Costa Rica y Panamá exigen a Lobo se sacuda a Micheletti

martes, 8 de diciembre de 2009

MÉXICO, DF, 8 de diciembre (apro).- Los presidentes costarricense y panameño, Óscar Arias y Ricardo Martinelli, respectivamente, hicieron un llamado a su similar electo hondureño, Porfirio Lobo, presione para que renuncie el gobernante de facto, Roberto Micheletti, si es que aspira a conseguir el aval internacional.
Arias y Martinelli --únicos presidentes centroamericanos que reconocieron las controvertidas elecciones hondureñas-- se reunieron en San José con Lobo, quien cumplió su primera gira al exterior luego de los comicios, en busca de apoyo para acabar con el aislamiento que vive Honduras desde el golpe de Estado del 28 de junio pasado.
“Me parece que hay ciertas cosas que no se dan. Va a ser muy difícil que la comunidad internacional esté dispuesta a aceptar al futuro gobierno (hondureño)”, dijo Arias, en referencia a que Micheletti debe hacerse a un lado para que Lobo no reciba el poder de manos del gobernante de facto.
El mandatario costarricense justificó así su decisión de reconocer las elecciones hondureñas, que por cierto fueron rechazadas hoy por los presidentes del Mercosur en una cumbre en Montevideo:
“Reiteradamente he dicho que al pueblo hondureño no se le puede castigar”, dijo Arias, quien como mediador en la crisis de Honduras había solicitado sin éxito la restitución del depuesto Manuel Zelaya.
En respuesta, Lobo declaró que “hemos recibido muy claros los mensajes de que se cumplan los acuerdos de San José-Tegucigalpa; también el reclamo de la comunidad internacional de que se cumpla con el gobierno de unidad nacional, así como el tema de la amnistía política, al igual que el caso de (que renuncie) don Roberto Micheletti”.
Arias recibió a Lobo y a Martinelli en su residencia, tal como hizo en julio con Zelaya y Micheletti durante el fallido diálogo que buscaba poner fin a la crisis hondureña.
En conferencia conjunta con Arias y Lobo, Martinelli anunció que “exhortamos al presidente electo para que se haga valer su posición de que aquí en adelante depende mucho de lo que será su nuevo gobierno. Exhortamos al presidente Micheletti a que el momento ha llegado para que piense primero en el pueblo hondureño”, advirtió.
En tanto, el derrocado Zelaya sigue refugiado en la Embajada brasileña en Tegucigalpa, desde donde pidió ayer al Frente de Resistencia contra el Golpe convertirse en una fuerza política permanente.