Benedicto XVI y cardenales expían culpas en privado

viernes, 19 de noviembre de 2010

MÉXICO, D.F., 19 de noviembre (apro).- Para enfrentar la grave crisis en la que se encuentra sumida la Iglesia católica por los escándalos de pederastia protagonizados por sacerdotes, Benedicto XVI prepara una carta que enviará a todos los obispos del mundo con “instrucciones concretas y homólogas” sobre cómo actuar para evitar que se repitan casos semejantes.

Al concluir la “jornada de reflexión y oración” a la que convocó Joseph Ratzinger a cardenales de todo el mundo, el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, William Joseph Levada, informó que el documento que prepara el Papa será “guía” para elaborar un programa coordinado y eficaz.

El tema fue abordado en la reunión a puerta cerrada que sostuvo Benedicto XVI con 150 cardenales –53 no asistieron por diversos motivos--, previa al consistorio del próximo domingo, en el que Ratzinger ordenará 24 nuevos purpurados.

Esta es la primera ocasión que el Vaticano aborda abiertamente junto con cardenales de todo el mundo el tema de la pederastia entre sacerdotes, cuyos escándalos han cimbrado a la Iglesia católica, sobre todo, después de que se conocieran, el año pasado, los informes "Ryan" y "Murphy" que revelaron que durante décadas centenares de niños irlandeses sufrieron abusos sexuales por parte de sacerdotes en ese país, sobre todo en la archidiócesis de Dublín desde 1975 a 2004.

Levada dio a conocer que durante la reunión se puso énfasis en la “amplia responsabilidad” de los obispos en la tutela de los fieles a ellos confiados.

Puso como ejemplo al propio Ratzinger, por su actitud de escuchar y acoger a las víctimas.

Dijo que también se habló de la colaboración con las autoridades civiles, de la necesidad de un eficaz empeño en protección de los niños, así como en la formación de los futuros sacerdotes.

Sobre el mismo tema abundó el cardenal mexicano Francisco Robles Ortega, titular de la Diócesis de Monterrey. Dijo que la Iglesia exige tratar con sumo cuidado los casos de abuso, atendiendo en primer lugar a las víctimas y a la legislación de los países.

Apuntó que, como Benedicto XVI, todos los obispos deben asumir la seriedad del problema para afrontarlo “con mucha verdad, con mucha caridad y con mucho dolor”.

Dijo que en el caso de México, aun cuando no se han difundido públicamente, la Iglesia católica ha seguido las recomendaciones de Benedicto XVI en cada caso que se ha presentado.

Por la mañana, el cardenal Javier Lozano Barragán, presidente emérito del Consejo Pontificio para los Operadores Sanitarios del Vaticano, confirmó que en la reunión se abordaría el tema, del cual, admitió estar cansado de discutir ante los medios de comunicación.

“No me hagan ninguna pregunta sobre eso porque estoy hasta el copete", dijo Lozano Barragán, quien agregó: “Eso es una avalancha periodística en la que yo no me quiero, de ninguna manera, meter.”

Después de un almuerzo con el Papa, al término de la primera parte del encuentro, Lozano Barragán confirmó que confirmó que los casos de pedofilia que involucran a sacerdotes católicos se debatirían en la sesión de la tarde.

Explicó que en la sesión de la mañana el debate se centró  en las violaciones de la libertad religiosa que se registran en el mundo.

Al respecto, el cardenal afirmó que las violaciones de la libertad religiosa se registran también en México, donde insistió, la intolerancia se manifiesta cuando algún prelado interviene sobre cuestiones éticas, como el matrimonio entre homosexuales y el aborto.

“Los obispos no pueden intervenir hablando contra las leyes de la homosexualidad, de la adopción de hijos por parte de homosexuales, de los matrimonios homosexuales y del aborto", se quejó Lozano.

“Si hablan les dicen que están hablando contra el gobierno e incluso les pueden demandar. En este sentido se está violando la libertad religiosa”, subrayó.

Benedicto XVI ha pedido perdón en varias ocasiones por estos abusos a las víctimas, se han reunido con algunas de ellas en Estados Unidos, Australia, Malta y Reino Unido, ha dicho que los culpables deberán responder ante Dios y las leyes civiles y ha aprobado nuevas normas para que nunca más vuelvan a producirse.

Por la tarde, a través de un comunicado, el Vaticano informó que  a lo largo de la mañana intervinieron 18 cardenales que profundizaron sobre la problemática de la libertad religiosa y las dificultades que encuentra la Iglesia en diversas partes del mundo.

“Se habló de situaciones específicas en Europa, en América, Africa, Asia, en el Medio Oriente y en los países de mayoría islámica”, indicó la nota.

“Se habló también --añadió-- de las graves dificultades que hoy la Iglesia encuentra en la defensa de los valores fundados en el mismo derecho natural, como el respeto a la vida y la familia.”

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