Florence Cassez: Culpas fabricadas

domingo, 6 de diciembre de 2009

Periodistas franceses investigaron el proceso seguido contra Florence Cassez, presa por secuestro, y encontraron que todo el caso "fue armado" por las autoridades mexicanas. A cuatro años de su detención, su defensa anuncia que acusará a Genaro García Luna en París por fabricación de pruebas y el gobierno de Nicolás Sarkozy no descarta demandar a la administración de Felipe Calderón ante la Corte Internacional de Justicia de la Haya.
París/México.- Alain Devalpo no descansa. Desde la publicación, el pasado 12 de noviembre, de Penas mexicanas, Florence Cassez, Jacinta, Ignacio y los otros, libro escrito en colaboración con Anne Vigna, el reportero es muy solicitado en medios de comunicación galos: corre de una entrevista a otra y participa en programas de radio y televisión sobre la francesa encarcelada en el penal femenil de Tepepan.
         Penas mexicanas volvió a colocar a Florence Cassez bajo los reflectores justo cuatro años después de que agentes de la desaparecida Agencia Federal de Investigaciones (AFI), al mando del ahora secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, escenificaran su detención ante las cámaras de Televisa y Televisión Azteca el 9 de diciembre de 2005.
         El libro dio un nuevo impulso a la campaña francesa a favor de Cassez e impuso un tono distinto a los reportajes dedicados a su caso y a las manifestaciones de solidaridad en su país.
Se acabó el chovinismo exacerbado que desataron, sucesivamente, el segundo fallo de la justicia mexicana que en marzo pasado la condenó a 60 años de cárcel por secuestro y posesión de armas de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, y el cambio brusco del presidente Felipe Calderón, quien en junio se opuso a su traslado a una cárcel francesa, pese a su compromiso inicial por escrito con su colega francés, Nicolás Sarkozy, en el marco del Convenio de Estrasburgo. Ahora el enfoque del caso que envenena las relaciones diplomáticas franco-mexicanas es mucho más serio y reflexivo.
         La investigación periodística de Devalpo y Vigna no es una hagiografía de Cassez. Sus autores sólo aluden a conversaciones que tuvieron con ella. Es, más bien, un análisis minucioso del expediente judicial que puede convertirse en la principal prueba de demandas internacionales contra el Estado mexicano.
"Dedicamos meses a ese trabajo. Fue arduo, pero descubrimos testimonios contradictorios, pistas de investigación y testigos deliberadamente ignorados por las autoridades judiciales; elementos que permiten pensar que la AFI presionó a los testigos. Nos dimos cuenta de que ciertos documentos habían desaparecido, entre otros la filmación completa –sin montaje– de la 'detención en vivo' de Cassez e Israel Vallarta. Al cabo de los meses llegamos a la certeza de que ella no había cometido los delitos por los que fue condenada", asegura Devalpo a la corresponsal de Proceso en París.
Devalpo y Vigna son dos periodistas independientes que colaboran con diversos medios de comunicación galos: los diarios Le Figaro, La Croix, Libération, las radoemisoras France Culture y Radio France Internationale, y prensa electrónica como Rue 89, entre otros.
Devalpo radica en París y reportea a menudo en América Latina y Asia.  Desde hace tres años trabaja sobre el caso de Cassez. Junto con Jacques Yves Tapon, reportero La Voix du Nord, fue el primer periodista galo en seguir de cerca el caso de su connacional.
Vigna radica en México desde hace seis años, donde ha hecho su carrera periodística como colaboradora de Le Figaro, Le Monde Diplomatique, el semanario Marianne, la televisora cultural Arte y la radio RTL. En entrevista, da cuenta de la desproporción entre el volumen del expediente y la parte que directamente concierne a Cassez, así como de los elementos que le llevan a asegurar que no hay pruebas sólidas contra la encarcelada.
Este es un extracto del reportaje que se publica en la edición 1727 de la revista Proceso que empezó a circular el domingo 6 de diciembre

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