Caso Haidar tensa relaciones entre España y Marruecos

lunes, 7 de diciembre de 2009

MADRID, 7 de diciembre (apro).- La activista saharaui, Aminatou Haidar, inició hoy su cuarta semana en huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote, donde anunció hoy que renuncia a “recibir cualquier tipo de atención médica”, mientras que su estado de salud se deteriora.
    Exige que Marruecos le devuelva su pasaporte y le permita regresar al lado de su familia, su madre y sus dos hijos.
    Apodada la “Ghandi saharahui”, Haidar fue expulsada por autoridades marroquíes a Canarias el pasado 14 de noviembre, luego de haber permanecido casi 24 horas detenida en el aeropuerto El Aaiún, en la capital del Sáhara Occidental.
    Las relaciones bilaterales entre España y Marruecos entraron en un callejón sin salida como consecuencia del caso Haidar. Las tensiones diplomáticas crecen día con día, en particular por la actitud intransigente del país norafricano, que exige a Haidar pedir disculpas al rey Mohamed VI, por lo que consideran un “acto de traición a la patria”, al no reconocer la nacionalidad marroquí.
    El ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, intensificó sus cabildeos al interior del país, para pedir que todos los grupos parlamentarios se sumen en una sola posición junto con el gobierno, con el propósito de pedirle a Haidar que interrumpa su huelga de hambre y continúe su lucha por otros medios, y a Marruecos, que asuma su parte de responsabilidad en este hecho.
    El gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero también mantiene cabildeos con la ONU y con Argelia, para evitar a toda costa un desenlace fatal en el caso de Haidar. Hasta ahora, el resto de naciones europeas --excepto Francia, que ha hecho gestiones sin mayor publicidad-- y Estados Unidos, mantienen absoluto silencio.
    La comisaria de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE), Benita Ferrero-Waldner fue la única que pidió a España y a Marruecos alcanzar una solución “política o humanitaria de compromiso”, aunque precisó que ese organismo comunitario no intervendrá por tratarse de un tema bilateral.

La lucha saharahui

Aminatou Haidar es una de las más célebres activistas pro derechos humanos del Sáhara. Sin embargo, desde su posición pacifista critica a Marruecos, país en cuyas manos quedó el territorio de la excolonia española, desde 1976.
    Especialistas de la realidad norafricana como el periodista Ignacio Cembrero han escrito que “la expulsión de Haidar se enmarca en un endurecimiento de la política de Marruecos contra los independentistas”.
    El pasado 6 de noviembre, con motivo del 34 aniversario de la “Marcha Verde”, que permitió a Marruecos adueñarse del Sáhara—escribió el periodista del diario El País, el 16 de noviembre--, el rey Mohamed VI pronunció un discurso, en el que instó a la justicia y a las fuerzas de seguridad a actuar con más firmeza contra “los adversarios de la integridad territorial de Marruecos”; es decir, aquellos que reivindican la autodeterminación de la antigua colonia española. Dijo que hay que desbaratar “los complots urdidos contra la marroquinidad de nuestro Sáhara”.
    Haidar fue detenida en el aeropuerto de El Aaiún ocho días después cuando llegó procedente de Nueva York, donde fue galardonada, a finales de octubre, con el premio Coraje Civil 2009 de la Fundación Train, por su papel en la defensa de los derechos humanos en la antigua colonia española.
Había hecho una escala en Las Palmas cuando, según la versión oficial marroquí, Haidar se negó a cumplir con los trámites de ingreso al país. El analista José María Ridao afirma hoy en El País que le fue retirado el pasaporte y deportada por haber escrito “Sáhara occidental” en la casilla correspondiente a la nacionalidad de un formulario administrativo de frontera.
Analistas se preguntan cómo y quién en España admitió la deportación de Haidar a Lanzarote, sin documento alguno; cómo subió a un vuelo de El Aaiún a Lanzarote, sin pasaporte ni documentación alguna.
    Aun así, ante las gestiones de España, Marruecos exige que Haidar pida perdón al rey Mohamed VI y que reconozca su nacionalidad marroquí, advirtió su cónsul en Canarias, Abderrahman Leibek, quien calificó la actitud de la activista como un “acto de traición a la patria”
“Tiene que pedir perdón a la institución más alta de Marruecos, al rey, y cuando esta institución le haya perdonado, yo no tengo ningún inconveniente en expedirle un pasaporte a Haidar en media hora”, dijo hace cuatro días.
El viernes pasado, agencias de noticias difundieron el supuesto regreso de Haidar al aeropuerto de El Aaiún, cuando estalló el júbilo entre los activistas y organizaciones que apoyan a la activista en el aeropuerto de Lanzarote. Se les anunció que Marruecos había dado la autorización para su regreso. Incluso, la activista fue subida a un avión con los instrumentos médicos para su atención, pero antes de su despegue, desde Marruecos se anunció a la torre de control que no existía tal autorización.
Hubo recriminaciones mutuas entre España y Marruecos. Este incluso convocó a Madrid a aclarar quién había permitido el vuelo de Haidar al Sáhara.
El ministro español, Miguel Ángel Moratinos se reunió hoy en privado con todos los grupos parlamentarios, para pedirles una posición común con el gobierno, para hacer un frente que solicite a la activista a deponer su huelga de hambre y que continúe con sus reivindicaciones políticas por otros medios, y a Marruecos que asuma sus responsabilidades en el asunto.
En tanto, en el aeropuerto de Lanzarote, Aminatou Haidar dio a conocer, a través de un portavoz, que renuncia a “recibir cualquier tipo de atención médica”, incluida la de su propio médico que la ha revisado durante estos 22 días.
La activista ya muestra claros signos de deterioro en su estado de salud. Anoche, el juez de Lanzarote, Jerónimo Alonso, la sometió a una revisión médica, y anunció que hoy enviaría a un nuevo médico, para contar con otra opinión profesional, para ver si ordenaba una intervención judicial para alimentarla forzosamente y ordenar su ingreso a un hospital.
El gobierno ha externado su voluntad de que, en un momento dado, si es preciso y con la tutela judicial, la activista reciba alimentación forzosa, según fuentes del Ejecutivo.
Para rematar los diferendos entre España y Marruecos, hoy el ministro de Asuntos Exteriores de este país, Taieb Farsi Fihri, acusó desde Bruselas a Haidar de ser “un miembro del Frente Polisario”, el grupo armado que proclama la independencia del Sáhara, y no la defensora de derechos humanos que dice ser.
El funcionario lanzó una pregunta a España con qué Marruecos quiere construir el futuro, si con el que coopera en materia de inmigración y para combatir la inseguridad o con el que “no quiere ni Magreb ni Europa”, difundió la agencia Europa Press.

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