Acuerda el BID condonar deuda de Haití por 479 MDD

lunes, 22 de marzo de 2010

CANCÚN, Q. Roo, 22 de marzo (apro).- Entre los principales acuerdos alcanzados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en su 51 reunión anual, que se celebra en este balneario del Caribe mexicano, destacan la condonación de la deuda de Haití con el organismo, por 479 millones, y una ayuda extra anual de 200 millones para su reconstrucción en los próximos diez años.
También, un aumento de capital del BID por 70 mil millones de dólares, el más cuantioso en su historia, así como el nombramiento de Ernesto Cordero Arroyo, secretario de Hacienda de México, como nuevo presidente de las asambleas de gobernadores y de la Corporación Interamericana de Inversiones.
    Según la Declaración de Cancún, el tema Haití concentró la atención y concitó la unanimidad de los participantes que en sus países fungen como secretarios de Hacienda, o su equivalente, ministros de Finanzas o gobernadores centrales.
    La razón la sintetizó por la mañana el presidente del BID, Luis Alberto Moreno: 80% de los habitantes de Haití sobrevive con menos de dos dólares diarios; el promedio de vida es de 52 años, 22 menos que el del latinoamericano promedio.
    Y en esas condiciones, la isla sufrió la tragedia de enero pasado, cuando el país fue devastado por fuertes sismos.
    El tamaño del desastre lo dibujó por la tarde la mexicana Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL): los daños y pérdidas causados por el terremoto en Haití superan los 7 mil 800 millones de dólares, que es una cantidad equivalente a 120% del valor total de la economía de ese país.
    Por todo ello, los gobernadores del BID, por unanimidad, aprobaron la propuesta de perdonarle la deuda con el organismo, apoyarle con otros 200 millones cada año, hasta 2020, y crear grupos de seguimiento a las necesidades que se vayan presentando en el devastado país.
    Otra decisión que fue tomada por unanimidad fue el nombramiento de Ernesto Cordero como presidente de las asambleas de gobernadores del BID y de la Corporación Interamericana de Inversiones, una entidad del organismo dedicada a facilitar recursos y apoyar proyectos productivos de empresas privadas de los países miembros.
    Aunque en este caso, la unanimidad es más bien protocolaria, pues es costumbre que el ministro de finanzas del país sede de la reunión anual del BID asuma dichos cargos para el siguiente periodo.
    Cordero Arroyo sustituye a Oscar Iván Zuluaga, ministro de Hacienda de Colombia.
    Donde hubo más fricciones y diferencias entre los gobernadores del BID fue en el monto del aumento de su capital.
    A la mayoría le pareció insuficiente el aumento de 70 mil millones de dólares al capital del banco.
    En la segunda sesión plenaria de la asamblea de gobernadores –en la que se toman los acuerdos-- fueron muchos los que expresaron su decepción por el incremento, aunque al final debieron aceptar.
    Por la mañana, el presidente del BID había defendido así ese incremento:
No sólo “es el aumento más cuantioso en la historia de la institución, sino que nos permitirá afianzarnos como la primera fuente de recursos multilaterales de la región, al poder duplicar nuestra capacidad de crédito hasta unos 12 mil millones de dólares anuales en promedio”.
    En la plenaria de la tarde, de 20 gobernadores que hicieron uso de la palabra poco menos de la mitad calificó de insuficiente al aumento.
    La secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, marcó el tono de la queja, que se expresó en distintos tonos y formas. Pero que sintetizó en su discurso:
    “Señores gobernadores, creo que ustedes están construyendo historia en esta región. Hoy se marca en Cancún un momento histórico para el BID, en donde se configura una importante recapitalización del banco. Los felicito.
    “Pero desde la CEPAL les digo que esperábamos un poco más de sus deliberaciones”, pues un aumento insuficiente de capital y el no haber iniciado la construcción de un nuevo sistema bancario de desarrollo regional –para financiar la productividad, la infraestructura, la innovación y la transición económica--, dejan sin soporte muchos de los avances logrados.
    Según la secretaria ejecutiva de la CEPAL, todo ello tendrá poca incidencia en el grave problema de la pobreza en la región, que en el último año pasó de 33% a 34.1%, mientras que la pobreza extrema, en el mismo periodo, pasó de 12.9% a 13.7%.
    Esas cifras significan, según la titular de la CEPAL, que a fines del año pasado 9 millones de personas se sumaron a las filas de la pobreza, y la pobreza extrema aumentó en 5 millones más.
    En el mismo sentido se expresaron los gobernadores de Dominicana, Venezuela, Ecuador, Panamá y Argentina, entre otros.