España-Cuba, nuevo diferendo

lunes, 4 de enero de 2010

MADRID, 4 de enero (apro).- El Ministerio de Asuntos Exteriores convocó hoy al embajador de Cuba en este país, Alejandro González, para pedirle explicaciones por la negativa de su gobierno de negarle la entrada a la isla a eurodiputado socialista, Luis Yáñez.

El nuevo diferendo diplomático surge en vísperas de la inauguración de la presidencia española de la Unión Europea, siendo uno de sus objetivos revisar la posición europea para un mejoramiento de las condiciones en las relaciones diplomáticas europeas con la isla caribeña.

A través de un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores informó que el secretario español para América Latina, Juan Pablo de Laiglesia, exembajador en México, recibirá este martes al embajador cubano Alejandro González Galiano, ante lo que calificó como una “injustificada inadmisión en territorio cubano” del eurodiputado socialista.

No es la primera vez que el gobierno de Cuba prohíbe a Yáñez el ingreso a su territorio, según recuerda la agencia Europa Press. En un despacho difundido este lunes, la agencia refiere que en julio de 2008 le negó la visa para participar en un Congreso del grupo disidente Arco Progresista, de Manuel Cuesta Morúa.

En semanas recientes, al iniciar el debate sobre si incluir el tema de Cuba en las prioridades de la presidencia de España en la UE, el miembro de la delegación de la asamblea parlamentaria Euro-Larinoamericana, se refirió a los cambios en la isla, al señalar, “si acaso, han empeorado las cosas en Cuba”.

El más reciente incidente tuvo lugar el pasado domingo: Yáñez viajó a Cuba, acompañado de su pareja, la diputada socialista, Carmen Hermosín, portavoz de Interior del Congreso andaluz. Sin ninguna explicación, el gobierno cubano le pidió a Yáñez que regresara Madrid. La pareja viajaron de regreso a España.

El eurodiputado socialista es crítico con el régimen cubano, pues en diciembre de 2007 publicó un artículo titulado “¿Qué vendrá después de Castro?”, en el que analiza la transición en Cuba después de la muerte de Fidel Castro y en la que aludía la necesidad de que el régimen tome en cuenta la opinión de los cientos de miles exiliados y la “reubicación” de dirigentes “de la dictadura”.

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