Cuba: retiro sigiloso de Honduras

viernes, 4 de diciembre de 2009

LA HABANA, 4 de diciembre (apro).- El virtual desmantelamiento de la representación diplomática de Honduras en La Habana, pero sobre todo el aumento de la violencia en ese país centroamericano, ha obligado al gobierno cubano a retirar con sigilo a parte de los colaboradores que prestan servicios en las zonas marginadas.

           La embajada de Honduras, situada en un edificio comercial de la capital, trabaja sin recursos y su personal no cobra desde el golpe militar. Sus teléfonos y servicios diversos no han sido pagados; el embajador José Ramón Elvir no tiene contacto alguno con los empleados administrativos de la cancillería y su trabajo consular es limitado.

          Elvir, un hombre cercano al presidente constitucional Manuel Zelaya, sobrevive gracias al apoyo del gobierno cubano que, según el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, nunca reconocerá a un gobierno de facto.

          Uno de los convenios que aún se mantiene sin cambios es el de los hondureños que estudian en la isla. En Cuba hay unos mil hondureños que estudian medicina, carreras técnicas, ramas de ingeniería, pedagogía, técnicos en laboratorios médicos y  técnicos en equipos hospitalarios.

          A la mayoría de ellos aún les falta uno o dos años para finalizar sus estudios. De continuar la indefinición política en su país corren el riesgo de no concluir sus estudios.

           El gobierno cubano reconoce como presidente constitucional a Manuel Zelaya. Desde que los militares dieron el golpe de Estado, en junio pasado, decidió retirar a su embajador en Honduras, Juan Carlos Hernández, y rompió toda relación con la administración de facto, encabezada por Roberto Micheletti.

          La grave situación interna, el aumento de la violencia en varias ciudades y el apoyo del gobierno del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a un proceso electoral rechazado por la mayoría de los países de América Latina, tienen en vilo los convenios de colaboración de Cuba en el país centroamericano.

          Fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba confirmaron a Apro que estudian la posibilidad de que las brigadas de salud – conformadas por unos 350 médicos-- que aún se mantienen en el país, sean retiradas por etapas.

           La cancillería cubana monitorea todos los días la situación interna de Honduras. Mantiene contacto con las brigadas médicas que se encuentran en ese país por un convenio firmado entre ambas naciones.

          Existen, según la misma fuente, otros 60 cubanos que trabajan en ese país fuera de los convenios oficiales.

          El pasado 10 de julio, Cuba  retiró de Honduras a 143 colaboradores que trabajaban principalmente en el sector de educación y deporte, y anunció que dejaría sólo a las brigadas médicas.

          En el Memorándum número 288-2009, explicaba los motivos que lo llevaron a esa decisión.

           “La embajada de la República de Cuba ha tomado nota de la devolución, el 7 de julio de 2009, por la Secretaría de Relaciones Exteriores de la República de Honduras, sin haber sido realizado el trámite solicitado, de 83 pasaportes.

         “Correspondían a asesores educativos cubanos, vinculados al Programa Nacional de Alfabetización para jóvenes y adultos ´José A. Domínguez´ con el método cubano ´Yo, Sí Puedo´, que se encontraban en poder de esa Secretaría para prorrogar el término de su estancia en la República de Honduras.

          “El pasado miércoles 1 de julio, el señor Enrique Ortez Colindres declaró que los colaboradores cubanos del sector de la educación estaban participando en labores de adoctrinamiento y organización de grupos de choque, citando como fuente de esta grave aseveración a las Fuerzas Armadas Hondureñas.

          “La embajada de la República de Cuba rechaza categóricamente estas calumnias, cuyo único objetivo parecería ser alentar acciones hostiles y violentas contra los colaboradores cubanos, que realizan una labor solidaria, instrumentando un programa de alfabetización que ha beneficiado a más de 150 mil hondureños”.

          La embajada de Cuba informa que, de los 143 colaboradores cubanos, 83 se retirarán a través del aeropuerto de San Pedro Sula, en una aeronave de la empresa Cubana de Aviación, y 60 lo harán por carretera desde la ciudad de Danlí hacia el punto fronterizo Las Manos en Nicaragua.

          Un día después llegaron a La Habana los 83 colaboradores cubanos, debido  “a obstáculos impuestos por el gobierno de facto de ese país”, según declaró Ena Elsa Velázquez, ministra de Educación.

        La funcionaria reveló que la mayoría de ellos había “enfrentado grandes peligros y recorrido largas distancias durante la evacuación”.

         Velázquez dijo lo anterior al recibir a decenas de pedagogos, tres especialistas en deportes y dos del Ministerio del Azúcar. 

 

“No sentimos miedo”

 

La educadora Daysi Herrera Pérez dijo que nunca temieron por su vida porque la sociedad hondureña que habita las montañas los protegía. La profesora Marta Peña reconoció que fueron hostigados por personas cercanas al golpe militar.

         "Miedo no sentimos", expresó Pedro Carmona Díaz, de la provincia de Pinar del Río, quien señaló que cuando algunos conocieron de la retirada de los colaboradores cubanos, hubo infinidad de llamadas de reconocimiento a su labor y de rechazo al golpe militar.

          Pero no han sido lo únicos colaboradores cubanos que han abandonado el país centroamericano. Unos 30 cubanos cruzaron  la frontera con rumbo a Nicaragua. La mayoría de ellos fue objeto de hostigamiento por parte del gobierno golpista de Roberto Micheletti.

         El reconocimiento a las elecciones del pasado domingo y la presencia cada vez mayor de personal del gobierno de Estados Unidos, un gran número vinculado con los cubanos americanos de la Florida, le dieron un giro de 90 grados a la presencia de los colaboradores cubanos en Honduras.

          La cancillería valora si aún existen garantías para que continúen las brigadas médicas en las zonas marginadas del país. El gobierno de la isla teme de acciones hostiles y violentas contra los colaboradores cubanos.

           Tomará la decisión después de la reunión que sostendrán el 15 y 16 de diciembre en la capital cubana los nueve países que integran La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).