Cuba justifica expulsión de eurodiputado español

martes, 5 de enero de 2010

MADRID, 5 de enero (apro).- El gobierno de Cuba justificó hoy el hecho de haber impedido al eurodiputado Luis Yáñez el ingreso a su territorio el pasado fin de semana con el argumento de que corresponde “a la aplicación de las leyes cubanas”.

La respuesta ofrecida por el embajador de Cuba en este país, Alejandro González, no dejó del todo satisfecho al Ministerio de Asuntos Exteriores de España. En un comunicado, el titular de esa cartera, Miguel Ángel Moratinos, uno de los principales promotores de revisar la posición de la Unión Europea frente a Cuba, con el objetivo de mejorar el entendimiento con el gobierno de la isla, lamentó la respuesta ofrecida por el canciller cubano y sostuvo que ese tipo de actitudes “no ayudan al desarrollo de las relaciones entre los dos países”.

En el comunicado, el  Ministerio dio a conocer que el secretario de Estado para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia, se reunió con el embajador de Cuba en España, Alejandro González Galiano, para tratar el caso de Yáñez. Durante el encuentro, dice el comunicado,  De Laiglesia pidió al representante del gobierno de Cuba que “no se vuelvan a producir” estos “incidentes”, porque “no ayudan al desarrollo de las relaciones entre los dos países”.

         Desde Sevilla, donde reside, el eurodiputado Yáñez aseguró que su viaje a Cuba era en plan turístico, que no tenía previsto entrevistarse con disidentes del gobierno de ese país, sino con amigos. Además, indicó que desconocía que estuviera en alguna “lista negra”.

         Moratinos calificó la decisión cubana como “una mala noticia” y como una “equivocación”.

El embajador González Galiano comunicó a España que la inadmisión del parlamentario europeo fue como “consecuencia de la aplicación de las leyes internas cubanas”.

         Aseguró que el viaje de Yáñez no era “inocente” y reiteró que su agenda “estaba en blanco” cuando llegó a La Habana. Sobre esto último, Yáñez dijo a la prensa que le provocaba sorpresa.

         El europarlamentario añadió que no tenía “ninguna agenda secreta, ni del partido, ni del gobierno, ni del Parlamento Europeo” en Cuba, como tampoco era invitado por ningún opositor, y que se trataba de un viaje turístico al lado de su esposa, la diputada socialista de España, Carmen Hermosín.

         Comentó que en este viaje de carácter privado pensaba verse con amigos en la isla, entre ellos con Lisardo Sánchez y Manuel Cuesta Muruba, con quienes, aseguró, mantiene una amistad y sus reuniones no tenían carácter político.

         Precisó que, pese a que no le fue notificada una razón específica que justificara su expulsión, espera que el incidente no interfiera en los planes del gobierno español durante la presidencia europea, los cuales prevén impulsar una nueva política de la Unión Europea hacia Cuba.

         A su regreso a España, el eurodiputado comunicó el incidente a Elena Valenciano, secretaria de Asuntos Internacionales del PSOE, quien lo hizo saber al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

         Valenciano entabló comunicación con la embajada de Cuba, ante cuyos diplomáticos expresó que si bien era una decisión soberana, no la entendían.

         El gobierno cubano denegó a Yáñez un visado de entrada en la isla en julio de 2008, cuando pretendía participar en un evento organizado por disidentes del régimen cubano, al que había sido invitado.

         Yáñez fungió como secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica con Felipe González (1985-1991) y en la actualidad es portavoz socialista en la Asamblea Parlamentaria Eurolatinoamericana y presidente de la delegación del Parlamento Europeo para las relaciones con mercosur.

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