Zimbawe: Diamantes de sangre

miércoles, 24 de marzo de 2010

MEXICO, D.F., 24 de marzo (apro).- El pasado 12 de marzo, el presidente de Zimbawe, Robert Mugabe acusó a la compañía De Beers, con sede en Johannesburgo, de saquear diamantes del país durante 15 años sin pagar impuestos.

           Según George Charamba, vocero del presidente Mugabe, De Beers hizo creer al gobierno de Zimbawe que sólo hacía estudios cuando en realidad saqueaba los diamantes. “No es un secreto que los diamantes aluviales se extraen de la superficie. No es como la kimberlita”, dijo.

         Las acusaciones se publicaron el pasado 12 de marzo en el periódico oficialista The Herald de Zimbawe. Las acusaciones contra el mayor traficante de diamantes del mundo refieren a la región de Marange, en el distrito de Chiadzwa, al este de  Zimbawe, donde en 2006 descubrió hace poco uno de los mayores yacimientos de diamantes del mundo

          Lo que debía ser una alegría y una manera de salir de la pobreza de la población de este país, se convirtió en una pesadilla.

          Los aluviones de las piedras más duras y hermosas del planeta fueron encontradas cuando el presidente Mugabe no tenía fondos para pagar ni a la policía ni al ejército, dos de los pilares que lo mantienen en el poder.

         Para evitar el saqueo por parte de mineros “ilegales”, Mugabe envió al ejército y a la policía.  Su pago fue en especie: podrían quedarse con algunas gemas que se encontraran. Pero policías y militares esclavizaron a civiles y los obligaron a trabajar en las minas. Los pobladores de Chiadzwa, incluyendo mujeres y niños, fueron sometidos a trabajos forzados.

 

Esclavitud oficial 

 

Los altos mandos de los uniformados  se enriquecieron rápidamente. Lo mismo ocurrió con miembros del dominante partido de la Unión Nacional Africana de Zimbawe-Frente Patriótico (ZANU-PF, por sus siglas en inglés).

         Human Rights Watch hizo una investigación en Marange y recopiló más de 100 testimonios, tanto de víctimas como de victimarios y testigos.

         El informe de HRW narra con detalle  la toma violenta de los campos de diamantes de Marange por parte del Ejército a fines de octubre de 2008 en la Operación Hakudzokwi (sin retorno), que fue un intento por parte de los militares para imponer el orden en los campos a los que había llegado la gente empobrecida para buscar alguna piedra preciosa en lo que era tierra de nadie.

        Los buscadores ilegales fueron blanco de los helicópteros artillados. En tierra, soldados dispararon indiscriminadamente plomo y gas lacrimógeno en los campos de diamantes, así como en las aldeas cercanas, que no tenían nada que ver en el asunto. Las ráfagas del AK-47 llovieron si aviso. Quien no murió por las balas falleció al quedar atrapado en la estampida. En los socavones trató de refugiarse una multitud aterrada y varias personas murieron aplastadas. Los ataque duraron tres semanas y HRW documentó la muerte de 200 personas.

         "Tres policías a caballo nos atacaron mientras trabajábamos en los campos de diamantes, y de inmediato nos dispararon con sus escopetas en una redada (…) Recibí un disparo en el muslo izquierdo. Dos de mis amigos fallecieron a consecuencia de los disparos durante ese ataque”, contó uno de los sobrevivientes.

         Otro minero acusó: "Los soldados en los helicópteros comenzaron a dispararnos municiones y gas lacrimógeno. Todos dejamos de excavar y corrimos hacia las montañas para escondernos. Noté que había muchos soldados uniformados siguiéndonos a pie. De mi grupo, 14 mineros fueron muertos a tiros por la mañana".

         Una joven de 13 años denunció a HRW: "Todos los días, acarreaba el mineral y sólo descansaba por períodos muy cortos ( ...) Siempre empezábamos a trabajar muy temprano en la mañana, antes de los ocho, y terminábamos al oscurecer, después de las seis. Todo lo que ahora quiero es volver a la escuela".

         Los soldados obligaron a mineros a cavar fosas comunes para enterrar a muchos de los muertos, según el reporte.

          La operación contra la minería informal estuvo a cargo del comandante de la fuerza aérea Perence Shiri, primo de Mugabe.

        Más de cinco familias fueron desalojadas de la zona. Los golpes, las violaciones, las mutilaciones son el pan de todos los días.

        El informe de Human Rights Watch titulado Diamantes en bruto: Violaciones de los derechos humanos en los campos de diamantes de Marange, publicado en varios idiomas en la página de la ong, dio la voz de alarma sobre la virtual esclavitud en la otrora Rhodesia.

         La policía de Zimbawe estima que desde que se descubrieron los aluviones diamanteros llegaron 15 mil mineros ilegales a la provincia de Chiadzwa. Todo mundo dejó su vida cotidiana y se fue a buscar diamantes. Las escuelas quedaron vacías y las calles se llenaron de trabajadores sexuales.

 

Otros informes

 

El Integrated Regional Information Networks (IRIN) es un medio basado en Internet y dirigido por la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). Cubre principalmente asuntos humanitarios en el África Subsahariana y Asia Central. Sus voluntarios también redactaron un informe sobre la violación a los derechos humanos en Zimbawe.

         También hablaron con los mineros ilegales que contaron cómo sacan del país los diamantes que encuentran para ganar un poco más de dinero. Todos coinciden que basta con sobornar a los aduaneros y a los policías para poder pasar.

         Los cooperantes de IRIN entrevistaron a un economista de Zimbawe de apellido Makwiramiti, quien afirma: “La difusión de la minería ilegal es una directa consecuencia de la crisis económica y del aumento de la pobreza. La práctica de buscar el oro se difundió mucho a principios de los noventa, después de una sequía desastrosa y de la introducción de un plan de ajuste estructural que ha empobrecido a la gente”.

          Según un despacho de prensa de la agencia Associated Press (AP), en octubre de 2008 había más de 35 mil personas extrayendo diamantes en Marange y los arrestados ya eran casi 20 mil.

          Los soldados fueron enviados a  Marange para evitar la minería ilegal, pero en realidad están supervisando y dirigiendo operaciones de minería ilegales.

 

El Proceso Kimberly

 

El reporte de HRW –que generó protestas contra el gobierno de Mugabe-- instó a los países miembros del Proceso Kimberly a que tomaran medidas para evitar que los “diamantes ensangrentados” llegaran al mercado.

         El Proceso Kimberly en un acuerdo entre 74  países productores, exportadores e importadores de diamantes en bruto. Fue establecido en 2000 para certificar que los diamantes que llegan al consumidor final no sean fruto de trabajo forzado, botín de guerra de la ilegalidad.

         En esta organización los grupos defensores de los derechos humanos, la ONU y la opinión pública internacional juegan un papel muy importante.

Hasta finales del siglo XX era común que en los países africanos cualquier grupo armado esclavizara a poblaciones enteras, en especial a niños, para obtener diamantes; éstos eran intercambiados  por armas.

          De manera indirecta el comercio de diamantes estaba financiaba las guerras más espantosas y atroces. El Proceso Kimberly ha logrado con su sistema de control y certificación, que buena parte de  los diamantes obtenidos con violencia y explotación no inunden las joyerías.

          Sin embargo, el Proceso Kimberly tiene lagunas legales. Hasta 2000 los grupos armados eran los que vendían los diamantes sin que nadie preguntara cómo los habían conseguido.  El Proceso Kimberly estableció entonces la regla de que sólo los gobiernos debían dar una certificación de origen  y sólo ellos podían venderlos, pero ¿qué hacer cuando un gobierno tirano y asesino es el que vende los diamantes ensangrentados?

          Tras el informe de Human Rights Watch, la oficina del Proceso Kimberly envió una delegación  a Zimbawe y ésta corroboró todo lo denunciado por HRW y otras organizaciones.

          El informe de la comisión Kimberly, que recomendaba impedir a Zimbabwe la exportación e importación de diamantes durante seis meses, fue publicado en julio de 2009, pero la suspensión se haría efectiva sólo a partir de noviembre de 2009.

         Las autoridades de Harare aceptaron y anunciaron: "Hemos acordado retirar a los soldados de la zona, pero lo haremos en forma progresiva mientras desplegamos un sistema de seguridad adecuado", declaró al rotativo zimbabwense Sunday Mail el viceministro de Minas, Murisi Zwizwai

         El ministro de Minas, Thankful Musukutwa dijo a la agencia EFE que no se venderán ni exportarán diamantes de la zona "hasta que todas las regulaciones del gobierno y los requisitos del Proceso de Kimberly sean cumplidos en su totalidad".

          La Federación Mundial de Bolsas de Diamantes, que regula el comercio mundial de éstos, aconsejó, en abril, a sus 28 afiliadas "tomar todas las medidas necesarias para asegurarse de que no comercien, ni directa ni indirectamente", las procedentes de Marange

          Global Witness es una ong que busca precios justos a las materias primas y que éstas no sean fruto de la explotación de rapiña de recursos naturales de países pobres ni del abuso de la población.

         Desde hace 10 años, Global Witness critica al Proceso Kimberly. Elly Harrowell dijo que muchos gobiernos han utilizado al Proceso Kimberly como un maquillaje de respetabilidad. Por ejemplo Zimbawe, exporta diamantes fruto del trabajo forzado y si se le saca del sistema Kimberly, seguirá exportando diamantes de contrabando o los comprará China sin hacer preguntas.

         Además, Harrowell pone una duda sobre la mesa: Si violar el acuerdo Kimberley no tiene consecuencias, ¿qué incentivos tienen otros países para cumplirlo?

         Según informes recientes de ong´s, como Global Wittness, Partnership Africa Canada y Human Rights Watch, los “diamantes de sangre” siguen circulando libremente y el contrabando continúa estando muy extendido.

 

Mr

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