Cuba: la acusadora de Assange

miércoles, 15 de diciembre de 2010 · 01:00

LA HABANA, 15 de diciembre (apro).- Anna Ardin, una de las dos personas en que la fiscalía sueca basa su acusación contra el fundador de Wikileaks, Julian Assange, fue acusada en Cuba de tener conexiones con la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y apoyar con recursos a grupos “contrarrevolucionarios” en la isla.

          Ardin fue la pieza principal de un rompecabezas que los principales medios oficiales del país – Granma, órgano oficial del Partido Comunista, y el Sistema de Televisión Nacional – fueron desmenuzando, para concluir que ella ha estado en dos ocasiones en La Habana para apoyar a las “Damas de Blanco”, movimiento integrado por esposas de “presos políticos”.

          La comparación que hicieron los principales medios de comunicación de Cuba entre Ardin y las “Damas de Blanco”, coincidió esta semana con la reaparición de los actos de repudio de partidarios del gobierno comunista de la isla contra las movilizaciones de las esposas, hijas o familiares de algunos “presos de conciencia”.

          El jueves 9, un centenar de estudiantes abucheó a las mujeres de los presos que marchaban por una avenida de la capital en vísperas del Día Mundial de los Derechos Humanos.

         Unas 60 mujeres de ese movimiento fueron interceptadas por unos 100 estudiantes y empleados públicos, que les gritaban “Vendepatria” y “Esta calle es de Fidel”, en referencia al expresidente Fidel Castro Ruz.

 

Las acusaciones

 

El periódico Granma fue el primero (7 de diciembre) en tocar el tema de los cables de la diplomacia estadunidense hechos públicos por Wikileaks, en particular los enviados por la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana.

         En un artículo titulada “Wikileaks: detrás del ´escándalo sexual´ contra Assange, una ´colaboradora´ cubana de la CIA”, el diario asegura que, detrás de las acusaciones de presunta violación sexual presentadas contra Julian Assange, aparece la colaboradora cubana de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) Anna Ardin, vinculada con el “terrorista” Carlos Alberto Montaner.

           “Según los cables que reportan el asunto ocurrido en Suecia, Anna Ardin sería la ´demandante oficial´ de Assange con su amiga Sofía Wilden, quien fue supuestamente la primera en quejarse del abuso ante la policía”, señala.

           Tras su salida de Cuba, según el artículo, “Ardin se hizo conocer por su literatura vitriólica en sitios web financiados por la Agencia de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID) y controlados por la CIA, como Misceláneas de Cuba, propiedad del cubano Alexis Gainza Solenzal.

          “De colaboradora de Gainza y de la inteligencia de Estados Unidos, Ardin se metamorfoseó en experta en medios de comunicaciones suecos, como Dagens Nyheter y SVT. Se convirtió luego en figura del gobernante partido Social-Demócrata.

         “En 2007 fundó el club gay `Queer-klubb Feber de Gotland`, una isla sueca situada a 60 kilómetros de la costa, refugio de la llamada farándula.

          “Nacido en La Habana, Alexis Gainza, el mentor de Ardin, reside en Suecia desde 1991 (en Estocolmo, desde 1993) y se encontró un mercado lucrativo en el mundo escandinavo de la desinformación. Tiene la franquicia para este territorio de la Unión Liberal Cubana del viejo agente Carlos Alberto Montaner, terrorista prófugo de la justicia cubana.

          “Gainza se vincula también a la alemana Sociedad Internacional para los Derechos Humanos, más conocida por sus siglas en alemán IGFM (Internationale Gesellschaft für Menschenrechte).

           “Con conocidos lazos con la inteligencia alemana y norteamericana, la IGFM mantuvo en sus filas a exnazis, tanto juristas como Ludwig Martin o exmilitares como Dieter von Glahn”, afirma Granma.

            El cubano Alexis Gainza Solenzal, propietario del sitio web “Misceláneas de Cuba”, confirmó, el pasado 8 de diciembre, su relación con Ardin, pero negó que su sitios web sean financiado por la USAID, organismo vinculado con la CIA.

          “He tenido contactos con ella tanto a fondo como más esporádicos. Y ha sido en relación a su interés, el que ella ha mostrado con los asuntos de los derechos humanos y de la democracia en Cuba.

          “Ella ha viajado a Cuba en un par de ocasiones y nosotros, yo particularmente, he estado entre quienes le ha aportado a ella información y conocimiento sobre la situación imperante en Cuba”, afirmó Gainza, quien vive en Suecia desde hace 20 años.

          Uno de los principales espacios de noticias del Sistema Nacional de la Televisión de Cuba, conocida como “La Mesa Redonda”, fue aún más explícito al acusar, el pasado 9 de diciembre, a directamente a Ardin de mantener relación con grupos opositores controlados por el gobierno de Estados Unidos.

           “Está confirmado que Ardin estuvo en Cuba, se reunió con las `Damas de Blanco` y con otros grupúsculos contrarrevolucionarios dentro de Cuba y después regresó a Suecia”, afirmó uno de los tres periodistas que participaron en el programa de noticias y análisis político: “La Mesa Redonda”.

 

Apoyo de EU

 

 

Las “Damas de Blanco”, según información publicada el 10 de diciembre en el más importante medio oficial en la web, “Cubadebate”, está formado por esposas de “presos políticos” y están bajo el control financiero y político del gobierno de Estados Unidos, que designa cada año una partida financiera para sostener a esta mujeres y a supuestas “dama de apoyo”.

          El espacio de televisión dedicó una hora y media al tema de Wikileaks, a los documentos secretos de Estados Unidos que publicó, las circunstancias de las acusaciones y al arresto de Assenge en Londres.

          “La Mesa Redonda” insistió, el jueves 9 de diciembre, que detrás del escándalo sexual con el que se intenta desacreditar a Assange, está “una “colaboradora” de la CIA.

          El programa televisivo destacó que “en más de dos mil” documentos secretos estadunidenses publicados por Wikileaks “aparece la palabra Cuba” y citó varios de ellos.

           Entre estos figura una comunicación a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, a la CIA y al Buró Federal de Investigaciones (FBI) de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana.

           En el cable diplomático, de acuerdo con lo dicho en “La Mesa Redona”, se reconoce que las autoridades cubanas “no organizan acciones terroristas” contra Estados Unidos desde su territorio.

 

Nuevos repudios

 

Las integrantes de “Las Damas de Blanco” volvieron a ser repudiadas por un centenar de estudiantes y trabajadores de organizaciones oficiales.

          Las mujeres salieron de la casa de Laura Pollón, una de las líderes del grupo, con gladiolas blancas y copias de la Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU.

          Cuando la marcha terminó en la casa de Pollón, los estudiantes y trabajadores desaparecieron del lugar.

           Este viernes, las esposas de los “presos políticos” volvieron a salir a la calle. En esta ocasión exigieron la liberación de sus familiares frente a cárceles de La Habana.

         Protestaron frente a la cárcel conocida como “Combinado del Este”, la más importante de la isla; la prisión “1580”, ubicada al sur de La Habana, y la Dirección Nacional de Prisiones, en el barrio El Vedado.

          Las mujeres demandaron la liberación de 11 opositores presos por haber rechazado el exilio, de los 52 que el gobierno cubano se comprometió, en julio, a excarcelar en un histórico diálogo con la Iglesia católica.

          Un total de 40 de ellos ya salieron de la cárcel, tras aceptar emigrar a España. Uno se quedó en Cuba.

         A diferencia del jueves, en esta ocasión las mujeres no fueron  hostigadas por partidarios del gobierno cubano.

          En tanto, el gobierno cubano hizo este viernes 10 una amplia difusión del Día Mundial de los Derechos Humanos.

           El ministerio de Relaciones Exteriores cubano organizó la videoconferencia “La Habana-Madrid”, en la que los participantes condenaron “la guerra mediática contra Cuba en materia de derechos humanos”, repudiaron el bloqueo de Estados Unidos contra la isla y exigieron la liberación de cinco cubanos acusados de espiar para La Habana presos, desde hace 12 años, en cárceles del país del norte.

          Políticos, periodistas y artistas de izquierda españoles, así como artistas, maestros e intelectuales cubanos, coincidieron que en Cuba se respetan las libertades y los derechos humanos de sus ciudadanos.

 

Mr

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