Justifica Bush los costos humanitarios y económicos de la guerra en Irak

jueves, 20 de marzo de 2008
Washington, 19 de marzo (apro)- Al celebrarse el quinto aniversario de la invasión militar y unilateral que lanzó en marzo de 2003 sobre Irak, George W Bush, presidente de Estados Unidos, justificó los costos humanitarios y económicos de la medida bélica, con el argumento de que los iraquíes ahora gozan de una libertad democrática y son una nación estable, pese a la guerra civil que libra el país árabe desde del derrocamiento del régimen de Saddam Hussein "En los últimos cinco años hemos visto momentos de triunfo y momentos de tragedia Hemos observado con admiración cómo 12 millones de iraquíes desafiaron a los terroristas y participaron en las elecciones para elegir libremente a sus dirigentes", declaró Bush en el discurso que ofreció en la capital estadunidense Mientras Bush se ufanaba del presunto éxito de su política intervencionista en Irak, en calles de la capital estadunidense, frente a la Casa Blanca, el Capitolio, el Pentágono y el Departamento de Estado, centenares de personas expresaban su repudio a la presencia de los soldados estadunidenses en Irak, a la invasión y a las "verdades a medias" que Bush ha usado para intentar justificar sus errores de estrategia militar y política, que al pueblo iraquí le costaron decenas de miles de vidas y a las fuerzas armadas de Estados Unidos la pérdida de más de cuatro mil efectivos, esto sin contar los 650 mil millones de dólares que, se estima, ha gastado la Unión Americana en Irak desde la invasión a la fecha "Las ganancias que hemos logrado son frágiles y reversibles", reconoció Bush Añadió: "Pero en este aniversario el pueblo estadunidense debe saber que, desde que aumentamos la presencia de soldados en Irak, el nivel de violencia ha bajado de manera significativa, la muerte de civiles ha disminuido, lo mismo que los asesinatos por problemas sectarios y lo mismo que los ataques a las tropas estadunidenses" En el quinto aniversario de la invasión unilateral a Irak, no sólo la popularidad de la medida bélica de Bush ha ido perdiendo respaldo, sino también cualquier intento del gobierno federal por intentar ocultar la verdadera situación de guerra civil que viven los iraquíes, con el hecho de que se hayan celebrado elecciones libres en la nación árabe, sobre todo, porque es latente y altamente palpable el problema étnico entre los chiitas, kurdos y sunitas que componen al crisol poblacional del otrora país dominado por Saddam Hussein En el Capitolio, los líderes legislativos del Partido Demócrata criticaron a Bush por presentar una imagen de triunfo de lo que ocurre en Irak, sin aceptar que los costos de esa fracasada invasión unilateral contribuyó a que la economía estadunidense cayera en una recesión que difícilmente se superará en el corto plazo El senador Barack Obama, y su colega Hillary Rodham Clinton, ambos aspirantes a ganar la nominación presidencial demócrata, aprovecharon la coyuntura para criticar a Bush y, de paso, al Partido Republicano y a su virtual candidato presidencial, el senador John McCain, quien respaldó el ataque a Irak Obama y HIllary prometieron que, en caso de ganar la presidencia, sacarán las tropas estadunidenses de Irak lo antes posible "El reto, para el periodo que viene, es consolidar las ganancias y los logros que hemos alcanzado y con el sello de la derrota de los extremistas Hemos aprendido a través de duras experiencias lo que ocurre cuando se sacan a las tropas de manera anticipada: los extremistas toman su lugar; ellos llenan los espacios vacíos, establecen refugios y los usan para expandir el caos y la matanza de personas", afirmó Bush Bush insistió que, gracias a su invasión, el mundo está más seguro, y que la sociedad estadunidense está menos amenazada por el terrorismo Subrayó que sus tropas han logrado contener acciones terroristas planeadas por el grupo Al-Qaeda, detenido a varios de sus líderes y destruido varios planes de asociación con otros grupos extremistas Sin embargo, los presuntos éxitos que Bush resaltó en la lucha contra el terrorismo internacional por medio de la invasión a Irak, no convencen a los estadunidenses que salieron a manifestarse a las calles de Washington a protestar por la estrategia bélica con la que la Casa Blanca quiere seguir intentando solventar los desastres económicos, sociales y humanos provocados por la guerra unilateral que lanzó Bush y, ante todo, por el hecho de que, pese a las presuntas derrotas de Al-Qaeda y otros grupos extremistas islámicos, el mandatario estadunidense no ha podido detener ni acabar con Osama Bin-Laden, presunto autor intelectual de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 "Con cinco años en esta batalla, hay un debate entendible sobre si valió la pena la lucha, si tiene sentido ganarla o si la ganaremos Las respuestas son claras para mi: remover del poder a Saddam Hussein fue la decisión correcta y esta es una lucha de Estados Unidos que podemos y debemos ganar", concluyó Bush

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