"Ni un minuto de mi tiempo..."

viernes, 13 de marzo de 2009 · 01:00
EL PASO, Texas, 13 de marzo (apro) - La madrugada del 30 de noviembre de 2008, el ciudadano español, Robert Fortea, viajaba en autobús de Nueva York a California, cuando agentes de migración interrumpieron su sueño Le dijeron que tenía que acompañarlos porque su visa estaba vencida
Debido a que se encontraba en la misma condición irregular, un amigo suyo israelí que atravesaba Estados Unidos, junto con él, también fue detenido en el punto de revisión ubicado entre Las Cruces, Nuevo México, y esta ciudad
Ambos fueron esposados y trasladados al Centro de Detención y Deportaciones de El Paso
Fortea, de 32 años de edad, originario de Barcelona, nunca pensó que esa sería la primera de 55 noches que permanecería detenido, incluidas las de Navidad y fin de año
Su estancia en el centro de detención, dependiente del Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos, le ayudó a entender, desde otra perspectiva, el tema de la migración de este país Una de las condiciones que más le impactó fue que los indocumentados detenidos son trabajadores temporales del propio gobierno, y que la paga es de un dólar diario por ocho horas de trabajo
Sin profundizar en aspectos legales o morales, Fortea se negó a aceptar el empleo Dijo a las autoridades del centro de detención que el salario era muy poco y que, además, carecía de un permiso para trabajar en Estados Unidos
"Me preguntaron dos veces si quería trabajar en la lavandería Finalmente, les dije que ni loco les iba a regalar un minuto de mi tiempo trabajando para ellos y que, además, no tenia el visado en regla Me miraron con asco", dice Fortea, vía telefónica, desde su casa en la montaña Valldoreix de Barcelona
Fortea considera que, durante su encierro, formó parte de un engranaje industrial, donde los detenidos sin documentos juegan un papel clave
"Cuando llegas a ese país te dan la oportunidad de trabajar en alguna de las instalaciones del centro, como en la cocina, el comedor, la lavandería, la peluquería, la biblioteca? Trabajas por un dólar y no hay ningún beneficio", dice
El tema del contrato laboral entre detenidos y el gobierno lo mantuvo intrigado durante su estancia Explica que entre los internos se rumoraba que los asalariados del centro "eran unos vendidos" Añade: "También habían comentarios de que, si éramos ilegales, no podíamos trabajar"
Señala que se le grabó una discusión entre un mexicano, quien limpiaba las mesas del comedor, y un jamaicano, que tampoco aceptaba las reglas del contrato de trabajo con el gobierno
"El jamaicano, de unos 55 años de edad, que esperaba su comida, dijo al mexicano: 'Si tú quieres trabajar, adelante, pero yo no soy un esclavo?' El mexicano le respondió: 'Tu te olvidas de dónde vienes; deberías trabajar gratis como tus abuelos"
Señala que la jornada laboral es de 40 horas por semana Dice que los empleados que mantenían las barracas limpias cobraban "una vez cada tres días Era a los únicos a los que yo veía cobrar, porque el oficial pagador pasaba por allí y los llamaba uno a uno Los demás creo que cobraban a diario en las dependencias"
 "Forma de explotación"

Actualmente, cerca de 200 indocumentados trabajan para el gobierno de Estados Unidos en el Centro de Detención y Deportaciones de El Paso Durante años, este centro ha contratado a los mismos internos a cambio de un salario muy por debajo del mínimo federal que, desde el verano de 2008, es de 655 dólares por hora, según la ley federal

Esto significa que, en una jornada de 40 horas, el salario mínimo para el trabajador debería ser de 262 dólares a la semana Con esto, se deduce que al menos en El Paso, el gobierno federal se ahorra 222 dólares por semana en cada uno de los cerca de 200 trabajadores

Este reportero solicitó información pública sobre la justificación legal por parte del gobierno para contratar a los mismos detenidos sin documentos legales, así como el método contable para la retención impositiva por cada dólar erogado

Al respecto, el ICE (Aplicación de Leyes Fronterizas y Aduanera), con sede en Washington, respondió que este programa laboral es una opción para aquellos voluntarios que quieran sentirse estimulados y que, además, se interesen en adquirir dinero por su empleo

"El programa de trabajo representa un beneficio significativo para los detenidos", contestó ICE en un comunicado 

Al menos en el de El Paso, mexicanos, centroamericanos, asiáticos y sudamericanos forman parte de una nómina interna del gobierno, de acuerdo con los propios datos del centro de detención migratoria

"ICE ofrece a los detenidos la opción de ser parte de este proyecto de trabajo por un estipendio diario Esta oportunidad de trabajo es totalmente voluntaria y ayuda a los detenidos a pasar el tiempo en forma productiva", agregó ICE

En el comunicado, sin embargo, el gobierno no aclara la justificación legal del procedimiento laboral en el interior de los centros de detención y procesamiento, y declina abordar el tema de la retención de impuestos

Abogados de migración de El Paso han dicho que este modelo laboral posiblemente tenga similitudes con el empleado en las prisiones federales Sin embargo, consideran que el programa puede presentar irregularidades en su aplicación

"Para mí, es una forma de explotación Además, es una hipocresía que afuera sea ilegal que trabajen y dentro no", dijo Eduardo Beckett, abogado de migración del Centro para Migrantes Las Américas

La abogada migratoria de los Servicios Diocesanos para Migrantes y Refugiados de El Paso, Iliana Holguín, dijo desconocer que los internos recibieran un pago por parte del gobierno federal a cambio de su trabajo

"Yo sabía que trabajaban, pero siempre pensaba que era voluntario Se me hace raro que les estén pagando porque no tienen permiso para trabajar Estoy segura que no está contenida en la Ley de Migración", aseguró

Agregó que los indocumentados en este centro de detenciones, "no deben estar recibiendo ningún tipo de pago, y menos del mismo gobierno" 

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