Sudáfrica, las flamas del odio

lunes, 26 de mayo de 2008
México, D F (apro)- Por fin reaccionó el presidente de Sudáfrica, Thabo Mbeki, y envió al ejército para contener la ola de violencia xenófoba que asola a su país La policía, sus unidades especiales, incluso con el apoyo de reservistas, no pudo contener a las hordas armadas de zulúes que atacaron las barriadas de inmigrantes pobres negros Tuvieron que pasar 10 días para que el presidente Mbeki, sucesor de Nelson Mandela, se diera cuenta de la gravedad de la situación, a pesar de que desde el primer momento diversas organizaciones defensoras de los derechos humanos, como la Comisión de Derechos Humanos, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Minería y la Iglesia Anglicana, le suplicaban que llamara a la tropa El obispo Paul Veryn cobijó a casi mil personas en el templo y éste fue atacado El purpurado pidió al presidente, a través de la Radio Nacional, no sólo que enviara al ejército para controlar la situación, sino que decretase el estado de excepción Las víctimas se refugiaron en iglesias, edificios públicos y en las jefaturas de policía de la capital Johannesburgo Lo peor estaba por venir El primer brote de violencia se dio en Alexandra, una paupérrima barriada al este de la capital, y después se extendió a Diepsloot, Thokoza, Cleveland, Hilbrow, Thembisa, Jerusalem, en pocas palabras, a todos los puntos cardinales Los focos rojos se ubican en la región Gauteng; y para el viernes 23 de mayo los ataques habían llegado al puerto de Durban La policía antimotines utilizó balas de goma y gas lacrimógenos para dispersar a la turba, lo cual se logró momentáneamente, pero ésta se reagrupó para atacar en otras zonas desprotegidas La policía no pudo impedir más asesinatos, saqueos, violaciones e incendios Los inmigrantes fueron cazados, calle por calle, casa por casa, edificio por edifico, tienda por tienda Nadie se explica de dónde salió tanto odio y por qué se quemó viva a la gente o se le arrojó desde lo más alto de los rascacielos del centro de Johannesburgo En cuestión de horas el número de muertos se duplicó Al momento de redactar estas líneas la policía sudafricana reconocía 42 muertos y 16 mil desplazados, que como si se tratara de un desastre natural, han sido alojados en tiendas de campaña en los terrenos de las comisarías de policía Los sobrevivientes perdieron todo y sólo salvaron la vida y la ropa que traían puesta En Sudáfrica empieza el invierno austral y la situación tomó a todos por sorpresa La Cruz Roja de Sudáfrica no se da abasto para atender a las decenas de miles de refugiados que carecen de mantas, ropa de abrigo o siquiera una colchoneta para dormir "Es una situación de clásica crisis de refugiados", dijo a la BBC Rachel Cohen, de Médicos sin Fronteras Johannesburgo se convirtió en una zona de guerra "¡Fueron los zulúes que nos tienen envidia!" Entre los refugiados hay decenas de periodistas que escuchan las espeluznantes historias de los sobrevivientes Todos los relatos coinciden en que llegó a buscarlos una turba de jóvenes hombres negros, armados con cuchillos, pistolas machetes, hachas, martillos y demás herramientas, reclamando que los extranjeros de Mozambique, Burundi, Malawi, Somalia, Sierra Leona y, sobre todo, de la vecina Zimbabwe, les habían robado los trabajos y eran los responsables de la alta criminalidad en el país Una de las víctimas dijo a los reporteros del diario sudafricano Sometan: "Los zulúes nos tienen envidia" Los ataques han sido de negros pobres contra negros pobres en barrios tan miserables donde el que uno tenga electricidad o agua potable ya es motivo de envidia; pero no sólo se atacó a los braceros indocumentados, también un pequeño empresario acusado de contratar trabajadores ilegales fue asesinado Murió calcinado dentro de su casa en llamas La policía calcula que mil casas en los barrios pobres han sido incendiadas El presidente Thabo Mbeki hizo un llamado a la calma, a la prudencia y al respeto, pero nadie le hizo caso La oposición lo presiona para que declare al país en estado de emergencia Las "ciudades perdidas", como les decimos en México, fueron reducidas a cenizas; y en ellas vivieron los inmigrantes pobres de toda África, de países devastados por las guerras y las hambrunas Llegaron con estatus de refugiados y muchos ni siquiera tuvieron documentos migratorios La violencia y la miseria los llevaron a Sudáfrica, que después del apartheid, parecía una tierra próspera llena de oportunidades Muchos de los inmigrantes agredidos en los días pasados, llevaban décadas en Sudáfrica Algunos lograron pequeños negocios que fueron saqueados y destruidos La mayor parte de las víctimas trabajaba como sirvientes y en las minas de aluminio, diamantes y oro (labores peligrosas, insalubres y mal pagadas) La Cámara Nacional de la Minería Sudafricana se mostró alarmada por la situación, ya que desde que empezó la ola de violencia xenófoba, menos de la mitad de los mineros se ha presentado a trabajar Los extranjeros negros en Sudáfrica ganan mucho menos que el sueldo mínimo establecido por la ley ¿Será verdad que los zulúes envidian la explotación laboral o acaso ser explotado ya es un privilegio? ¿Será envidia o frustración? No es la primera vez que los nigerianos, mozambiqueños y zimbabwenses son atacados En los últimos dos años hubo agresiones xenófobas, pero muy localizadas a las que no se les dio importancia En los barrios bajos de Durban y Ciudad de Cabo, los muertos eran oriundos de Somalia, hombres muy pobres pero también emprendedores que vendían dulces baratos; ese fue su pecado, vendían más barato que los sudafricanos A pesar de que el apartheid fue abolido en el sentido político y que incluso sus dos últimos presidentes han sido negros, el dinero, el capital, las industrias, las fuerzas productivas siguen en manos de los blancos Criminalidad o xenofobia Govindsamy Mariemuthoo, vocero de las autoridades de la región Gauteng, la más afectada por la violencia, afirma que se trata de ataques de delincuencia común y corriente, incluso de la oportunidad aprovechada por bandas de jóvenes y no de xenofobia Sin embargo, Loren Landau, de la Universidad de Wits e investigadora de Centro de Estudio de Migraciones Forzadas, afirmó a la BBC que la naturaleza de los ataques ha ido cambiando de problemas socioeconómicos a conflictos étnicos La Comisión Nacional de Derechos Humanos así como el obispo Paul Veryn intuyen que la violencia no surgió de manera espontánea sino que hay una organización y una planeación cuidadosamente orquestada Los testimonios de los sobrevivientes son cruciales para tratar de averiguar de qué se trata Afirman que sus atacantes sabían perfectamente quiénes eran y dónde vivían; mas cuando no estaban totalmente seguros, les hablaban en la lengua zulú; al que no entendía, lo apuñalaban o lo quemaban vivo Cuatrocientas personas fueron arrestadas durante los saqueos a las casas y comercios de los extranjeros; están siendo interrogados por la policía y un par de jóvenes confesaron haber recibido dinero para transportar a los agresores Esto lo dio a conocer a la prensa la vocera de la policía de Johannesburgo, Govindsamy Mariemuthoo, quien se negó a hacer conjeturas sobre quién está detrás de los ataques o qué los motivó El presidente Mbeki formó una comisión especial que investigará cuáles fueron las causas y quiénes los responsables de la violencia xenófoba El Instituto para los Estudios en Seguridad (ISS por sus siglas en inglés), ve indicios de que la ola de violencia sea un intento por crear ingobernabilidad al Estado y vulnerar la seguridad nacional En un comunicado de prensa hecho público a través de la Radio Nacional afirmó: "No se puede hablar de simple xenofobia No se puede ignorar que la violencia va de barriada en barriada, de región en región, de provincia en provincia" Nkenke Kekana, uno de los voceros del Congreso Nacional Africano, el partido oficial, dijo que hay "una mano oculta tratando de desestabilizar las provincias del sur, muy importantes para la economía del país" Werner Böhler, es un investigador de la Fundación Adenauer que trabaja en Johannesburgo, afirmó el 23 de mayo en una entrevista con el diario austriaco Standar, que las raíces de la violencia residen en la extrema desigualdad social y lo injusto del reparto de la renta nacional Dijo que era sólo cuestión de tiempo para que estallara la olla de presión; además, con tantas bandas criminales fuera de control, era la oportunidad de oro para el saqueo La criminalidad en Sudáfrica ha sido largamente tolerada Por otro lado, los inmigrantes son vistos como competencia para los sudafricanos negros; una competencia a muerte por los trabajos, por la vivienda, por el agua, por la comida; sólo faltaba una chispa, cualquier pretexto para el incendio Los extranjeros negros como chivos expiatorios El Centro de Estudios de Migraciones Forzadas en Sudáfrica, calcula que hay en promedio en el país tres millones de extranjeros, la mayoría proveniente de Zimbabwe Hasta antes de los ataques, en el centro de Johannesburgo vivían diez mil extranjeros y hasta el momento de escribir estas líneas había 16 mil personas que perdieron sus casas y están como refugiados en tiendas de campaña en los terrenos de las comisarías de policía Ellos no pueden regresar a las barriadas a recoger sus pertenencias, pues aun las bandas armadas "patrullan" la zona e impiden que alguien se acerque; además, las casuchas fueron incendiadas La mayor parte de las víctimas son originarias de Zimbabwe Llegaron a Sudáfrica huyendo de la violencia en su país y se teme que dependiendo de los resultados de las próximas elecciones, el éxodo a Sudáfrica se duplique La prensa sudafricana dirige sus editoriales contra Thabo Mbeki, a quien reclaman no haber creado los empleos suficientes ni haber mejorado el nivel de vida de los negros, ni el de los autóctonos ni el de los refugiados extranjeros, en tanto los blancos viven muy bien; es como si en un mismo país hubiera un primer mundo y un tercer mundo El índice de desempleo entre los negros es de 40% En noviembre pasado, el Instituto Sudafricano de Relaciones Interraciales (South African Institute of Race Relations) calculó que 42 millones de personas vivían con el equivalente a un dólar al día, o menos Esto significa enormes niveles de pobreza que deben ser atendidos "Que se vayan a sus casas, que se lleven sus problemas" La prensa sudafricana sigue con detalles los violentos acontecimientos Los editoriales cuestionan y critican al gobierno de Thabo Mbeki y al descuido en el que ha dejado al país a lo largo de la última década, donde los índices de analfabetismo, pobreza, desempleo, inflación e infectados por el virus del VIH han alcanzado cifras récord Lo que llama la atención es el debate abierto entre los lectores a través de los diarios Las cartas, a veces muy agresivas, en el Pretorio News, el Sometan, el City Press culpan a Mbeki de haber dejado entrar tanto refugiado, de no haber cuidado la frontera y de permitir que la situación se le fuera de las manos Muchos lectores exigen la repatriación de los extranjeros, pues, según esto, se irán con sus problemas y volverá la paz a Sudáfrica Tal vez si los ataques se hubieran dirigido hacia los blancos, no se pensaría en los refugiados de Zimbabwe como los responsables de todos los problemas de Sudáfrica No hay que ser doctor en humanidades para ver que la desigualdad es caldo de cultivo de conflictos sociales México debería aprender de los conflictos de ese tipo, ya que después de Sudáfrica, somos el país con la mayor desigualdad en la repartición del ingreso El 21 de mayo Thabo Mbeki dio la orden al ejército de desplegar tropas en los gethos de la periferia, pero se rehúsa a declarar el estado de excepción en tanto que en Ga-Rankuwa, un barrio pobre de Pretoria, circulan volantes dirigidos a los extranjeros con la leyenda: "O se largan o los matamos"; y les dieron como plazo hasta el viernes 23 de mayo (26 de mayo de 2008)

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