Alemania: neonazismo en la tierra de Merkel

lunes, 18 de agosto de 2008
BERLÍN, 18 de agosto (apro) - Bernd K fue asesinado a patadas en la ciudad de Templin El hecho ocurrió en la noche del 21 de julio, en el taller que le servía de vivienda La víctima tenía 55 años, era desocupado y alcohólico Los dos jóvenes que lo mataron, Christian W, de 21 años, y Sven P, de 18, son dos conocidos neonazis de esta pequeña ciudad situada en la exAlemania Oriental, 80 kilómetros al norte de Berlín Para Bernd ?cuyos apellidos, así como los de las personas que se encuentran en un expediente judicial en curso, no pueden difundirse públicamente-- la muerte significó el fin de un largo declive Su derrumbe personal coincidió con el de la República Democrática Alemana Allí había trabajado como técnico en el campo, tenía mujer y dos hijas Después de la reunificación germana, en octubre de 1990, se convirtió en conductor de camiones y máquinas excavadoras Pero tuvo un accidente, conduciendo alcoholizado, y le retiraron la licencia El desempleo socavó su matrimonio Bernd K se mudó al derruido taller de toneles, herencia de su familia Sin agua corriente ni luz eléctrica ?suspendidas por falta de pago--, el hombre menudo, de barba roja, se fue hundiendo en el aguardiente Un borracho amable y pacífico, a decir de los vecinos Aunque todavía quedan detalles por esclarecer, los investigadores creen que Sven P es el autor principal del crimen Suponen que los dos jóvenes estuvieron bebiendo en el taller junto con la víctima El ataque fue repentino y brutal Como en casos anteriores, que involucran a jóvenes de extrema derecha, no hubo un halo de misericordia que aplacara el trance de violencia Las patadas en la cabeza le ocasionaron a Bernd K múltiples fracturas de cráneo, según informó la fiscal Lolita Lodenkämper La sangre salpicaba una pared del taller hasta una altura de más de un metro y medio Los asesinos intentaron quemar el cadáver con botellas de plástico Los ataques neonazis son una constante en Alemania Sobre todo en las ciudades del Este Extranjeros, punks, homosexuales, borrachines y personas sin hogar son sus víctimas recurrentes Desde la reunificación germana, al menos 136 personas fueron asesinadas por extremistas de derecha Muchos de ellos a través de golpes y patadas, una especialidad histórica entre los seguidores de Adolf Hitler En el caso de Bernd K, el lugar le da al asesinato un carácter distintivo Templin es la ciudad en la que creció Angela Merkel Aquí pasó su infancia e hizo la escuela secundaria La canciller alemana tiene en las afueras su casa de fin de semana La negación Christian W había estado en la cárcel por lesiones corporales, incendio intencional, robo, maltrato de animales y por hacer el saludo nazi en público Sven P también había sido condenado por delitos violentos de carácter neonazi Al momento del asesinato ambos se encontraban en libertad condicional Esa noche Sven P llevaba estampada en su camiseta una imagen de Rudolf Hess, el lugarteniente de Hitler Christian W, un eslogan muy caro a los nazis: Frontkämpfer (combatiente del frente) La fiscalía de Neuruppin ha catalogado el crimen como "extremadamente brutal" y "lleno de desprecio por la condición humana" Hasta la fecha, sin embargo, se ha negado a asignar al asesinato una motivación de extrema derecha La primera reacción del alcalde de Templin, el exsocialdemócrata Ulrich Schöneich, fue decir que no le constaba que en su ciudad hubiera grupos neonazis Poco después se desdijo, cuando se le recordó que en Templin hay personas que cuentan en su prontuario con 40 delitos de orientación ultraderechista El alcalde apuntó también contra la residencia de fin de semana de la canciller Merkel Sostuvo que su dispositivo adicional de guardia le restaba efectivos policiales a la vigilancia diaria de la ciudad La policía y los servicios de inteligencia alemanes tienen una opinión diferente La ciudad es conocida por su sector de extrema derecha, dividido en pequeñas pandillas No es casual que la policía cuente en Templin con efectivos de sus fuerzas especiales El periódico berlinés Tagesspiegel la considera un bastión del extremismo de derecha "Sólo en el último año hubo diez actos de violencia con motivación de ultraderecha", dijo al diario Berliner Zeitung Johanna Kretschmann, de la Asociación Opferperspektive, que atiende a las víctimas de estos ataques A su juicio, el número de neonazis dispuestos a utilizar la violencia es extremadamente alto para una ciudad como Templin, que sólo tiene 17 mil habitantes La preocupación de la autoridad local se ha centrado menos en la suerte corrida por Bernd K que en los probables titulares negativos que genera el hecho Teme que la mala reputación ponga en peligro la principal fuente de ingresos de la ciudad: el turismo Alrededor de Templin hay hermosos lagos y también baños termales Los hoteles reciben unos 300 mil visitantes al año El propio taller en que ocurrió el crimen se encuentra empotrado en la muralla medieval del casco histórico Jörg Krüger es sobrino de Bernd K y a la vez dueño de un conocido bar en la ciudad Después del asesinato quiso organizar un concierto de rock a beneficio de las hijas de la víctima, así como una ronda de discusión sobre el extremismo de derecha El alcalde de la ciudad, Ulrich Schöneich, no otorgó el permiso correspondiente Una versión El periodista Peter Huht, quien coordina un portal de Internet contra el extremismo de derecha en la región, sostiene que Templin tiene un sector de ultraderecha establecido y muy visible Los neonazis suelen parar junto a la puerta de un supermercado céntrico, en el que pueden proveerse de alcohol hasta las diez de la noche Luego se dedican a esperar a alguna incauta víctima Christian W y Sven P provienen de familias desintegradas Christian W, al igual que otros jóvenes de derecha, solía dormir en el mismo albergue para gente sin hogar que usan los vagabundos Los vagabundos no quieren ser como los neonazis y éstos a su vez no quieren ser como los vagabundos De vez en cuando, sin embargo, los une la ronda de cerveza Beber es una de las actividades cotidianas de gran parte de la juventud en estos pueblos También la de los dos acusados Los dos jóvenes asesinaron a Bernd K con tal violencia ?consigna el diario Sueddeutsche Zeitung-- como si quisieran eliminar el futuro de degradación y alcohol que también a ellos les espera La novia de Christian W se llama Stephanie y tiene 17 años En declaraciones al periódico Bild Zeitung la joven dijo que se despertó como a las cuatro de la madrugada de ese 22 de julio, al oír las voces de una charla en la cocina Allí estaban los dos jóvenes Comentaban lo sucedido La chica escuchó los detalles Después de beber cerveza con Bernd K en su taller, se habría iniciado una discusión Christian W lo habría derribado de un golpe en la cara Sven P es un adolescente pálido y pequeño que usa anteojos Sus estallidos de furia desdicen su apariencia frágil Cuando el hombre cayó al suelo, Sven P le pateó la cabeza una y otra vez, como un poseso, hasta que no dio más señales de vida Los asesinos huyeron Pero Sven volvió al taller, con el propósito de borrar huellas Buscó prender el cuerpo de Bernd --presumiblemente muerto-- con unas botellas de plástico "Siempre había querido matar a un hombre", habría dicho Sven P esa madrugada en la cocina La joven dijo que su novio, Christian W, es incapaz de matar a nadie "Sobrellevaremos esto juntos", sostuvo Esa noche les lavó la ropa ensangrentada a ambos A las 4:30 horas, Uwe Liem vio la puerta del taller abierta Liem era amigo de Bernd K Recorría como cada noche la ciudad en busca de botellas de cerveza vacías Liem se guió en la oscuridad con un encendedor El horror le provocó un vomito Su amigo yacía boca arriba, en el suelo, desfigurado, lleno de sangre "Se le veían huesos de la cara", habría dicho Sven P, más o menos a la misma hora, al relatar con frialdad su acto en la cocina de la novia de su cómplice Ambos fueron detenidos al día siguiente y hasta el momento se han negado a declarar ante el juez Reincidencia De acuerdo con información publicada por el diario Tagesspiegel, entre los investigadores de la policía se compara el asesinato de Bernd K con el de Marinus Schöberl en 2002 (Proceso 1392) Los puntos en común son la brutalidad, la posible motivación de extrema derecha y la elección precisa de una víctima frágil Marinus Schöberl fue golpeado, obligado a beber, torturado y finalmente muerto a golpes en un establo para cerdos Tenía 16 años Era tartamudo y tímido El hecho ocurrió en Potzlow, un pueblo a escasos 30 kilómetros de Templin Los tres asesinos tenían antecedentes neonazis Uno de ellos, Sebastián F, oriundo de Templin, es para el mundillo neonazi local una especie de icono Goza de admiración y respeto Después de cumplir tres años de prisión, por la muerte de Marinus Schöberl, fue enviado nuevamente a la cárcel en marzo de 2008 por dos casos de lesiones corporales En su periplo de libertad también se le iniciaron otras causas, por agredir a un joven punk y hacer en público el saludo nazi Según cifras del Ministerio del Interior alemán, en lo que va del año los delitos de motivación racista y trasfondo de extrema derecha han crecido mes a mes Las penas que les impone la justicia a quienes los comenten siguen siendo tibias El 6 de agosto anterior, en Berlín, el neonazi Tino W, de 35 años, mató a puñaladas en la calle a un joven vietnamita, de 19 años, que vendía ilegalmente cigarrillos Días antes, Tino W había proclamado ante sus conocidos que iba a hacer justicia por su mano si es que las autoridades no hacían nada Después de ser detenido y confesar el hecho, fue internado en una clínica psiquiátrica La policía una vez más negó que la motivación del crimen fuera política

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