni siquiera pudo terminar una frase completa porque lo pararon de tajo "No se levante y no me interrumpa", le advirtió Sullivan Además, el magistrado agregó que Ning Ye había presentado un número de membresía de la Barra de Abogados del Distrito de Columbia que parecía ser falsa "Hay también la queja que intentó meter contrabando a la cárcel (una barra de chocolate, según dijo McMahon) ?donde está arrestado Ye Gon desde hace 9 meses?y- por lo tanto- hasta que no se aclare su estatus no podrá representar al acusado en esta sala", añadió Sullivan El juez aclaró que él no tenía autoridad para intervenir en la decisión de Ye Gon, sobre la elección de sus abogados defensores y por ello concedió que Ning Ye permaneciera sentado en la mesa de la defensa, pero sin la autoridad para hablar ni levantarse McMahon aceptó la oferta del juez, Ye Gon la secundó y Ning Ye, también, aunque no se le veía nada contento Al continuar la audiencia y durante la presentación oral de la fiscalía a cargo en esta sesión de Wanda Dixon y Paul Layman, quienes pidieron otro plazo de 90 días a la Corte para seguir recolectando evidencias contra el empresario chino, Ning Ye se veía desesperado por estar imposibilitado para hablar y rechazar las acusaciones y argumentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos Sentado frente a Ye Gon y McMahon, Ning Ye escribía recados sobre su libreta de raya, de una forma muy ruidosa y notoria; subrayaba sus escritos para que su socio del equipo legal refutara lo dicho por Dixon, pero McMahon no le hacía caso Ning Ye, desesperado por el desdén de su colega, se los mostraba a Ye Gon pero con movimientos corporales muy notorios que no escapaban de la mirada del juez Sullivan, quien por momentos daba la impresión de estar más concentrado en Ning Ye que en los argumento de la fiscalía y en los de McMahon Fueron seis ocasiones las que Sullivan interrumpió a McMahon y a Dixon para reiterarle la advertencia a Ye Gon: "Si se vuelve a levantar pediré que lo saquen", sentenciaba el juez al abogado chino El ambiente se hacía más tenso ante la inquietud corporal que expresaba Ning Ye El abogado de Ye Gon seguía haciendo muecas, subrayando sus comentarios escritos a McMahon; hacía intentos por dirigirse al juez y se tocaba la cabeza en señal de desaprobación a lo que decía su socio y en rechazo a lo que alegaba la fiscalía Ning Ye ya no pudo aguantarse: tomó con una mano un fajo de documentos y se levantó de su asiento para mostrarle a McMahon una página que tenía subrayada de color amarillo --la mitad de su contenido-- El otro abogado de Ye Gon volvió a ignorarlo y se dirigió frente a Sullivan para negociar con Dixon la fecha para el nuevo emplazamiento por 90 días del juicio Desesperado y de manera violenta, Ning Ye se levantó de su asiento para sacar de su maletín ?repleto de documentos-- una agenda Sullivan no se contuvo y ordenó a los dos alguaciles federales ?un hombre y una mujer afroamericana-- que sacaran al abogado de la sala El primer impulso de Ning Ye fue de resignación pero conforme lo llevaban a la salida se iba desesperando: "Debería darles vergüenza", gritó El juez lo refutó sentenciándolo a pagar 500 dólares de multa por desobedecer a la Corte y por su mal comportamiento en la sala a su cargo Con la multa y la expulsión del abogado se pensó que la sesión seguiría su curso normal pero de pronto se escucharon gritos, forcejeos y amenazas que Ning Ye les lanzaba a los alguaciles mientras trataban de contenerlo en el pequeño espacio que hay entre las puertas dobles de la sala 24-A "Soy miembro de la Barra de Abogados, están violando mis derechos Esto es una conspiración y debería darles vergüenza", gritaba Ning Ye, mientras luchaba por escaparse de los alguaciles Las puertas se movían haciendo latente la lucha corporal La alguacil gritó en dos ocasiones cuando su cuerpo chocó contra las puertas por la resistencia del abogado; y del golpe, la oficial abrió la puerta y corrió al teléfono de la Corte para pedir apoyo En ese breve instante la prensa fue testigo de que Ning Ye estaba tirado boca abajo sobre el piso y con uno de los alguaciles sentado sobre él para contenerlo Otro oficial más se unió al forcejo, después de haber llevado a Ye Gon a una sala conjunta, donde lo esposó sobre una mesa de acero, por seguridad "Es urgente el apoyo, suban al piso número cuatro y a la sala del juez Sullivan", exigía al teléfono la alguacil En cuestión de minutos entró corriendo otro alguacil con unos grilletes para tobillos En menos de medio minuto cuatro alguaciles esposaron de pies y manos a Ning Ye para arrastrarlo por toda la sala y, ante la mirada atónita de todos los asistentes a la audiencia, llevárselo a la cárcel Los miembros de la fiscalía se doblaban de risa, lo mismo los reporteros y algunos de los asistentes McMahon se veía abatido y avergonzado, pero al mismo tiempo aliviado de que sacaran a su socio ¿Está contento de que Ning Ye saliera arrestado? --preguntaron los reporteros a McMahon, quien diplomáticamente respondió: "Necesito una persona que hable chino y Ning Ye habla chino" El jefe del equipo defensor de Ye Gon intercambió una mirada con su cliente y, como si no hubiera pasado nada, después del regreso a la sala del juez Sullivan, continuó con sus argumentos de la inocencia de su cliente Sullivan tiene la autoridad para expulsar de toda la Corte Federal a Ning Ye, quien por su actitud de desobediencia y desafío a la autoridad, pasará unas horas en la cárcel, pagará los 500 dólares de multa? "En los 17 años que llevo como abogada nunca había presenciado un incidente de esta naturaleza", comentó la fiscal Dixon en medio de risas de los demás integrantes del equipo legal del Departamento de Justicia

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