Misioneros de EU niegan acusaciones por tráfico de menores

lunes, 1 de febrero de 2010

MÉXICO, D.F., 1 de febrero (apro).- Los 10 misioneros bautistas que fueron arrestados el pasado viernes en Puerto Príncipe, la capital de Haití, negaron las acusaciones que les imputan las autoridades judiciales de ese país por el presunto delito de tráfico de menores, e insistieron que sólo querían ayudar a los huérfanos que quedaron abandonados después del terremoto del 12 de enero.
Los miembros de New Life Children's Refuge, un grupo religioso de Idaho, fueron detenidos en la frontera con República Dominicana, cuando intentaban cruzar al vecino país en un autobús con 33 niños haitianos.
"Nosotros hemos venido a ayudar a los niños. Tenemos buenas intenciones", afirmó Laura Silsby, una de las personas detenidas y portavoz del grupo, en la central de la Policía judicial.
No obstante, Patricia Vargas, directora regional del refugio, perteneciente a la asociación SOS Children's Village, aseguró que la mayor parte de los niños tienen familia.
Las autoridades haitianas, que han expresado su temor de que traficantes de niños tomen ventaja del caos y las pérdidas ocasionadas por el terremoto que mató alrededor de 200 mil personas, dijeron que los estadounidenses no tenían documentos que probaran que los niños eran huérfanos o que tuvieran permiso para sacarlos del país.
"Tenemos información sobre gente tratando de robar niños para llevárselos fuera del país, que es la razón por la cual el gobierno ha decidido reforzar la seguridad", dijo la ministra de Comunicaciones, Marie Lassegue, al explicar los arrestos.
La ministra dijo que el juez decidiría si los estadounidenses serán juzgados en Haití o si serán enviados a Estados Unidos para ser juzgados allá, debido a los daños ocasionados por el terremoto en los tribunales, en su personal y en el sistema judicial en general.
El ministro de Asuntos Sociales haitiano, Yves Cristalin, ha afirmado que este tipo de acciones es "totalmente ilegal" y que "ningún menor puede salir de Haití sin la debida autorización, y estas personas no tenían autorización".
De su lado, el Primer Ministro de Haití, Jean-Max Bellerive, quien ha citado informes sobre el tráfico de menores y humano desde el terremoto, llamó “secuestradores” a los estadounidenses arrestados.
Tras el terremoto, algunas organizaciones humanitarias se mostraron contrarias al inicio de procesos de adopción en medio de la situación de emergencia, y advirtieron de los posibles abusos de los que podían ser objeto los menores.
El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) había expresado su temor de que se dieran casos de tráfico de niños ante la existencia, previa al desastre, de redes que el fondo calificó de "activas".
Antes del sismo había unos 380 mil huérfanos y, según Unicef, tras la catástrofe la cifra de menores huérfanos o abandonados se habría incrementado considerablemente.
Diez días después del sismo, el organismo denunció el rapto de al menos 15 niños de un hospital.

Más ayuda para los haitianos

El buque Usumacinta partió este mediodía de Manzanillo, Colima, rumbo a Haití, con un cargamento de mil 251.7 toneladas de víveres, agua, medicamentos y otros insumos, para apoyar a la población afectada por el terremoto ocurrido hace más de dos semanas en el país caribeño.
Al acto oficial, previo a la partida, acudieron los secretarios de Marina (Semar) y Desarrollo Social (Sedesol), Francisco Saynez Mendoza y Heriberto Félix Guerra, respectivamente, así como el embajador de Haití, en México, Robert Manuel; el gobernador de Colima, Mario Anguiano Moreno, y el presidente de la Cruz Roja Mexicana, Daniel Goñi Díaz.
Luego de reconocer el trabajo y la solidaridad del pueblo mexicano, Saynez Mendoza informó que después de una travesía de 10 días, el Usumacinta cruzará el Canal de Panamá para entregar a los haitianos 448.5 toneladas de víveres, 621.8 toneladas de agua, 38 toneladas de medicamentos y 143.4 de insumos varios.
De acuerdo con el titular de la Armada de México, además de este buque, México enviará cuatro embarcaciones más a Haití, pero ante la escasa infraestructura portuaria de ese país, el gobierno federal decidió hacerlo de manera escalonada.
La coordinadora general de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación, Laura Gurza Jaidar, manifestó en que total la población mexicana aportó 15 mil toneladas de ayuda humanitaria, lo que constituye un “esfuerzo titánico” y “un hecho sin precedentes que demuestra la solidaridad y gran empatía de toda la población para con los haitianos”. (Con información de Pedro Zamora Briceño)

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