Gran Bretaña: El diario de Cherie

lunes, 19 de mayo de 2008
Londres, (apro) - La exprimera dama británica Cherie Blair causó, el pasado 11 de mayo, un verdadero "terremoto político", tras la publicación de su polémica autobiografía, en la que acusó abiertamente al actual primer ministro de Gran Bretaña, Gordon Brown, de ser un "sediento de poder" y de haber mentido para quedarse con su puesto al frente del gobierno Cherie, de 53 años, ha sido criticada por haber lucrado con su posición de esposa del primer ministro Tony Blair Así, cobró cientos de miles de dólares en ponencias internacionales, compró mansiones y propiedades en el país, y viajó con su marido acompañada de varios asistentes de belleza en sus giras, incluidos peluqueros, maquilladores y dermatólogos La exprimera dama dio a conocer los detalles secretos de su autobiografía Speaking for Myself ("Hablando por mí misma") que publica la editorial Little, Brown Book Group Se trata de un libro lleno de anécdotas políticas y personales, y de ataques directos al actual gobierno Los demonios de Blair En su autobiografía, Cherie dice que su esposo Tony Blair le está dando actualmente consejos en secreto a su sucesor Gordon Brown sobre cómo ganar las próximas elecciones generales previstas para 2010 y evitar un desastre electoral que dejaría fuera del poder al Laborismo Además, cuenta que Blair "sufrió una crisis de confianza" por los embates ocasionados tras la guerra en Irak, entre 2002 y marzo de 2003, "cuando dormía mal, se levantaba por las noches y tenía pesadillas muy feas" Sin embargo, aclaró que su marido decidió permanecer en su puesto para "luchar por su legado nacional y poner en práctica sus promesas" "Fueron períodos muy duros en que tratamos como familia de ayudarlo Pero él tenía que luchar contra sus propios demonios Por eso no podía dormir Le carcomía la culpa, las presiones y las críticas constantes", escribió la abogada Durante sus 10 años en la residencia oficial de Downing Street, en el centro de Londres, Cherie mantuvo su puesto como jurista experta en temas de derechos humanos, ganando varios casos de notoriedad, entre ellos al haber defendido con éxito a uno de los prisioneros británicos de la cárcel de Guantánamo, en Cuba En el libro, con el que la exprimera dama espera cobrar miles de dólares en regalías, narra en detalle las históricas peleas y tensiones que existieron entre Blair y Brown, y explica por qué su esposo no decidió abandonar la política antes de las elecciones generales de 2005 Sobre este tema, acusa a Brown "por hacerle sonar las llaves" de Downing Street en la cara de Blair, y de esa forma forzar su salida del poder "Mi marido siempre quiso quedarse en su cargo y no tenía intenciones de renunciar (como lo hizo en junio de 2007) Pero Gordon lo presionó Él estaba sediento de poder Quería asumir como primer ministro desde hacía mucho tiempo", cuenta Cherie Además, afirma que Tony Blair hubiera renunciado antes de las elecciones de 2005 "sólo si Brown hubiera estado preparado para apoyar la reforma de servicios públicos del nuevo Laborismo "Pero Gordon nunca estuvo a favor de esos planes Por eso mi esposo se quedó en su puesto", subraya en la autobiografía, que se espera sea uno de los libros más vendidos del verano en Gran Bretaña En cambio, el entonces primer ministro decidió permanecer en su cargo para continuar con su reforma del sistema educativo, de Salud y Pensión, escribió Cherie En otra parte del libro, cuenta que el famoso acuerdo que hicieron Blair y Brown de traspaso de poder, y que ha sido comidilla de los principales tabloides sensacionalistas del país, "se hizo de forma privada, y no en el restaurante `Granita de Londres, como ha especulado la prensa" "El acuerdo existió, pero no fue en un restaurante`, sino en nuestra casa Fue un acuerdo privado", destaca la abogada También revela que Blair le dijo a Brown "que debía casarse si quería ser líder del partido y del país", y aclara que los problemas personales que ella tiene con el actual primer ministro "se deben a que yo creía que mi marido era la mejor persona para ese puesto, que es muy difícil "Tony fue un excelente primer ministro, y era la persona adecuada para continuar en el poder, no Gordon", lanza la jurista Intimidades Cherie no sólo habló sobre detalles políticos, sino que también contó sobre asuntos privados de su vida, como haberse sentido "azorada" por la manera en que su esposo hizo público el hecho de que ella sufrió un aborto natural en septiembre de 2002 Según la exprimera dama, su esposo y el entonces jefe de Comunicaciones de éste último, Alistair Campbell, insistieron en informar a la prensa inmediatamente después del aborto natural en lugar de esperar algunos días hasta su recuperación Cherie cuenta sobre el dolor de perder a su bebé a los 47 años, y dice que no pudo creer que su esposo y Campbell se hablaran telefónicamente para discutir el anuncio a la prensa mientras ella seguía internada y con pérdida de sangre "Estaba destrozada Había perdido a mi hijo y Tony y Alistair estaban en el teléfono hablando sobre qué decirle a los medios No lo podía creer", agrega En ese sentido, subraya que Blair y el funcionario de comunicación tomaron la decisión "para que unas demoradas vacaciones del primer ministro no hicieran creer falsamente en una temprana invasión a Irak" En otra parte del libro, Cherie cuenta que ella y su esposo concibieron a su cuarto hijo, Leo, cuando dormían en el castillo de Balmoral, en el norte de Escocia, invitados especialmente por la reina Isabel II Ese hecho ocurrió debido a que Cherie no había guardado sus pastillas anticonceptivas y porque hacía mucho frío en el castillo, algo que hizo que ambos durmieran "muy acurrucados" El embarazo ocurrió "porque no puse los anticonceptivos en mi bolso de aseo, ya que la última vez que había visitado a la reina, los pajes reales me habían abierto el bolso y prefería esta vez no mostrarme en evidencia" Además, se muestra crítica con la familia real británica y acusa a la hija de la reina, la princesa Ana, de haberse negado a llamarla por su nombre de pila y por ser una "amargada" --Encantada, señora Blair --le dijo la princesa en un evento en 2002 en el Palacio de Buckingham, en Londres, según cuenta Cherie --No me llame señora, llámame Cherie--, le respondió la entonces primera dama --Preferiría que no No he sido educada de esa forma--, prosiguió la hija de Isabel II --Una lástima--, sentenció una enfurecida Cherie La autobiografía fue publicada la misma semana que los medios británicos informaron que los Blair se compraron una casa de campo histórica en Inglaterra por unos 8 millones de dólares, que pertenecía al famoso actor inglés John Gielgud La noticia generó una polémica en el país La mansión del siglo XVIII en Wotton Underwood, en el condado de Buckinghamshire (centro de Inglaterra), posee siete habitaciones, un living, jardines ornamentales y dos caballerizas, donde los Blair planean jubilarse La propiedad, llamada South Pavilion, fue construida en 1704 y adquirida por los Blair antes de que fuera puesta a la venta en el mercado inmobiliario La mansión de campo fue renovada extensamente desde que pertenecía a Gielgud e incluye ahora cuatro nuevas habitaciones Fue vendida por Effie Lecky, viuda del empresario canadiense de aerolíneas de descuento John Lecky El portafolio inmobiliario de los Blair incluye ahora dos mansiones en Londres, dos apartamentos en Bristol, en el suroeste del país, y una casa en el condado de Dirham (norte de Inglaterra), excircunscripción electoral de Tony Blair En tanto, las críticas por la publicación del libro no se hicieron esperar La ministra para las Comunidades y leal funcionaria de Brown, Hazel Blears, calificó, el pasado 13 de mayo, de "inútil" el intento de Cherie "de dividir al Laborismo" con su nuevo libro "Creo que muchos miembros del partido están enfurecidos por esto Ellos saben que la prioridad es luchar para que los conservadores no ganen", dijo la funcionaria durante una ponencia en Londres con delegados laboristas También se sumó a las críticas el ministro de Exterior, David Miliband, otro de los "leales" del primer ministro, para quien las afirmaciones de Cherie Blair "fueron desconsideradas e inoportunas" "Mi tarea no es ser crítico de libros, sino trabajar por el bien del país, algo que hago todos los días junto a Gordon Brown", dijo enojado el jefe del Foreign Office (Cancillería británica) De todos modos, la exprimera dama no fue la única que lanzó dardos contra el actual gobierno laborista También lo hizo el exviceprimer ministro británico John Prescott quien en su nueva autobiografía dijo que instó a Blair a despedir a Brown, aunque afirmó que el mandatario se negó porque "le temía" a su ministro de Economía De acuerdo con éste libro, que comenzó a publicarse en capítulos en el dominical Sunday Times el pasado 10 de mayo, Prescott también le pidió a Brown "que renunciara a su puesto y que luchara por el liderazgo de Blair desde fuera del gobierno" "Blair renegó de varias promesas para dejar su cargo en favor de Brown, porque sentía que estaba mejor capacitado", afirmó el exviceprimer ministro Además, calificó a Brown como una persona "molesta, desconcertante y quisquillosa" "Trabajar con él era por momentos muy difícil", admitió Prescott en su libro "Brown pasaba a veces tan desapercibido en reuniones de gabinete que debíamos abandonarlas, mientras que en otras ocasiones se ofuscaba mucho y explotaba como un volcán", agregó En su libro, el exviceprimer ministro admitió haber ideado "cientos" de reuniones de reconciliación y una veintena de llamados para que Brown y Blair "se amigaran" "Pero eso nunca ocurrió Se detestaban", reveló Prescott en el libro En otra parte de su autobiografía, afirmó que Brown se quedó con miles de libras esterlinas del Tesoro que debían gastarse en proyectos sociales promulgados por Blair, y así poder utilizarlos una vez que se convirtiera en primer ministro "Tenía muchos planes para cuando asumiera al frente del gobierno, y entre ellos estuvo el utilizar fondos públicos para sus propios proyectos, y no aquellos de Blair", continuó La publicación de ambos libros políticos llegó en un muy mal momento para el gobierno laborista, que el pasado 1 de mayo sufrió la peor derrota electoral en 40 años en los comicios municipales de Inglaterra y Gales, perdiendo unas 315 concejalías, entre ellas la Alcaldía de Londres Además, los últimos sondeos indican que el 55 por ciento de los laboristas quiere la renuncia de Brown, cuyo nivel de popularidad ha caído a los niveles más bajos en los últimos años Las encuestas indican que el apoyo popular al Laborismo cayó en abril cuatro puntos para quedar en 29 por ciento, mientras que el Partido Conservador lideró con el 40 por ciento de los votos, y le dio al jefe de esa agrupación, David Cameron, el mayor apoyo de los últimos cinco años En medio de la "tormenta política" por la publicación de ambas autobiografías y cuando Gran Bretaña enfrenta una anunciada recesión económica, Brown tiene ahora frente a sí un duro desafío, tal vez el más difícil desde que asumió al cargo en junio pasado: retomar la iniciativa de liderazgo más allá de las críticas o aceptar definitivamente su salida anticipada del gobierno (19 de mayo de 2008)

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