Documenta NYT otro caso de encubrimiento del Papa

viernes, 26 de marzo de 2010

MÉXICO, D.F., 26 de marzo (apro).- El diario estadunidense The New York Times publicó hoy una segundo parte sobre el caso de la pederastia en la Iglesia católica, en el que involucra al propio papa Benedicto XVI, cuyo texto provocó una inmediata respuesta del Vaticano a través de su vocero, Federico Lombardi, quien negó que el Sumo Pontífice haya encubierto al cura pederasta alemán Peter Hullermann, cuando éste era arzobispo de Munich.
     Según el Times, en la década de los 80 el Papa Benedicto XVI se enteró del regreso a la actividad pastoral de Hullermann, pese a no haber comenzado su tratamiento psiquiátrico. Y es que el sacerdote germano había sido acusado de pederastia, por lo que fue forzado a tomar terapia, cosa que, como documenta el diario, nunca hizo.
Añade el texto que meses después este sacerdote volvió a ser acusado de molestar a otros jóvenes en otra parroquia, pero no fue suspendido sino hasta mediados de marzo de 2010.
Aunque este escándalo de pederastia ya es conocido, nueva información apunta a que, a quien sería el futuro Papa fue más cercano a los hechos de lo que en un principio había afirmado la Iglesia.
Ratzinger, quien en esos años era arzobispo de Munich, tuvo conocimiento del caso mediante un memo del que recibió copia y cuya existencia confirmaron dos autoridades de la Iglesia.
Además el documento demuestra que el actual Papa no sólo encabezó una reunión el 15 de enero de 1980, aprobando la transferencia del padre, sino que se mantuvo informado sobre la reasignación de Hullermann.
El NYT apunta que a principios de marzo la Arquidiócesis de Munich, Alemania, responsabilizó por completo de haber tomado esa decisión a un reverendo cercano al Cardenal Ratzinger, Gerhard Gruber.

Responde El Vaticano
El director de prensa del Vaticano, Federico Lombardi, desmintió que el Papa Benedicto XVI haya encubierto al cura pederasta alemán Peter Hullermann, cuando era arzobispo de Munich, como informó este viernes el diario The New York Times.
“El artículo del The New York Times no contiene ninguna nueva información, aparte de aquella que la arquidiócesis (de Munich) haya comunicado sobre el conocimiento del entonces arzobispo respecto a la situación del sacerdote H.”, señaló Lombardi.
En un comunicado, agrega el vocero:
“La arquidiócesis confirma su posición, según la cual el entonces arzobispo no conoció la decisión de reintegrar al sacerdote H. en la actividad pastoral parroquial”, añadió y reiteró que cualquier otra versión de los hechos era “mera especulación”.
Lombardi aseveró que “el entonces vicario general, monseñor Gerhard Gruber, ha asumido la plena responsabilidad de su propia y equivocada decisión de reintegrar a H en la pastoral parroquial”.
Según The New York Times, el pontífice recibió, cuando era arzobispo de Munich, un informe en el que se comunicaba que Hullermann, acusado de abuso sexual de menores, iba a ser reintegrado en el trabajo pastoral días después de iniciar una terapia contra la pederastía.
El diario aseguró que Joseph Ratzinger participó, el 15 de enero de 1980, en una reunión en la que se aprobó el traslado de Hullermann. Pero el cotidiano neoyorquino reconoció que no es del todo claro el papel del actual Papa en el caso.
La víspera, el mismo rotativo informó que cuando era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el actual Benedicto XVI no separó del sacerdocio al cura estadunidense Lawrence Murphy, acusado de haber abusado de 200 niños sordos entre 1950 y 1974.
Lombardi dijo al respecto que la Congregación para la Doctrina de la Fe fue informada más de 20 años después de los hechos y que no castigó a Murphy porque cuando se enteró el cura imputado estaba ya muy enfermo.

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