Cuba: malas noticias para Raúl Castro

miércoles, 3 de noviembre de 2010

LA HABANA, 3 de noviembre (apro).- La euforia por el Premio Sajarov concedido al disidente Guillermo Fariñas mezclado con un triunfalismo político por el anuncio del presidente Barack Obama de no hacer más concesiones al gobierno comunista de la isla, reactivó el activismo de los grupos opositores al gobierno de Cuba.

Los disidentes y promotores de derechos humanos que radican en la isla continúan celebrando y no pierden oportunidad para expresar su felicidad también por la destitución del ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España, Miguel Ángel Moratinos, considerado uno de los diplomáticos europeos “más cercano y amistoso” con La Habana.

Las malas noticias para el gobierno cubano seguían llegando del Viejo Continente. El 25 de octubre, los 27 ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) aprobaron en Luxemburgo mantener la “Posición Común”, vigente desde 1996, que condiciona las relaciones entre la UE y La Habana a los progresos en materia de derechos humanos y democratización en la isla.

Por unanimidad, los ministros de Asuntos Exteriores de la UE decidieron encargar a la Alta Representante de la Unión para la Política Exterior, la británica Catherine Ashton, que “explore” las posibilidades de mejorar las relaciones de la UE con Cuba en el ámbito comercial, pero sin alterar un ápice la “Posición Común”.

Un posible acuerdo comercial entre los países europeos y la isla se insertaría en el marco de las relaciones comerciales privilegiadas que la UE mantiene con los países llamados ACP (África, Caribe y Pacífico, compuesto sobre todo por antiguas colonias de los países europeos), una opción que rechazó el gobierno de Raúl Castro.

La reacción del gobierno cubano fue inmediata. El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, aseguró, el martes 26 de octubre, que la UE “sueña” si considera que puede normalizar las relaciones con la isla sin eliminar la “Posición Común”.

“No les reconocemos autoridad moral ni política alguna para criticar en materia de derechos humanos”, subrayó, y exhortó a la UE a ocuparse de su brutal política antiinmigrante, de la violenta represión contra los manifestantes y de la creciente exclusión social de sus desempleados y sectores de menos ingresos.

Después hizo una dura crítica al Parlamento Europeo, el cual, puntualizó, “con toda desvergüenza y de manera infame se dedica a premiar a agentes (cubanos) pagados por el gobierno de Estados Unidos”.

En las últimas dos semana, una serie de malas noticias para el presidente Raúl Castro se fueron conociendo una tras otras, como si “fuera una campaña internacional urdida” para trastocar el proceso de la liberación de presos, dijeron dirigentes del Partido Comunista de Cuba (PCC).

Pero, sobre todo, agregaron los dirigentes comunistas cubanos, para “desprestigiar y mitigar” la condena “casi unánime” (187 de 192 que integran la ONU) de rechazo mundial al bloqueo impuesto por Estados Unidos contra Cuba desde hace casi medio siglo

 

La escalada

 

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama fue el primero en anunciar las malas nuevas, al declarar, el pasado 19 de octubre, que Cuba aún no muestra suficiente cambio ni compromiso con la libertad como para que Estados Unidos tome nuevos pasos en la relación bilateral.

En una entrevista colectiva con periodistas de medios en español acreditados en Washington, Obama dijo que es necesario tener una “verificación total” de que el gobierno cubano profundizará cambios políticos antes de adoptar nuevas medidas que alivien el embargo comercial impuesto hace 48 años.

Reunido con los representantes de los medios de comunicación en el Salón Roosevelt de la Casa Blanca, Obama afirmó:

“Aún hay demasiados prisioneros políticos en Cuba, languideciendo en la cárcel solamente porque tienen opiniones diferentes a las del régimen cubano. Antes de que adoptemos otras medidas queremos ver si realmente el régimen de los Castro habla en serio sobre un enfoque diferente. Necesitamos más información antes de adoptar medidas adicionales”.

Obama se mostró pesimista ante la libración de los presos y los anuncios de reformas económicas en la isla, al afirmar que podrían ser medidas temporales que “no responden a una visión a largo plazo”.

La reacción de los grupos opositores al gobierno cubano no se hizo esperar. Aplaudieron la decisión del presidente Obama de evitar un mayor acercamiento con La Habana.

El opositor Darsi Ferrer, impulsor de la iniciativa política conocido como “Consenso Cívico”, consideró justo que Obama espere “verdaderos cambios” para iniciar un acercamiento entre Washington y La Habana.

Omar López Montenegro, directivo de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) de Miami, dijo que la decisión de Obama es acertada porque el régimen cubano ha intentando crear una expectativa con la excarcelación de algunos prisioneros políticos, mientras los obliga al exilio en España.

 

Adiós a Moratinos

 

El presidente del gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero anunció, el pasado 20 de octubre, una profunda renovación del gabinete, al cambiar a casi la mitad de su equipo, a 18 meses de las elecciones presidenciales.

La sorpresa no fue el anuncio de los cambios en el equipo, “lo sorprendente era que dentro de los que dejaban sus puestos estuviera Miguel Ángel Moratinos --ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España--, un hombre con gran cercanía al presidente Zapatero”, dijeron a Apro diplomáticos de Venezuela y Argentina.

En su lugar fue nombrada Trinidad Jiménez, de 48 años, quien hasta el momento de su nombramiento se desempeñaba como ministra de Salud. Fue secretaria de Estado para Iberoamérica (2006-2009) y ocupó también la cartera de directora de Relaciones Internacionales del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

Moratinos fue el principal promotor europeo de un levantamiento de la “Posición Común” de la UE, que supedita los vínculos con Cuba a la mejora de los derechos humanos y la apertura democrática en la isla.

En sus seis años al frente de la cancillería de España participó en las conversaciones con el gobierno cubano para la liberación de presos.

Logró convencer, junto con el arzobispo de La Habana, Jaime Ortega, al mandatario cubano para liberar a 52 “presos de conciencia”, de los que hasta ahora 39 ya se encuentran en España.

La duda para los diplomáticos venezolanos y argentinos, quienes pidieron el anonimato, es si la flamante ministra, Trinidad Jiménez, “pondrá el mismo empeño” para defender en la UE el levantamiento de la llamada “Posesión Común” y “hará suyo” los pactos con el gobierno de la isla para liberar a presos políticos.

Como secretaria del Estado español para Iberoamérica, Jiménez acompañó en 2007 a Moratinos en una visita oficial a La Habana. En 1998 había visitado la isla como miembro de una delegación del PSOE. En esa ocasión se reunió con disidentes.

La oposición volvió aparecer para expresar su satisfacción por la destitución de ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España.

Vladimiro Roca, dirigente de la opositora Agenda para la Transición, calificó al excanciller español de “cómplice” del gobierno cubano, al servir para “deportar de forma forzosa” a presos políticos.

 

“Un premio flaco”

 

Guillermo “El Coco” Fariñas no se da a basto para atender a los periodistas que le llaman por teléfono de La Habana, de Madrid o de Miami.

Mucho menos le alcanza el tiempo para recibir felicitaciones de opositores y promotores de derechos humanos en la isla por el Premio Sajarov 2010 a la libertad de pensamiento, otorgado el jueves 21 de octubre por el Parlamento Europeo (PE).

“Este es un premio flaco, en el sentido de que el premio que yo aspiro es a la democracia de Cuba; ese es el premio gordo de Cuba, y por ese seguiré luchando aunque me cueste la vida”, repite una y otra vez a decenas de periodistas que lo entrevistan en su casa o por la vía telefónica.

Farinas agradece la solidaridad internacional y de inmediato lanza una advertencia: “Me declararé en huelga de hambre si no me dejan salir para recoger el Premio Sajarov”.

El premio será entregado durante la sesión plenaria del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia), en diciembre próximo.

El premio a Fariñas es el tercero concedido a disidentes cubanos. En 2002 lo recibió el líder del Movimiento Cristiano Liberación, Oswaldo Payá, y en 2005 las Damas de Blanco, familiares de los 75 opositores encarcelados en 2003.

Guillermo “El Coco” Fariñas Hernández tiene 48 años de edad y un cuerpo debilitado por 24 huelgas de hambre. La última la inició el pasado 24 de febrero, al día siguiente de la muerte del disidente Orlando Zapata Tamayo, y la concluyo 135 días después.

 

Mr

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