Zapatero anuncia reestructuración de su gabinete

miércoles, 20 de octubre de 2010

MADRID, 20 de octubre (apro).- El presidente José Luis Rodríguez Zapatero anunció hoy una amplia restructuración de su gabinete, que coloca a Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro del Interior, como el hombre fuerte del equipo de gobierno.

Azolado por el desgaste político que le ha traído la crisis económica, el mandatario puso el énfasis en la parte política de su gabinete, motivo por el cual decidió prescindir de la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, quien le acompañó desde su primera legislatura, en 2004.

Pese a que se esperaba solo el cambio del ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, quien se marcha a la competencia electoral de Cataluña, para noviembre próximo, Zapatero anunció hoy en rueda de prensa, que Pérez Rubalcaba no solo sigue en la cartera de Interior—responsable de la seguridad del país— sino que también asume como portavoz del gobierno, función que tenía Fernández de la Vega.

En su explicación, en el Palacio de la Moncloa, Zapatero dijo que “hace falta un gobierno renovado y políticamente reforzado para superar la crisis”.

“Lo que hace falta es explicación política de lo que hace el gobierno”, dijo, y fue enfático en señalar que se va a “fortalecer” el “discurso político” de su gobierno.

“Toca una nueva dirección política con un impulso nuevo”, dijo el mandatario, quien elogió a Pérez Rubalcaba, a quien calificó como “un magnífico ministro del Interior y me parecía muy conveniente que mantuviera esa cartera por los éxitos y por el momento tan decisivo que tenemos para avanzar hacia el final de la banda terrorista ETA”.

Asimismo, el mandatario recupera a un hombre fuerte del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Ramón Jáuregui, quien abandona su posición como eurodiputado en Bruselas, para ocupar el Ministerio de la Presidencia, que recaía en manos de Fernández de la Vega. Hombre con amplia experiencia política y ampliamente valorado, Jáuregui es un hombre vinculado a Pérez Rubalcaba, quien ahora se encargará, entre otras funciones, de la comunicación y relación con el Parlamento español.

Zapatero tuvo palabras de gratitud para Fernández de la Vega y otros miembros que abandonan su función dentro del equipo compacto del mandatario; la vicepresidenta se integrará ahora al Consejo de Estado.

En lugar de Corbacho, el ministerio de Trabajo lo ocupa Valeriano Gómez, un hombre vinculado con el mundo sindical, concretamente porque en el pasado fue dirigente de la Unión General de Trabajadores (UGT), una de las centrales obreras que convocaron a la huelga general, el 29 de septiembre pasado. Gómez es economista del Instituto Universitario y de Investigación Ortega y Gasset y fungió como secretario general de Empleo entre 2004 y 2006.

Otra figura relevante que sale del gobierno de Zapatero es el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, cuya salida había sido cantada desde hace meses, a petición del mismo ministro, quien enfrentó diversas crisis diplomáticas con Venezuela, Marruecos, Cuba, tuvo una actuación en la crisis de los barcos secuestrados por piratas en Somalia y los catalanes secuestrados por Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), entre otros.

En su lugar, Zapatero nombró a Trinidad Jiménez, hasta hoy ministra de Salud, quien tuvo su prueba de fuego cuando recién llegó con el tema de la Gripe A, y antes ocupó la cartera de secretaria de Estado para Iberoamérica, con lo cual tuvo una considerable interlocución con los gobiernos de América Latina, incluido México.

Jiménez participó en la elección interna del PSOE en busca de la candidatura de ese partido para la elección de la comunidad de Madrid, en la cual se implicó abiertamente el presidente Zapatero apoyándola, sin embargo, la funcionaria perdió la elección frente a su opositor Tomás Gómez.

Por su lealtad con Zapatero, Jiménez fue elevada al ministerio responsable de la política exterior de España, que ha sido muy criticada por el opositor Partido Popular (PP) en tiempos de Moratinos. Asume el cargo en medio de la actual crisis con Venezuela, con quien hay un diferendo por la investigación española sobre el uso de territorio bolivariano por parte de la banda ETA.

El mandatario echó mano de una de sus protegidas, que es Leire Pajín, hasta hoy secretaria de organización del PSOE, para ocupar la cartera de Sanidad que deja Trinidad Jiménez. Una decisión más fue desaparecer el Ministerio de Igualdad, creado al inicio de esta legislatura, en marzo de 2008, y sus funciones son integradas a Sanidad.

El ministerio de Vivienda también desaparece, y sus funciones pasan al ministerio de Fomento. Las dos ministras, Bibiana Aido de Igualdad y Beatriz Corredor de Vivienda se suman en sus respectivas carteras, pero con rango de secretarias de Estado, es decir, a un nivel similar al de subsecretario en el modelo de gobierno mexicano.

Un cambio más que anunció hoy Zapatero fue la incorporación de Rosa Aguilar, exalcaldesa de Izquierda Unida (IU) en Córdoba y luego miembro del gobierno andaluz, en calidad de ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, cargo que ocupaba hasta hoy Elena Espinosa. Esta designación fue leída como un gesto de Zapatero con la izquierda española, que lo ha criticado mucho por sus reformas económicas.