Afganistán: de la ofensiva al "diálogo"

viernes, 31 de julio de 2009
LONDRES, 31 de julio (apro) - Cuando el primer ministro británico, Gordon Brown, anunció a la cadena de radio y televisión BBC, el pasado lunes 27, que había finalizado la primera fase de la ofensiva militar en Afganistán, denominada "Operación Garra de Pantera", nadie imaginó que el gobierno de Londres buscaría iniciar el "diálogo" con la insurgencia talibán al finalizar uno de los meses más sangrientos de la campaña militar, con importantes bajas para las tropas británicas
Antes de iniciar sus vacaciones de verano en Fife, Escocia, Brown informó a los británicos que la guerra en Afganistán "no ha sido en vano", luego de que sólo en el mes de julio 22 soldados británicos murieron en ese país y 189 desde que comenzó la guerra en 2001, la mayoría de ellos por explosiones de bombas caseras armadas por la insurgencia en la provincia de Helmand (sur de Afganistán)
"Hubo un costo humano trágico, pero esto no ha sido en vano", afirmó el jefe del gobierno a la BBC, al tiempo que pedía "conmemorar" a los soldados británicos que han muerto en Afganistán
Para el mandatario, se trató de "uno de los veranos más difíciles" desde que las tropas fueron desplegadas en suelo afgano, pero la fase más agresiva de la campaña comenzó el 19 de junio, cuando aproximadamente 350 británicos lanzaron un ataque por aire y tierra contra un mercado de droga talibán Tras ello, la operación se trasladó a una zona comprendida entre Lashker Gah y Gereshk
"Ahora la 'Operación Garra de Pantera' ha mostrado que puede ser exitosa, y la primera fase de esa ofensiva ha terminado Es tiempo de conmemorar a todos aquellos soldados que han dado sus vidas y agradecer a todas nuestras fuerzas británicas por la determinación, profesionalismo y coraje que mostraron", justificó Brown
Según él, las fuerzas británicas "aseguraron el terreno para unos 100 mil habitantes" Y afirmó: "Lo que hicimos es comenzar a romper la cadena de terrorismo que une las montañas de Afganistán y Pakistán con las calles de Gran Bretaña"
 
Cambio de estrategia
Sin embargo, con una caída en picada en los niveles de apoyo popular en su país y muchas críticas de la oposición por una supuesta falta de equipamiento militar para los soldados británicos, Brown decidió modificar la estrategia de "ofensiva" contra los talibanes y abogar por el "diálogo"
En ese sentido, el ministro de Exterior británico, David Miliband, buscó hacerse eco de las declaraciones del primer ministro, y el mismo lunes 27 afirmó, en la sede de la OTAN en Bruselas, que la insurgencia "está dividida", con muchos de los talibanes que luchan contra las fuerzas internacionales "más por razones pragmáticas que ideológicas"
De acuerdo con el jefe del Foreign Office, "la fuerza militar en solitario no es suficiente" para lograr el éxito en la lucha contra la insurgencia en Afganistán, y abogó por completar estos esfuerzos con una "estrategia política" que se centre en la "reinserción" de los talibanes moderados, la protección de la población y la colaboración de los países vecinos, especialmente Pakistán e Irán
"Pero esta protección debe ser proporcionada también por una estrategia política clara, porque los progresos dependen de socavar a la insurgencia a través de la política local", agregó
Para el secretario británico de Desarrollo Internacional, Douglas Alexander, quien es considerado uno de los principales portavoces de Brown en materia de política exterior, Gran Bretaña debe iniciar negociaciones de diálogo con la insurgencia talibán en Afganistán, e indicó que aquellos que decidan abandonar la violencia deberían tener la posibilidad de incorporarse al proceso político del país
Alexander, quien el domingo 26 de julio visitó la provincia afgana de Helmand, donde combate la mayoría de las tropas británicas, destacó que es necesario "más trabajo", en un proceso político "que incluya a elementos de los talibanes"
En declaraciones a la radio 4 de la BBC, el funcionario añadió: "Es un mensaje difícil para los políticos hablar sobre temas de reconciliación y reintegración, cuando las tropas británicas están combatiendo contra los talibanes            
"(Pero) es necesario poner presión militar a los talibanes, al tiempo de mantener vivas las esperanzas acerca de un proceso político en el cual aquellos que están dispuestos a abandonar la violencia puedan hallar un camino diferente", agregó
Las tropas de Gran Bretaña y Estados Unidos participan de una gran ofensiva militar en zonas volátiles de la provincia de Helmand, en el sur de Afganistán, como parte de la llamada "Operación Garra de Pantera"
Sólo en julio, al menos 22 soldados británicos han muerto en ese país, que eleva a 189 el número de militares fallecidos desde la invasión anglo-estadounidense en Afganistán, en octubre de 2001 El total es superior a las bajas británicas sufridas en Irak y representa la peor pérdida de soldados sufrida por Gran Bretaña desde la Guerra de las Malvinas (1982)
 
Impopular y costosa
 
El cambio de estrategia --de la "ofensiva" militar  al "diálogo" político-- con los talibanes parece, además, estar a tono con los últimos sondeos de opinión en el Reino Unido
Según una encuesta publicada el pasado martes 28 en el periódico inglés The Independent, la mayoría de los británicos considera que el conflicto militar en Afganistán es "inganable" y quiere que los soldados abandonen ese país de forma inmediata
De acuerdo con el sondeo elaborado por la consultora ComRes, el 58% de los británicos cree que la ofensiva contra los extremistas talibanes "es fútil", mientras que sólo 31% piensa que la guerra "es ganable"
Más de la mitad de los mil 8 consultados (52%) dijo que las tropas británicas deberían abandonar Afganistán, en tanto que el 43% se mostró a favor de que los soldados permanezcan en ese país
Para el 75% de los entrevistados, las tropas carecen de equipamiento adecuado para llevar a cabo sus tareas en suelo afgano, comparado con el 16% que cree que los militares cuentan con los recursos adecuados Sin embargo, un 60% cree que no deberían enviarse ni más soldados ni más recursos
Otro aspecto que preocupa mucho al contribuyente británico es el costo verdadero de la campaña militar en Afganistán
Al dar cuenta de "costos escondidos" en ese conflicto armado, una investigación publicada en Londres por el semanario inglés Independent on Sunday, el pasado domingo 26, señaló que el costo de la campaña militar británica en Afganistán superó las 12 mil millones de libras esterlinas (unos 19 mil 700 millones de dólares)
De acuerdo con ese informe, la guerra para erradicar a los talibanes de Afganistán, que comenzó en octubre de 2001, le cuesta a cada británico 190 libras (unos 320 dólares), y señala que con esos recursos se podría financiar la construcción de 23 nuevos hospitales o el pago de servicios de 60 mil maestros o 77 mil enfermeras
Para mediados de 2010, el Ministerio de Defensa en Londres habrá gastado más de 9 mil millones de libras (14 mil 787 millones de dólares) en la "Operación Herrick", la campaña multinacional afgana lanzada tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos
Y en los últimos tres años, el gobierno aumentó en un 400% su presupuesto para financiar el conflicto en suelo afgano
De acuerdo con la investigación, existen "costos escondidos", incluidos bonos operacionales para miles de soldados y partidas de equipamientos y transporte de guerra, que suman al menos otros 5 mil millones de dólares al valor total por la guerra Además, destacó que Londres está pagando compensación por la muerte y heridas a cientos de civiles en Afganistán
El mismo día que se publicó el informe, el general Patrick Cordingley, que comandó la Séptima Brigada Armada (Ratas del Desierto), afirmó a la radio 4 de la BBC que los objetivos originales de la campaña, erradicar a los talibanes de Afganistán y ayudar con su reconstrucción, "se han ido por la ventana"
El gran número de soldados británicos muertos en Afganistán y los altos costos de guerra han generado un fuerte debate político en el Reino Unido, donde Brown y varios de sus ministros se han visto obligados a defender a rajatabla las estrategias del gobierno contra los talibanes y justificar los recursos y equipamientos para los militares
Y Gran Bretaña, que cuenta con 9 mil 150 soldados en suelo afgano, la mayoría desplegados en la provincia de Helmand, es vista como la principal aliada de Estados Unidos en la lucha contra el "terrorismo internacional", un término que tanto el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, como el mismo Brown, están tratando de borrar de sus declaraciones públicas

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