Irak: Al Maliki y las lecciones de la historia

lunes, 8 de septiembre de 2008
LONDRES, 5 de septiembre (apro) - Los fantasmas del pasado sangriento y colonial de Irak persiguen al primer ministro iraquí, Nouri al Maliki, quien debe tomar una decisión concreta sobre el retiro de soldados estadunidendes y británicos de su país e iniciar el proceso de democratización y reconciliación nacional El colonialismo y la ocupación extranjera en Irak preceden a la invasión anglo-estadunidense de 2003 Data de la década de los años 20, cuando el Reino Unido era entonces el poder dominante en la región En ese entonces, los líderes iraquíes que intentaron negociar el fin de la presencia militar extranjera, como trata de hacerlo actualmente Al Maliki, terminaron muchas veces por aceptar acuerdos impopulares o insostenibles, que los llevaron a la ignominia e, incluso, a la muerte "Las lecciones de historia están muy presentes para Al Maliki", afirma Mariam al Rayis, exconsejera del Primer Ministro iraquí y quien pertenece actualmente al círculo cercano del mandatario en Bagdad La determinación para evitar los errores del pasado explican porqué Al Maliki se niega a cerrar un acuerdo específico con Washington y Londres sobre el retiro completo de tropas, al mismo tiempo que afirma que los soldados extranjeros deberían abandonar Irak en 2011, según explica Reidar Visser, académico noruego y editor del sitio historiaeorg, dedicado a Irak Tanto Gran Bretaña como Estados Unidos han afirmado que una salida militar de suelo iraquí debe ser "flexible" en previsión de que la seguridad interna "se deteriore" Según los sondeos de opinión popular, la mayoría de los estadunidenses y británicos favorecen una retirada completa de las tropas de sus respectivos países de Irak Sin embargo, parece que tanto para el presidente George W Bush como para el Primer Ministro británico, Gordon Brown, esa opción aún no ha llegado De todos modos, las cifras de la presencia militar en Irak son alarmantes Según el grupo Iraq Body Count (IBC), compuesto por académicos y activistas internacionales, desde marzo de 2003 Estados Unidos ha perdido 4 mil 150 soldados, 176 Gran Bretaña 176 y unos 138 otros países Sin embargo, los iraquíes son los que más pérdidas de vidas han sufrido: entre 4 mil 900 y 6 mil 375 militares y entre 86 mil 728 y 94 mil 626 civiles, según IBC, que agrega que ésta última cifra puede ser incluso mayor Nacionalismo vs colonialismo "Al Maliki sabe perfectamente que ningún primer ministro iraquí legitimado por el pueblo puede aceptar la presencia militar extranjera en Irak La historia lo ha dejado bien claro", subraya Visser Las negociaciones para firmar un acuerdo sobre la presencia de tropas estadunidenses y británicas en Irak después de enero de 2009, fecha en que expira el mandato de Naciones Unidas, se han alargado mucho más de lo esperado y podrían quedar en un estado "indefinido" si Bagdad no logra presionar lo suficiente a Estados Unidos y Gran Bretaña Para expertos, el futuro político de Al Maliki podría depender de dicho acuerdo, y de cómo ese tratado sea percibido por el común de los iraquíes, quienes tienen muy presente el pasado colonial en el país "Este acuerdo será el examen para el actual gobierno", declaró Mohannad Naema, un comerciante de 34 años de Bagdad, dedicado a la venta de teléfonos celulares "Nosotros apoyamos a Al Maliki por lo que ha hecho hasta ahora en Irak, pero nada de todo ello contará si este acuerdo (para el retiro de tropas extranjeras) no garantiza una plena independencia y soberanía para Irak", agregó Su opinión es apoyada por miles de conciudadanos iraquíes, quienes esperan ahora una decisión clave de su gobierno y del Parlamento Hace 80 años, la situación era muy similar para los iraquíes gobernados por el rey Faisal bin Al Hussein Bin Ali El Hashemi Como Al Maliki en la actualidad, el monarca nacido en 1883 esperaba restaurar la soberanía iraquí a través de tratados bilaterales con Gran Bretaña Sin embargo, Londres insistió en mantener "consejeros y expertos" en Irak Ese "acuerdo" terminó eventualmente con revueltas tribales, varios golpes de Estado y, finalmente, con la criticada decisión del entonces Primer Ministro británico, Winston Churchill, de "re-invadir" Irak en 1941 "Esto es lo que le preocupa a Al Maliki A menos que logre restaurar una soberanía real para los iraquíes, no logrará sobrevivir como primer ministro", señala Visser, uno de los mayores expertos contemporáneos sobre la política e historia de Irak Lo cierto es que después de la Segunda Guerra Mundial, el entonces Primer Ministro iraquí, el chiíta Salih Jaber, decidió renegociar el tratado con los británicos, con la esperanza de asegurar un acuerdo más favorable y fructífero para su país Sin consultarlo con los partidos de la oposición, Jaber viajó a Portsmouth, en el sur de Inglaterra, para firmar un acuerdo secreto en 1948 Aquel tratado lidiaba con los mimos temas que preocupan actualmente a los iraquíes: el retiro de las tropas británicas, el traspaso de las bases aéreas británicas al control iraquí y eliminar la dependencia de Irak de los operativos extranjeros de entrenamiento y apoyo Pocos días antes del regreso de Jaber a Irak, miles de iraquíes salieron a las calles del país a protestar por un acuerdo que consideraban había "traicionado" los valores de soberanía e independencia de su país Semanas después, Jaber fue forzado a renunciar a su cargo Al Maliki, cuyo abuelo fue un prominente sheik chiíta, poeta y exministro de Gobierno, está familiarizado con el caso de Jaber, el político chiíta más prominente de su tiempo, según explica la historiadora iraquí Phebe Marr "Al Maliki conoce muy bien la historia de Jaber y de Irak No puedo imaginar que él quiera un futuro similar", señaló Tal vez el episodio más oscuro para los iraquíes llegó en 1955, cuando un nuevo acuerdo con los británicos fue tan impopular que Nuri al Said, quien era por decimacuarta ocasión primer ministro, fue asesinado a balazos en un golpe de Estado tres años después Ese derrocamiento fundó las bases de cuatro décadas de sentimientos anti-occidentales y para una realidad de violencia y sectarismos en Irak, sostiene Marr Anbar, el "gesto simbólico" Ali al Dabbagh, vocero de Al Maliki, desestima cualquier comparación con el pasado Considera que, a diferencia de experiencias anteriores, cualquier acuerdo de Bagdad con Londres y Washington tendrá que ser aprobado primero por el Parlamento y por todos los partidos políticos de su país El pasado 1 de septiembre, y como un "gesto simbólico", las fuerzas de seguridad iraquíes tomaron el control de la provincia sunnita de Anbar, que estaba a cargo de las tropas estadunidenses Fue un paso crucial para la reducción militar estadunidenses en ese país Los soldados iraquíes desfilaron con su bandera y estandarte nacionales durante la ceremonia de traspaso en la capital Ramadi, lugar que desde hacía años había sido centro de cruentos enfrentamientos entre la insurgencia y las tropas estadunidenses En tono triunfalista, el primero en hablar fue el comandante estadunidense John Kelly, general al mando de las tropas de su país en Anbar "Esta guerra no ha sido ganada totalmente, pero sí afectó a la población de Anbar Al Qaeda aún no ha sido derrotada por completo en esta provincia, pero su fin está cerca y ellos lo saben", subrayó el militar Según Kelly, para que la provincia no vuelva a tener conflictos con la insurgencia y evitar el regreso de Al Qaeda, necesita "desarrollo económico, reconstrucción y fondos para el pago de compensaciones" Anbar, cuya mayoría de su territorio es desértico, se extiende desde el oeste de Bagdad hasta la frontera con Siria, Jordania y Arabia Saudita Es la undécima de las 18 provincias iraquíes cuyo control fue entregado al gobierno central en Bagdad, y la más importante de las provincias sunnitas en ser gobernada por las autoridades chiítas Anbar fue escenario de algunos de los enfrentamientos más sangrientos después de la invasión de 2003, incluidos dos asaltos de las fuerzas estadunidenses a Faluya Cerca de un tercio de las muertes de soldados estadunidenses en Irak (1,305) ocurrieron en ésta provincia, más del 40 por ciento de ellas debido a artesanales cargas de explosivos colocadas por la insurgencia Estados Unidos cuenta actualmente con 28 mil soldados en Anbar, nueve mil menos que en febrero pasado, en tanto que el número de soldados y agentes de policía iraquíes creció a 37 mil Hace tres años tenía sólo 5 mil Las cifras dan cuenta de una tendencia que, sin embargo, podría revertirse en función de la situación en la provincia El traspaso de poder ayudará a Washington a recortar los niveles de tropas en Irak y desplegarlos ahora a Afganistán, donde se ha recrudecido la violencia por parte de los talibanes Una situación semejante enfrenta Gran Bretaña, que informó el pasado 2 de septiembre que desplegará a miles de soldados que estaban estacionados en suelo iraquí a la provincia afgana de Helmand, donde se lleva a cabo la "Operación Libertad Duradera" El traspaso en Anbar había sido acordado para junio pasado, pero fue demorado por Estados Unidos debido a un conflicto entre líderes y grupos políticos locales, sumada a un ataque con bomba en Ramadi Anbar era considerada como el bastión de Al Qaeda en Irak y de su líder jordano Abu Musab al Zarqawi, quien utilizó la zona para planear ataques en Bagdad, hasta que fue asesinado en 2006 por un ataque aéreo estadunidense El 11 de septiembre de 2006, un informe de la Inteligencia estadunidense concluyó que Al Qaeda ganaba cada vez más terreno en Anbar y las posibilidades de que las tropas estadunidenses tuvieran el control en esta provincia "eran remotas" Pero la situación cambió drásticamente a finales de ese año, cuando los líderes tribales sunnitas ?en desacuerdo con las atrocidades cometidas por seguidores de Al Qaeda-- cambiaron de bando y formaron consejos "de resurgimiento" financiados por Estados Unidos, que se convirtieron más tarde en modelo para las unidades de guardia iraquíes que ahora existen en todo el país Sin embargo, el progreso en materia de seguridad no ha conseguido calmar las tensiones en el proceso de reconciliación interna de Irak El Parlamento iraquí aún debe aprobar una controvertida ley electoral que ha sido demorada desde julio pasado por una disputa con la provincia norteña de Kirkuk, rica en recursos petrolíferos Las elecciones provinciales, vistas por Washington, Londres y Bagdad como un evento clave en la reconciliación nacional y la democratización del país, podrían realizarse este año sólo si se llega a un acuerdo al respecto en las próximas dos semanas

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