Autoriza Cuba a aviones de EU utilizar su espacio aéreo por emergencia en Haití

viernes, 15 de enero de 2010

LA HABANA, 15 de enero (apro).- Desde el pasado jueves, aviones de las fuerzas armadas de Estados Unidos vuelan sobre el espacio aéreo de Cuba, para trasladar a damnificados de Haiti a la base naval estadunidense de Guantánamo, reclamada desde hace 50 años por el gobierno cubano, al estado de la Florida.
           Una fuente del Ministerio de Relaciones Exteriores de la isla confirmó a Apro que los gobiernos de Cuba y Estados Unidos acordaron que, “en forma provisional y con un uso restringido”, los aviones miliares estadunidenses utilicen el espacio aéreo cubano, facilitando la transportación de heridos por el terremoto en Haití.
         La misma fuente dijo que el gobierno cubano mantiene un monitoreo constante de cada uno de los vuelos que realizan los aviones de Estados Unidos por el espacio aéreo de la isla.
         Sin embargo, se negó a informar sobre el número de los vuelos registrados entre ayer y hoy, pero adelantó que Cuba autorizará los vuelos necesarios para ayudar a los “hermanos de Haití”, que sufrieron uno de los terremotos más devastadores de su historia.
          “Es un nuevo gesto humanitario de Cuba con el mundo”, añadió.
          Por su parte, el portavoz de la Casa Blanca, Tommy Vietor, confirmó esta mañana que el gobierno de Raúl Castro habría autorizado que los aviones militares de Estados Unidos usaran el espacio aéreo cubano para transportar a víctimas haitianas.
          Según especialistas en aeronáutica, la ruta directa entre la base naval de Guantánamo a la Florida, pasando por cielo cubano, reduce en poco más de una hora el tiempo del vuelo y ayuda a ahorrar combustible.
         Estados Unidos decidió utilizar la base naval de Guantánamo, ubicado en territorio cubano, para trasladar a cientos de heridos. Los más graves son trasladados a la Florida.
          Los mismos pilotos de las aeronaves que llegan a la capital de Haití coordinan sus operaciones, debido a la falta de personal especializado para el aterrizaje y despegue de los aviones.

Regresan cubanos heridos

“Voy evolucionando satisfactoriamente. La situación en Haití es crítica. Los habitantes están en las calles. Las casas están destruidas; es una situación muy difícil”, afirmó a medios de comunicación cubanos Joel Melo, de la Facultad de Contabilidad y Finanzas de la Universidad de La Habana, a su llegada a Cuba.
         Melo, quien realizaba una maestría en la Universidad de Puerto Príncipe, permaneció 18 horas atrapado bajo los escombros.
        Hubert García, director de Salud en la oriental ciudad de Santiago de Cuba, informó que Melo tiene heridas graves.
         Otros dos cubanos, que también llegaron a la isla, sufrieron lesiones menores.
         El jefe de la brigada de Educación, Adalberto Bravo, sufrió una luxación en la rodilla derecha, y Alina Almeida, una herida leve en la pierna derecha, confirmó el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez.
           En tanto, el gobierno cubano informó que el contingente internacional “Henry Reeve”, integrado por médicos especializados en situaciones de desastres y epidemias, improvisó tres hospitales, uno de ellos en el patio de la casa donde residen en Puerto Príncipe.
          La brigada médica --con experiencia en China, Paquistán, Guatemala, Indonesia y Bolivia– habilitó otros dos hospitales en zonas aledañas a la derruida Catedral y en el centro de la ciudad, señaló el jefe de la brigada cubana en Puerto Príncipe, el doctor Rafael Reyes.
         Señaló que, luego del terremoto  y en medio de sucesivas réplicas, los médicos cubanos organizaron un pequeño hospital de campaña en condiciones muy precarias, ya que se hizo en el patio de la vivienda de los médicos cubanos.
          Dijo que los médicos cubanos tratan de “higienizar el área”, pero que el personal no se da a vasto porque constantemente llegan personas heridas que han sido rescatadas de entre los escombros, y que suelen tener una situación de salud muy grave.
          Reyes dijo que hay decenas de miles de muertos y un número indeterminado de heridos por el terremoto. “No hay manera de tener una cifra definitiva”, añadió.