Cuba-El Salvador: El reencuentro

lunes, 11 de octubre de 2010

LA HABANA, 11 de octubre (apro).- Carlos Mauricio Funes Cartagena, presidente de la República de El Salvador, finalizó el pasado 6 de octubre la primera visita a La Habana de un jefe de Estado salvadoreño, después del triunfo de la Revolución cubana en 1959.

En un viaje de tres días, el mandatario centroamericano se deslindó de las acciones “terroristas” del salvadoreño Francisco Chávez Abarca, acusado de ser el autor de los ataques con bombas contra centros turísticos de La Habana en 1997, quien fue detenido en Venezuela cuando intentaba ingresar con pasaporte falso y extraditado a Cuba en julio pasado.

De la misma forma hizo mutis sobre el proceso que se les sigue a otras dos personas de nacionalidad salvadoreña: Raúl Cruz León y René Rodríguez Llerena, condenados a muerte por los tribunales cubanos bajo cargos de colocar bombas en hoteles de la isla en 1997.

El viaje de Funes a la mayor de las Antillas era importante para el gobierno que preside el general Raúl Castro Ruz, pues hasta hace un año, en 2009, El Salvador y Costa Rica eran los únicos países de América Latina que no tenían relaciones con la isla. Costa Rica las anunció el reestablecimiento de relaciones el 18 de marzo de 2009.

Después de 50 años de una ruptura producida a instancias de Washington, las relaciones plenas entre El Salvador y el país caribeño quedaron restablecidos el 1 de junio de 2009, decisión que marcó el primer acto de gobierno de Funes Cartagena al asumir la presidencia. Por eso era tan importante para el gobierno caribeño la llegada de Funes, pues, según lo dijo el propio ministro de Relaciones Exteriores de la isla, Bruno Rodríguez, marca un antes y un después en las relaciones no sólo con El Salvador, sino con toda América Latina.

El 8 de enero de 2010, Cuba fue el primero en tener, cinco décadas después, una embajada en San Salvador y,  el 13 de marzo, el gobierno de El Salvador tuvo su representación diplomática en la capital cubana.

En diciembre del año pasado, el gobierno de Raúl Castro presumió su nuevo mapa diplomático mundial; hizo gala de su relación con los 32 países, “de izquierda y derecha”, de América Latina, y destacó sus fortalecidos vínculos comerciales, políticos y diplomáticos con todas, sin excepción, las naciones del área.

El gobierno comunista de la isla concluyó 2009, e inició el 2010,  con una activa diplomacia en América Latina, lo que logró cerrar el capítulo de aislamiento, al formalizar sus relaciones diplomáticas con El Salvador y Costa Rica, las únicas dos naciones con las que no mantenía relaciones, y su nueva alianza estratégica con China y Rusia.

Hace casi un año, El pasado 23 de diciembre, el Ministerio de Relaciones Exteriores celebró con bombo y platillo sus 50 años de la diplomacia de la revolución que triunfo en 1959, la que llamó “diplomacia de nuevo tipo”.

Datos de la cancillería cubana confirman que la isla mantiene en este momento relaciones plenas con las 32 naciones de América Latina. Sus vínculos a nivel mundial suman actualmente 182 de los 192 miembros de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

De ellos, 108 tienen embajadas y misiones diplomáticas en La Habana, mientras la isla mantiene sedes y misiones diplomáticas en 123 países. Cuba ha desplegado unos 350 mil médicos, técnicos de salud y educadores, principalmente, en por lo menos 157 países. Actualmente trabajan 51 mil cubanos en 95 naciones.

 

La cosecha de Funes

El presidente salvadoreño, Carlos Mauricio Funes Cartagena llegó el 3 de octubre al frente de una delegación integrada por miembros de su gabinete y casi 50 empresarios de diferentes esferas de la actividad económica de El Salvador.

Durante su estancia en Cuba, Funes se reunió con el general de Ejército, Raúl Castro Ruz, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros. Depositó una ofrenda floral ante la estatua del héroe cubano José Martí, en la Plaza de la Revolución, y visitó la Escuela Latinoamericana de Medicina.

Como parte de esa nueva etapa, ambos gobiernos suscribieron, el 4 de octubre en La Habana, un acuerdo parcial en términos económicos “como base para incrementar el comercio bilateral”, confirmo el viceministro salvadoreño de Cooperación para el Desarrollo, Jaime Miranda.

El acuerdo de alcances parciales abre un plazo de 60 días para buscar una lista de productos para el comercio bilateral, precisó el funcionario salvadoreño, y dejó en claro que quedarán pendientes otros acuerdos en materia de tráfico aéreo, aeronáutica civil y turismo.

Cuba y El Salvador también firmaron convenios en materia educativa, cultural y sanitaria, este último, un sector en el que el mandatario salvadoreño tiene mayor interés: la asesoría de especialistas cubanos para impulsar el nuevo Sistema Nacional Integral de Salud en el país centroamericano.

Funes hizo notorio su interés por el sistema de salud de la isla. Visitó la escuela para formar los recursos humanos que necesita su país; y fue insistente en hablar de la asesoría cubana para el diseño e implementación del nuevo programa sanitario.

En la mayoría de los contactos que sostuvo con los medios de comunicación, nacionales e internacionales, desmintió, una y otra vez, las campañas de sectores de la derecha salvadoreña.

“Los médicos cubanos no competirán ni le quitarán plazas a los salvadoreños, ni ocuparán ningún puesto” en las 14 mil plazas que creará el gobierno en el sector salud en los próximos tres años, reiteró.

También se fortaleció el acuerdo conjunto suscrito en mayo pasado en el deporte. El presidente Funes abogó por aumentar la cifra de entrenadores cubanos de boxeo, lucha, balonmano y tenis en el país centroamericano.

El mandatario se mostró complacido por su reunión de dos horas con el presidente cubano Raúl Castro Ruz, a quien le transmitió su interés en “estrechar las relaciones”.

En su último día de su visita oficial, Mauricio Funes se dedico a desmentir que su gobierno tomaría la defensa de los tres salvadoreños presos en Cuba por colocar bombas en hoteles habaneros.

“No ha sido tocado (en su reunión con Raúl Castro), no ha sido tema de nuestra agenda. Respetamos el sistema jurídico y penal cubano. Los salvadoreños que se encuentran acá, se encuentran justamente pagando una condena por los delitos cometidos.

“Chávez Abarca ha confesado cuál era su propósito y cómo pretendía atentar contra el sistema político y contra las elecciones en Venezuela, por tanto es un reo confeso y nosotros no tenemos por qué abogar por alguien que ha confesado los delitos que ha cometido”, expreso de forma puntual el presidente centroamericano.

La visita de Funes no sólo dejo atrás el aislamiento de la isla comunista caribeña, sino que también dio su aval para que los tres salvadoreños sean juzgados y condenados por el sistema de justicia de Cuba.  

 

jpa

---FIN DE NOTA---

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