SRE: 58 mexicanos "no localizados" en Haití

martes, 19 de enero de 2010

MÉXICO, D.F., 19 de enero (apro).- La titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Patricia Espinosa, afirmó este martes que 58 mexicanos siguen sin ser localizados en Haití y aclaró que el gobierno de Felipe Calderón no ha establecido ningún plazo para suspender la búsqueda.
En conferencia de prensa, Espinosa señaló que se ha integrado una lista que asciende ya a 138 connacionales que podrían haber estado en territorio haitiano durante el terremoto.
Y aclaró que las 58 personas que falta por localizar no han sido clasificadas hasta el momento como desaparecidas. Se trata, dijo, de una lista de personas "no localizadas", por lo que se están redoblando esfuerzos en su ubicación y "no tenemos ningún plazo para suspender las labores de búsqueda".
Espinosa detalló que de la relación de mexicanos en Haití, 43 ya están de regreso en México, 37 más decidieron permanecer en aquel país y se reportan fuera de peligro, y una más, Karen Valero Jacques, falleció en la nación caribeña.
Asimismo, informó que en materia de asistencia se han enviado 10 aeronaves y un buque con 208 expertos e insumos, además de que la ambulancia mexicana enviada a Haití es la única que actualmente trabaja en el traslado de pacientes a los hospitales habilitados por países como España, Rusia e Israel.
En tanto, fuentes diplomáticas confirmaron que esta tarde partieron del Hangar de la Secretaría de Marina (Semar), rumbo a Haití, los padres de Karen Valero, de 39 años de edad, quien falleció durante el sismo del pasado martes 12.
Los señores Moisés Valero y su esposa solicitaron el apoyo de las autoridades mexicanas para poder viajar a esa nación a fin de identificar los restos de su hija, con el fin de que sean repatriados a territorio nacional.
Asimismo, se espera que entre las 19:00 y 21:00 horas arribe al país el mexicano Carlos Peralta, quien fue rescatado luego de permanecer 13 horas atrapado debajo de los escombros de la escuela donde se encontraba.
El profesor de 36 años de edad precisó que su esposa de origen haitiano continúa desaparecida, por lo que no descartó volver a la isla una vez que se haya recuperado en México de las lesiones que sufrió.

Críticas y aplausos a EU

Durante el aterrizaje de al menos cuatro helicópteros de Estados Unidos en los destruidos jardines del Palacio Nacional de Haití, algunos haitianos aplaudieron esperanzados su llegada, pero otros consideraron la medida como una afrenta contra la soberanía de su país.
Alrededor de un centenar de soldados paracaidistas de la División 82 arribaron al recinto, en una operación militar que fue, hasta ahora, el más espectacular despliegue estadounidense del operativo de ayuda en Puerto Príncipe.
"Es una ocupación. El Palacio es el país, representa nuestro poder, es nuestro rostro, nuestro orgullo", afirmó Feodor Desandes, quien señaló que el problema en Haití es que “nuestro gobierno no es bueno. Lo que está ocurriendo hoy en Puerto Príncipe es una vergüenza para la historia y la independencia de Haití".
Otro haitiano, de nombre Antoine, quien perdió su casa y vive con su familia en los jardines de Campo Marte, expresó que la prioridad para los estadounidenses “es el poder y no dar seguridad al pueblo, por eso empiezan por el aeropuerto y por el Palacio Presidencial".
No obstante, Davilmar Jonas contradijo a su compatriota al señalar que hay muchos haitianos que sí creen en las buenas intenciones de Estados Unidos.
"Creo que Estados Unidos sí tiene voluntad de ayudarnos y podremos trabajar juntos en levantar de nuevo el país. No sé por qué empezaron ocupando nuestro Palacio, pero ellos sí quieren echarnos una mano", aseguró el funcionario público.
A medida que los soldados saltaban a tierra, los gritos de "bienvenidos" y "gracias" se mezclaban con los de "váyanse a casa" y "no nos ocupen".
    Centenares de haitianos, muchos de ellos niños, gritaron a los soldados que les dieran agua y comida al verlos descargar sus provisiones.
"¿Vinieron a ayudarnos? ¿Nos traen ayuda ya?", preguntaron los damnificados, apretados contra los barrotes de hierro que protegen el destruido Palacio Nacional.
    Las tropas estadounidenses, apostadas hasta el momento en los alrededores del aeropuerto, trajeron consigo abundante agua y comida al Palacio, aparentemente con la intención de instalar una pequeña base de apoyo.
Una hora después, los soldados abandonaron a pie el recinto para custodiar el hospital general de Haití, desbordado por los heridos.

Abrirán dos pistas para recibir ayuda

La solidaridad internacional ha llenado de agua, víveres y medicamentos el aeropuerto de la capital haitiana, que sólo cuenta con una pista operativa, pero la falta de infraestructura y de coordinación para su distribución atrasa su llegada a los damnificados.
Para reventar ese cuello de botella, Estados Unidos abrirá dos aeropuertos alternativos en un plazo de entre 24 y 48 horas, dijo el general Daniel Allyn en una rueda de prensa en la sede del Pentágono.
La primera de las pistas estará en el municipio haitiano de Jacmel, desde donde se distribuirá la asistencia a las provincias del sur de Haití, y la otra se ubicará en la ciudad dominicana de San Isidro, indicó Allyn a la agencia EFE.
Además, dijo, el Pentágono pretende realizar nuevos vuelos para arrojar víveres y agua desde el aire.
El lunes realizó la primera operación de ese tipo, cuando un avión C-17 que había salido desde Carolina del Norte tiró 15 mil paquetes de comida preparada y 15 mil litros de agua al nordeste de Puerto Príncipe, según Allyn.
El general mencionó que eso no se hizo antes porque se necesitan tropas en el terreno para asegurar el área donde cae la ayuda y organizar su reparto, de forma que no se cree una situación "caótica".
Por separado, el secretario general de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, señaló que se espera que en el lapso de una semana se intensifiquen los esfuerzos para distribuir la ayuda humanitaria a un mayor número de personas, pues debido a los problemas logísticos para repartir los insumos se ha logrado sólo la distribución de raciones diarias de alimentos para cerca de 200 mil afectados.
"Nosotros esperamos estar llegando a aproximadamente 1 millón de personas dentro de una semana", añadió.
Ban Ki-moon indicó que "la buena noticia es que estamos haciendo rápidos progresos, a pesar de las dificultades logísticas sumamente difíciles (...) la capacidad en el aeropuerto está mejorando" para el arribo más ágil de la ayuda humanitaria por vía aérea, aunque también se espera pronto la reapertura de las instalaciones portuarias de Puerto Príncipe.
Y aseguró que a una semana del sismo de 7 grados que asoló a Haití, los suministros de agua están aumentando.
"Tiendas de campaña y refugios temporales están llegando en números crecientes; los hospitales dañados están empezando a funcionar de nuevo, con la ayuda de equipos internacionales de médicos", agregó.


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