Cuba: nuevo mapa diplomático mundial

lunes, 28 de diciembre de 2009

LA HABANA, 25 de diciembre (apro).- Cuba presume su nuevo mapa diplomático mundial y hace gala de su relación con los 32 países, “de izquierda y derecha”, de América Latina, y destaca sus fortalecidos vínculos comerciales, políticos y diplomáticos con las dos naciones gigantes de Latinoamérica: Venezuela y Brasil.

           El gobierno de Raúl Castro concluye 2009 con una activa diplomacia en América Latina, lo que logró cerrar el capítulo de aislamiento, al formalizar sus relaciones diplomáticas con El Salvador y Costa Rica, las únicas dos naciones con las que no mantenía relaciones, y su nueva alianza estratégica con China y Rusia.

          “Al resumir la ejecutoria internacional del año que concluye, puedo afirmar que los hechos demuestran el completo fracaso de las pretensiones (del gobierno) norteamericano, de más de medio siglo, de aislar a Cuba”, afirmó el presidente Raúl Castro Ruz en su discurso del pasado 20 de diciembre en el Parlamento cubano.

          Un mes antes, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, presumió del nuevo mapa diplomático de Cuba en el mundo: “Cuba disfruta de vínculos amplios y productivos en todos los rincones del planeta. Con la única excepción de Estados Unidos, Cuba tiene relaciones de amistad con todos los países de este hemisferio y cuenta con la solidaridad de la región”.

          El pasado 23 de diciembre, el ministerio de Relaciones Exteriores celebró con bombo y platillo sus 50 años de la diplomacia de la revolución que triunfo en 1959, la que llamó “diplomacia de nuevo tipo”.

          En el acto, al que asistió el presidente de los Consejos de Estado y de Ministro, Raúl Castro, el canciller Rodríguez volvió hacer gala de la inserción “total” de Cuba en el concierto internacional, pero sobre todo destacó el fracaso de Estados Unidos por aislar a la isla.

 

Países claves

 

Cuatro países son los socios y aliados claves de Cuba no sólo en sus vínculos comerciales, sino como actores fundamentales en su estrategia diplomática en todos los foros internacionales y en su diferendo con Estados Unidos.

           Venezuela es el principal socio comercial de Cuba y, sobre todo, el principal aliado en su enfrentamiento con el gobierno estadunidense. El presidente Hugo Chávez se convirtió en el salvavidas de la isla, pues se calcula que en 2010 el intercambio comercial entre ambos países podría llegar a 7 mil millones de dólares.

         La mayoría del intercambio es de petróleo por servicios, transacción poco común en las relaciones comerciales mundiales, que engloba la entrega diaria de 115 mil barriles de petróleo por el trabajo de 42 mil colaboradores cubanos, principalmente médicos, paramédicos, maestros e instructores deportivos.

          Chávez se ha convertido en el principal defensor y, muchas veces, vocero y representante del gobierno cubano. Así lo demostró en la pasada Cumbre sobre el Cambio Climático de Copenhague. Ahí, el mandatario venezolano hizo suyas las principales demandas del gobierno cubano.

         Brasil mantiene en su agenda común con el gobierno de Estados Unidos el tema cubano. El presidente brasileño Luis Ignacio Lula da Silva es prácticamente el enlace entre los gobiernos de Raúl Castro y Barack Obama.

           Desde el primer encuentro, 15 de marzo, de los presidentes de Brasil y Estados Unidos, Lula abogó por el levantamiento del embargo norteamericano a Cuba y por una nueva política estadunidense hacia la isla.

         Brasil, sin duda, es un actor importantísimo para la isla, principalmente porque el presidente Lula ve en su relación con el gobierno de Castro una oportunidad para consolidar su liderazgo en Latinoamérica.

         Brasil ocupa el cuarto lugar como socio de Cuba con un intercambio comercial de más de 700 millones de dólares y con una balanza favorable a la nación sudamericana.

         Las relaciones comerciales y de inversión entre ambas naciones crecieron hasta en un 200% este año. El gobierno brasileño, por ejemplo, financiará el próximo año la construcción del cuarto puerto cubano (ya existen La Habana, Cienfuegos y Santiago) en Mariel, con una inversión de 600 millones de dólares.

           Dos actores extrarregionales son fundamentales para la economía y la diplomacia cubana: China y Rusia.

          Los chinos son el socio número dos de la isla con un intercambio bilateral de 2,200 millones de dólares, sólo detrás de Venezuela y antes de Canadá, España y Estados Unidos. La presencia de China ha jugado un papel importante en la reducción del aislamiento de Cuba.

           Con sigilo, Rusia, exaliado de la “Guerra Fría”, logró en dos años consolidar su presencia política, económica y militar en Cuba con la firma de los acuerdos de exploración y explotación petrolera; su interés en el níquel y la construcción de gasoductos.

          El tesoro que Rusia reencontró en Cuba no sólo es hidrocarburo.

          El presidente Dmitry Medvédev hizo a un lado las diferencias ideológicas del pasado: retomó su alianza estratégica con Cuba y, a través de la isla, intenta consolidar su presencia en América Latina y arrancarle a Estados Unidos el mercado bélico de la región.

 

Presencia cubana en el exterior

 

Datos de la cancillería cubana confirman que la isla finaliza este año con relaciones plenas con las 32 naciones de América Latina. Sus vínculos a nivel mundial suman actualmente 182 de los 192 miembros de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

         De ellos, 108 tienen embajadas y misiones diplomáticas en La Habana, mientras la isla mantiene sedes y misiones diplomáticas en 123 países. La isla ha desplegado unos 350 mil médicos, técnicos de salud y educadores, principalmente en por lo menos 157 países. Actualmente trabajan 51 mil cubanos en 95 países.

          Cuba privilegia todo esquema regional que excluya a Estados Unidos, y hasta cierto punto lo ha logrado.

          Al finalizar 2008 dio continuidad al proceso de inserción regional y logró insertarse en el Grupo de Río, el foro político más importante de América Latina, que en febrero próximo tendrá su reunión en México.

         Consolidó su liderazgo, junto con Venezuela, en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), que recientemente celebró en La Habana su VIII Cumbre con la presencia de seis jefes de Estado y de gobierno, de los nueve miembros, y en la que se dio un gran impulso a la institucionalización de ese eje integracionista.

          El ALBA nació hace cinco años a propuesta del expresidente cubano Fidel Castro Ruz. Surgió como propuesta de comercio solidario entre los estados y como alternativa del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), una iniciativa de Estados Unidos que finalmente fracasó.

         Bajo el amparo del ALBA, Cuba y Venezuela serán los primeros países que realizarán una operación comercial con el sucre, la moneda que creó para sustituir al dólar en el intercambio entre los países del ALBA, que fue aprobada en diciembre para su puesta en marcha a fines de enero de 2010.

          Cuba reiteró explícitamente su desinterés en retornar a la Organización de los Estados Americanos (OEA), a pesar que en la cita de la organización realizada en Honduras, el 3 de junio pasado, las naciones miembros decidieron derogar la resolución que expulsó a Cuba en 1962. 

         En el informe presentado por el viceministro de Relaciones Exteriores, Marcelino Medina González, a la Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento), se destaca el multilateralismo de la diplomacia cubana y su presencia en organismos internacionales extrarregionales.

        Pone como ejemplo el Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), organismo que La Habana ha presidido en dos ocasiones: en 1979-1980 y en 2007-2009. Dentro del Movimiento de los No Alineados, La Habana ha sido un fiel aliado de Irán, país considerado actualmente el enemigo número uno del gobierno de Obama.

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