Clinton: filtración de WikiLeaks, un ataque a la seguridad nacional de EU

lunes, 29 de noviembre de 2010

WASHINGTON, 29 de noviembre (apro).- Frente a la vergüenza y escándalo que propició el sitio de internet WikiLeaks con la filtración de mas de 250 mil cables de la diplomacia estadunidense, Hillary Clinton, secretaria de Estado, dijo que la revelación “no autorizada” de la información representa una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos, y que pone en riesgo la vida de personas.
La publicación de los documentos entregados por WikiLeaks a cinco medios de comunicación de Europa y Estados Unidos “pone en peligro la vida personas, amenaza a nuestra seguridad nacional, y socava nuestros esfuerzos para trabajar con otros países y resolver los problemas comunes”, dijo Clinton en conferencia de prensa horas antes de realizar un viaja por Asia Central y el Golfo Pérsico.
La difusión de los documentos diplomáticos --algunos calificados como “Top Secret” y otros como “No para compartirse con otros países”-- exhibe a una política exterior estadunidense dedicada al espionaje y robo de información personal de líderes extranjeros, así como la caracterización peyorativa o burlona que hace de los líderes de países importantes en el mundo; como Rusia, Italia, Alemania, China, Libia, entre otros.
“Seamos claros, la revelación (de los documentos) no es solamente un ataque a los intereses de la política exterior de Estados Unidos, es un ataque a la comunidad internacional, a las alianzas, conversaciones y negociaciones que salvaguardan la seguridad global, y permiten el avance económico y la prosperidad”, subrayó la secretaria de Estado del gobierno de Barack Obama.
Tras la embarazosa y ridícula exhibición de algunos aspectos de la política exterior de Estados Unidos, Clinton anunció que se implementarán nuevos mecanismos para evitar más filtraciones o robos de documentos clasificados de la dependencia a su cargo y del Departamento de Defensa. Por su parte, el Departamento de Justicia informó que ya inicio una investigación sobre el caso para castigar con el peso de la ley a los responsables.
“Quiero que sepan que estamos tomando pasos agresivos para responsabilizar a aquellos quienes robaron esta información. He ordenado que tomen acciones especificas en el Departamento de Estado, además de nuevos salvaguardas en el Departamento de Defensa y en las demás dependencias para proteger la información del Departamento de Estado con el propósito de que este tipo de situaciones no vuelvan a ocurrir”, subrayó Clinton.
Hasta el momento ha sido muy poca la información diplomática que han dado a conocer el WikiLeaks en su sitio de internet y los medios de comunicación que tienen los más de 250 mil documentos.
De los que se han hecho públicos, destacan los despachos diplomáticos de las embajadas de Estados Unidos varias capitales importantes del mundo, como la de Moscú que considera al primer ministro Vladimir Puntin, como un hombre extremadamente autoritario pero ahogado en la burocracia de su egocentrismo. Del primer ministro Italiano, Silvio Berlusconi, Estados Unidos dice que además de ser frívolo, es una especie de monigote de Putin, quien incluso lo usa como vocero. Del presidente de Libia, Muammar al-Kadafi, la diplomacia estadunidense lo presenta como un hombre quien viaja siempre con su enfermera personal ucraniana, “una rubia voluptuosa”.
Otro de los aspectos vergonzosos de la política exterior estadunidense, es que fue la propia Clinton, quien el año pasado le pidió al personal diplomático del Departamento de Estado; recolectar información personal de líderes extranjeros en las Naciones Unidas (ONU); como los números de sus tarjetas de crédito, números de sus tarjetas de viajeros frecuentes, teléfonos personales, e interceptar sus llamadas y visitas al internet.
“No voy a comentar ni a confirmar el contenido de los documentos robados, pero puedo decir que Estados Unidos lamenta profundamente la divulgación de cualquier información que se tenía clasificada como confidencial; incluido el contenido de las discusiones entre nuestros contraparte o  las observaciones y análisis de nuestro personal diplomático”, destacó Clinton.
La secretaria de Estado del gobierno de Obama, afirmó en su conferencia de prensa que ya se puso en contacto con los líderes de países aliados (mencionados en los documentos), y que recibió garantías de que no hay daño en las relaciones que tiene Estados Unidos con estos países.
Clinton aclaró que la política exterior de su país se hace en Washington y no en las embajadas, en alusión directa al contenido de algunos de los documentos filtrados.
“En mis conversaciones, por lo menos con uno de mis contrapartes, él me dijo: ‘No te preocupes, deberías ver qué decimos nosotros de ti’”, añadió Clinton a manera de broma al momento de explicar que, pese a lo divulgado por WikilLeaks, la tarea del control de daño que lleva a cabo esta surtiendo efecto.

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