Hallan caja negra de avión cubano

viernes, 5 de noviembre de 2010

LA HABANA, Cuba, 5 de noviembre (apro).- Las autoridades cubanas iniciaron una amplia investigación, “sin descartar ninguna hipótesis”, para esclarecer las causas que provocaron el fatal accidente aéreo en el que perdieron la vida todos 68 tripulantes, entre ellos siete mexicanos, y, por lo pronto, ya tienen en su poder la caja negra.
El Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba (IACC) confirmó que una comisión de expertos arribó la madrugada de este viernes a la zona rural de la provincia (estado) central de Sancti Spiritus, en busca de esclarecer las causas de la tragedia del avión que cubría la ruta Santiago de Cuba-La Habana.
“En estos momentos las autoridades aeronáuticas y del territorio se encuentran precisando los detalles del hecho, y se creó una comisión para la investigación de tan lamentable accidente”, informó el IACC a través de un comunicado oficial.
Fuentes del Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba aseguraron a Apro que la comisión de expertos arribó a la zona donde se encuentran los restos del avión para investigar “exhaustivamente” los hechos, sin “descartar ninguna de las hipótesis posibles”.
El fiscal jefe de la provincia de Sancti Spíritus, Rolando Díaz, declaró al periódico provincial El Escambray que ya fueron encontradas en el lugar del accidente las cajas negra y de voz, elementos clave para el esclarecimiento de las causas del hecho ocurrido la noche del jueves.
El funcionario explicó que después del impacto de la nave "se produjo una combustión grande y después hubo otras pequeñas explosiones  --por las altas temperaturas-- de aditamentos cerrados que van en cualquier avión".
Luego de señalar que existen muchas versiones de lugareños que corrieron al lugar para ayudar, Díaz mencionó que "el avión cayó de panza y primero se le desprendió el timón trasero, uno de los tres tipos de controles de esos aviones, que va cerca de la cola".
Las alas, el cuerpo central y los motores, añadió, están quemados, y algunas partes, como la cola, se calcinaron menos.
“Aquí no había mal tiempo. Todavía falta encontrar, por ejemplo, una parte del timón trasero. Los compañeros de la Aeronáutica Civil siguen trabajando en el lugar para determinar las causas del hecho”, concluyó Díaz.
El aparato siniestrado (ATR 72-212) es un avión comercial propulsado por dos motores turbohélice para viajes regionales y trayectos de corta duración construidos en Francia e Italia por ATR (Avions de Transport Régional).
De acuerdo con la información proporcionado por el IACC, la aeronave reportó a las 17:42 horas local (22:42 GMT) una “situación de emergencia, perdiendo todo contacto con los servicios de control de tráfico aéreo”.
El Instituto informó que la nave se precipitó a tierra en la región de Mayábuna, cercana al poblado de Guasimal, en el municipio de Sancti Spíritus.
Autoridades locales y vecinos de las comunidades de Mayábuna y Vanguardia, cercanas al sitio del accidente, relataron que tras unos movimientos bruscos en el aire, la aeronave de la línea aérea cubana Aerocaribbean SA se precipitó de inmediato a tierra y acto seguido se incendió.
A bordo de la aeronave iban 61 pasajeros y siete tripulantes, de ellos, 40 cubanos y 28 extranjeros, según un comunicado del IACC.
De acuerdo con fuentes del aeropuerto Antonio Maceo, de Santiago de Cuba, la nave despegó al filo de las 16:45 horas y debía arribar a La Habana en una hora y 50 minutos, aproximadamente.
El accidente se registró horas después de que la empresa estatal Cubana de Aviación anunció, por radio y televisión, la cancelación de los vuelos con destino a las ciudades orientales de Santiago de Cuba y Guantánamo, como una medida de prevención por la cercanía de la tormenta tropical Tomás.
El Escambray, editado en la provincia de Sancti Spíritus, señaló que en el lugar del siniestro se continúa laborando en el rescate de los cadáveres, los cuales están siendo enviados hacia el Instituto de Medicina Legal, en Ciudad de La Habana, donde existen condiciones para su identificación.
El primer secretario del Partido Comunista en la provincia de Sancti Spíritus, Miguel Acebo Cortiñas, así como autoridades del gobierno y representantes de los Ministerios del Interior (Minin) y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) participan en estos momentos en las labores de rescate y en la extinción incendio.
El último accidente de aviación en Cuba ocurrió en marzo de 2002, cuando una pequeña aeronave se estrelló en la central provincia de Villa Clara, falleciendo sus 16 ocupantes, entre ellos seis turistas canadienses, cuatro británicos y dos alemanes, así como cuatro tripulantes cubanos.
El accidente aéreo más grave de las últimas tres décadas ocurrió en septiembre de 1989, cuando un avión soviético IL-62, con destino a Milán, cayó en La Habana poco después de despegar, muriendo sus 115 ocupantes: dos cubanos y 113 turistas italianos.
Los restos del IL-62 cayeron sobre viviendas y mataron a otras 40 personas en tierra.

Comentarios