PAKISTÁN: LOS RIESGOS DEL VACÍO POLÍTICO

lunes, 25 de agosto de 2008 · 01:00
LONDRES, 22 de agosto (apro) - La renuncia del general Pervez Musharraf a la presidencia de Pakistán podría provocar un vacío político con peligrosas consecuencias para la estabilidad y la democracia en este país Acorralado por un pedido de juicio político lanzado por el Parlamento (dominado por la oposición), Musharraf anunció el pasado 18 de agosto su renuncia a la presidencia, durante un discurso transmitido por la televisión estatal de su país El general llegó al poder en 1999 mediante un cruento golpe de Estado Desde entonces logró convertirse en un aliado clave de Estados Unidos en la región Aunque dejó el comando de las Fuerzas Armadas y fue elegido para un segundo mandato el 6 de octubre de 2007, ello no atenuó el embate de sus adversarios políticos Nacido en 1943 en Nueva Delhi y establecido con su familia en el naciente Pakistán cuatro años después, Musharraf se formó en una escuela católica y vivió siete años en Turquía, antes de ingresar a la Academia Militar En 2001, cuando el presidente estadunidense George W Bush lanzó oficialmente la llamada "guerra contra el terrorismo", tras los atentados del 11 de septiembre de ese año en Estados Unidos, Musharraf se convirtió en uno de los máximos aliados de Washington, que recompensó a Pakistán con 12 mil millones de dólares para apoyar su economía Pakistán, uno de los países con más problemas sociales y de violencia del mundo en desarrollo, tiene una deuda externa de 50 mil millones de dólares A partir de su alianza con Estados Unidos, el ahora expresidente pakistaní tuvo a menudo problemas internos debido a que sus opositores lo acusaron de estar al servicio de los intereses de Estados Unidos Al mismo tiempo, los gobiernos de Kabul y de Washington lo acusaron de no hacer lo suficiente para combatir en su territorio a los talibanes paquistaníes y a Al-Qaeda, especialmente en los últimos meses, cuando se intensificaron las acciones de estos grupos armados en las regiones fronterizas de Pakistán con Afganistán Sin embargo, sus principales dificultades comenzaron en marzo de 2007, cuando removió al presidente de la Corte Suprema, el juez Iftikhar Chaudhry, un referente en materia de derechos humanos Ello provocó una ola de protestas que lo obligaron a restablecer al juez en su puesto Ese error convirtió a los abogados y magistrados en la principal fuerza de oposición Luego, en octubre del mismo año, su gobierno anunció que habían caducado las acusaciones contra la exprimera ministra y jefa opositora Benazir Bhutto, quien de esta forma pudo volver del exilio y participar en las elecciones Poco después Musharraf fue reelegido presidente por el Parlamento, y Bhutto regresó triunfalmente a Pakistán Sin embargo, en la primera semana de noviembre de 2007 Musharraf impuso el estado de emergencia, suspendió la Constitución, despidió a los jueces que le eran hostiles e hizo encarcelar a miles de opositores El 29 de ese mismo mes y tras haber dejado el día anterior el comando de las fuerzas armadas, Musharraf juró como presidente, pero la situación estuvo lejos de tranquilizarse: el 27 de diciembre, el asesinato de Benazir Bhutto, en un atentado en Rawalpindi, provocó la violencia en todo el país El pasado 18 de febrero se realizaron elecciones legislativas, las cuales fueron ganadas por las principales fuerzas de oposición: el Partido del Pueblo de Pakistán (PPP) encabezado por Asif Ali Zardari, viudo de Bhutto, y la Liga Musulmana (PML-N) del expremier Nawaz Sharif, alejado del poder por Musharraf en 1999 Así comenzó la pulseada entre Musharraf y el gobierno del primer ministro Syed Gilani, del PPP, a la cabeza de una coalición con el PML-N, que el pasado 8 de agosto anunció el proceso de juicio político al presidente El 16 de agosto la coalición envió a Musharraf un ultimátum de 24 horas para presentar su renuncia, so pena de presentar la semana sucesiva el procedimiento de juicio político Esto obligó a su salida inmediata Grietas en la oposición Ante la renuncia de Musharraf, los dirigentes del PPP y de la PML-N, junto con otras dos agrupaciones que integran la coalición de gobierno, se vieron obligados a buscar un acuerdo y a superar cuestiones de difícil solución, como la restitución de los jueces depuestos por el expresidente La preocupación del PPP radica en que si se restituye a Chaudhry, éste puede cancelar las reformas introducidas por Musharraf, entre ellas la ordenanza de "reconciliación nacional" Esa reforma permitió a Benazir Bhutto y a su marido Asif Ali Zardari regresar al país sin enfrentar los procesos judiciales en su contra que se encontraban pendientes en Pakistán Sin embargo, existiría un acuerdo entre Zardari y Musharraf, según el cual el juez Chaudhry sería reinstalado en su puesto después de que el expresidente saliera del país Al Partido Nacional Awami, que lidera Asfandyar Wali Khan, se le encargó el papel de mediar para que los dos partidos más grandes encuentren una posición común Khan se dijo convencido de que se pueda arribar a un acuerdo sobre la cuestión de los jueces, pero también sobre el futuro de Musharraf y sus ordenanzas, además de la nominación del nuevo presidente de Pakistán Mientras tanto, Musharraf se niega a abandonar el país Sin embargo, versiones de medios locales de prensa mencionaron que se iría con su familia a Arabia Saudita o a Inglaterra "No quiero dejar a mi primer amor, Pakistán, y mi dimisión como presidente no representa una derrota en tanto decidí renunciar sólo en favor de los intereses de Pakistán y del pueblo", dijo el expresidente al canal de televisión local Geo News, un día después de su renuncia El martes 19, mientras los partidos iniciaban negociaciones para elegir al nuevo presidente, talibanes pakistaníes realizaron un atentado suicida en la clínica de la población Dera Ismail Khan, ubicada en la frontera noroeste con Afganistán El atentado provocó la muerte de 40 personas y heridas a 35 más Pocas horas después del ataque, Maulvi Umar, vocero de los talibanes, pidió detener los operativos militares en su contra E indicó: "No estamos viendo cambios en el gobierno pakistaní después de Musharraf" Llamados internacionales Después de de que Musharraf anunció su renuncia, Gran Bretaña y Francia llamaron a respetar los marcos constitucionales y el estado de derecho en Pakistán Londres insistió, a través de un portavoz del primer ministro Gordon Brown, que "bajo el mando del presidente Musharraf se vieron reforzadas las relaciones entre Pakistán y el Reino Unido", aunque aclaró que las relaciones entre ambos países "no dependen de personas particulares" En tanto, Francia llamó a "respetar el marco constitucional y el estado de derecho" tras la renuncia del presidente, y dijo esperar que el próximo mandatario y el gobierno paquistaní "puedan trabajar en un clima constructivo y en el respeto de las instituciones", según el portavoz adjunto de la cancillería, Frederic Desagneaux, en declaraciones hechas el pasado 18 de agosto También se hizo oír Washington, que aseguró a través de su secretaria de Estado, Condoleezza Rice, que Estados Unidos continuará "trabajando con el gobierno paquistaní" tras la renuncia del presidente Rice destacó la tarea de Musharraf en la lucha contra el terrorismo y se manifestó convencida de que se mantendrán los planes de cooperación bilaterales El saliente presidente, sostuvo, "ha sido un amigo de Estados Unidos y uno de los socios más dedicados en el mundo en la lucha contra el terrorismo y el extremismo" El presidente George W Bush siguió con los elogios Dijo que su país quiere "un Pakistán fuerte que siga sus esfuerzos para reforzar la democracia y combatir al terrorismo" Ese tipo de declaraciones no cayeron nada bien en Pakistán Los principales partidos criticaron duramente las "relaciones carnales" con Estados Unidos, un tema muy áspero que incomoda a la población pakistaní En ese sentido, el exjefe de los servicios de inteligencia paquistaníes, Hamid Gul, consideró que el nuevo gobierno de Islamabad debe romper relaciones con Washington, o de lo contrario se gestará un estallido social en Pakistán En entrevista con los periódicos italianos La Repubblica y Il Messaggero, Gul sostuvo el pasado 19 de agosto que, con la excusa de la llamada guerra contra el terrorismo, "el Ejército paquistaní hoy combate contra su propia gente en nombre de los intereses estadounidenses" "Si el gobierno continúa en esta línea, seguirá siendo un gobierno de esclavos Les advierto que si esto sucede, llegará el momento en que la gente de Pakistán se rebelará", dijo a La Reppublica El exjefe de inteligencia es considerado como organizador del movimiento talibán en los años 80, con ayuda financiera de Washington, para combatir la ocupación soviética de Afganistán Gul agregó que "Estados Unidos no quiere que Musharraf sea juzgado, porque está muy involucrado" en las políticas del exmandatario Mientras tanto, la renuncia de Musharraf suscita serios interrogantes sobre el futuro de Pakistán y sobre la suerte del exjefe de Estado Según la Constitución, el cargo será ocupado en forma interina por el presidente del Senado, Muhammad Mian Soomro En 30 días deberá llamarse a nuevas elecciones, en las que votarán las dos cámaras del Parlamento Ya se perfila una campaña electoral dura, con equilibrios aún por definir La alianza entre el PPP y el PML-N, aliados anti-Musharraf, tiene un equilibrio inestable, y ambos partidos, pero sobre todo sus dirigentes ?Sharif y Zardari?, están interesados en ganar la presidencia del país Al llegar el pasado 18 de agosto a Karachi, el hijo de Benazir Bhutto y Asif Ali Zardari, Bilawal Bhutto Zardari, dijo claramente que el próximo presidente será del PPP También existen dudas sobre lo que ocurrirá con la Constitución, que Musharraf modificó para reducir el poder del primer ministro en favor del presidente Ahora parece probable una serie de enmiendas para restablecer la versión original de 1973, sobre todo para revocar la facultad que tenía el presidente para disolver el Parlamento y destituir al primer ministro Consultado por Apro, el profesor Gareth Price, a cargo del programa de Asia del Sur del influyente think-tank británico Chatham House de Londres, advirtió: "Aquello que ha mantenido unida a la clase política pakistaní ha sido su odio y rechazo al presidente Musharraf Ahora que se ha ido, empiezan las divisiones La verdadera pregunta en este momento es si éstos políticos han aprendido algo desde que estuvieron fuera del poder durante más de 10 años" Abundó: "Se han mostrado unidos hasta ahora, pero después de la renuncia, han comenzado a mostrar grietas y deberán aprender cómo gobernar ¿Lo lograrán? Lo dudo"

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