Israel: robos de identidad

viernes, 5 de marzo de 2010

LONDRES, 5 de marzo (apro).- En la noche del pasado 19 de enero, un comando de once personas, todos ellos supuestamente agentes del servicio secreto israelí Mossad, asesinó al dirigente palestino de Hamas, Mahmoud al-Mabhouh, en la habitación de un lujoso hotel de Dubai, en el Golfo Pérsico.

El hecho desató una pelea diplomática internacional debido a que los espías utilizaron pasaportes falsos para llevar a cabo la ejecución.

El grupo completo de espías, agentes de logística y de asistencia, que sumó 26 en total, utilizó pasaportes de distintas nacionalidades: cuatro de Francia, uno de Alemania, doce de Gran Bretaña, seis de la República de Irlanda y tres de Australia.

En el escuadrón, cuyos movimientos fueron captados por las cámaras de circuito cerrado del hotel Al Bustan Rotana, había seis mujeres.

Los británicos, todos ellos con residencia en Israel, fueron identificados como Philip Carr, Mark Sklur, Daniel Schnur, Stephen Drake, Roy Cannon, Michael y Gabriella Barney, James Leonard Clarke, Jonathan Louis Graham, Paul John Keeley, Melvyn Mildiner y Stephen Hodes.

Cuando se dio a conocer la noticia, a mediados de febrero, Gran Bretaña calificó el hecho como un "escándalo" y ordenó a la Agencia Contra el Crimen Organizado investigar el caso.

¿Pero quiénes son realmente los británicos cuyos pasaportes fueron falsificados o robados por el escuadrón de la muerte?

Hasta ahora todos ellos negaron categóricamente tener algo que ver con el comando que asesinó a Al-Mabhouh.

El inglés Melvyn Mildiner, de 31 años y con residencia en Jerusalén, se despertó el 15 de febrero pasado y, al encender el televisor, reconoció su nombre como parte de un escuadrón que había asesinado a un jefe de Hamas en Dubai.

"Primero, claramente no se trata de mí. Ni siquiera se parece a mí. La fecha de nacimiento es incorrecta, nunca estuve en Dubai. Alguien, en algún lugar, decidió utilizar mi identidad", continuó.

Mildiner, residente del barrio de Beit Shemesh y que trabaja como maestro de escuela, sostiene que su identidad fue robada y que él no tuvo nada que ver con el asesinato. "Miré las noticias y me enteré del hecho, pero no tenía idea por qué habían utilizado mi nombre, yo no había tenido nada que ver", declaró el británico a la prensa local. Y mostró su pasaporte, el cual no tenía ningún sello de Dubai.

El inglés sostuvo que el pasaporte falso, aunque tiene el mismo nombre y número de identidad, no concuerda con la foto ni la fecha de nacimiento. "Nunca estuve en el Mossad ni visité Dubai", agregó.

Mildiner teme ahora no poder salir de Israel y que su identidad y hasta su vida puedan correr peligro.

La misma suerte temen los británicos Steven Daniel Hodes y Paul John Keeley.

Como Mildiner, a Hodes, de 37 años y que reside en Ramat Beit Shemesh, también le preocupa que su nombre esté vinculado con el caso.

Gabriella Hodes, la esposa de Steven, dijo que su marido conoció su "asociación" con los asesinos por casualidad, al leerlo por Internet.

"Estaba sentado en su computadora y de repente se dio cuenta que estaba su nombre. En un principio se rió y dijo que alguien se había puesto en su lugar para embromarlo, pero luego se dio cuenta que se trataba de algo serio cuando comenzó a recibir correos electrónicos de amigos. Entonces pidió ayuda a un abogado", dijo la mujer.

Hodes, un terapista físico que emigró a Israel en 2000, descubrió que no sólo su nombre había aparecido en el pasaporte. "También tenían su fecha de nacimiento. Su familia está ahora preocupada, los allegados de Inglaterra están preocupados, pero nadie de las autoridades nos contactó", agregó Gabriella.

Steven, como Mildiner, teme también que no pueda salir de Israel por problemas en la frontera.

"Él no ha viajado fuera del país desde hace tres años. Su pasaporte está en el armario y hace tiempo que está allí", continuó la mujer.

El hombre, que sigue trabajando en su profesión, dijo desconocer de qué forma le robaron la identidad. "Creía que estas cosas sólo pasaban en las películas", afirmó.

Como en el caso de Mildiner, la foto del "asesino Hodes" no es la de Steven Hodes.

Aunque ambos vivían en el mismo barrio, ninguna de las dos familias se conocía.

"Quedamos en shock cuando un amigo nos dijo que otro vecino de Beit Shemesh también estaba involucrado en el caso. Es algo rarísimo", continuó Hodes.

Paul John Keeley, de 43 años y que vive desde hace 15 años en el kibutz Nahsholim, al norte de Israel, también dijo sentirse sorprendido que su nombre estuviera entre los asesinados, y comentó que, como en los otros casos, se enteró por los medios de prensa.

"Cuando escuché por primera vez sobre esto, miré de inmediato si mi pasaporte estaba allí y estaba. No fue robado y no tengo idea qué pasó. El nombre en el pasaporte falso es el mismo y yo también soy británico. Pero el resto de la información es incorrecta. Espero que alguna autoridad se comunique conmigo. Es de temer cuando alguien te roba la identidad para este tipo de cosas", dijo el obrero de construcción.

"No he dejado el país desde el año pasado, cuando pasé algunos días en Turquía. Quiero respuestas. Mi esposa está preocupada, la familia está preocupada y no quiero que le pase nada. Lo único que busco es que estén protegidos", agregó el inglés nacido en el condado de Kent.

 

Morir en Dubai

 

De acuerdo con la Policía de Dubai, el comando asesino arribó el 18 de enero último al emirato árabe en tres grupos y abandonó el país en menos de 24 horas.

Las cámaras de seguridad del hotel donde se ejecutó el plan, ubicado a pocos metros del aeropuerto internacional de Dubai, mostraron a un grupo de once personas arribar a las instalaciones del hotel. Todos ellos habían llegado en distintos aviones.

Al-Mabhouh era seguido por sus asesinos desde Damasco a Dubai. El palestino, que viajaba sin guardaespaldas y que supuestamente realizaba el viaje para comprar armas para Hamas, tenía previsto trasladarse a Bangkok.

Ingresó al hotel Al Bustan Rotana la tarde del 19 de enero. Una hora después abandonó el establecimiento para regresar alrededor de las 20:25 horas.

Cuando su esposa trató de contactarse con él por teléfono, nadie atendió.

La Policía de Dubai confirmó que el palestino murió a las nueve de la noche de ese día. Su cuerpo fue hallado en la habitación.

Las cámaras del hotel mostraron que el comando se reunió en el hotel, y utilizaba dispositivos de comunicación de alta tecnología. Una de las llamadas telefónicas fue hecha a un número en Austria.

Cuando Al-Mabhouh arribó por primera vez al hotel hacia las tres de la tarde, dos de los sospechosos lo siguieron hasta su habitación. Luego pidieron al conserje la habitación opuesta al palestino.

A las ocho de la noche Al-Mabhouh abandonó el inmueble. Mientras tanto varios de los sospechosos mantenían vigilancia. Dos trataron de ingresar a su habitación, pero no lograron su cometido debido a que un turista se acercó desde un elevador.

Mientras que otro sospechoso distrajo al turista, cuatro agentes lograron introducirse dentro de la habitación utilizando un dispositivo electrónico, y esperaron por él dentro.

A su regreso, lo emboscaron en la habitación, lo torturaron con un aparato eléctrico, luego lo durmieron con un fuerte somnífero y finalmente lo ahogaron con una almohada en la cama. El grupo dejó algunas pastillas cerca del cuerpo de Al- Mabhouh en un intento por engañar a los investigadores.

El escuadrón pagó en efectivo al salir del hotel, en lugar de utilizar tarjetas de crédito.

Mientras emergían datos sobre el hecho, el 24 de febrero el periódico israelí Haaretz confirmó que el hijo de uno de los fundadores de Hamas fue un informante clave que trabajó para Israel durante más de una década, y que ayudó a elaborar el plan de asesinato a Al-Mabhouh.

Mosab Hassan Yousef, conocido como el Príncipe Verde, supuestamente entregó información de Inteligencia secreta que ayudó a evitar una veintena de ataques suicidas y otros atentados contra israelíes.

Él fue una de las fuentes más valoradas por los servicios de seguridad Shin Bet.

Sus informes llevaron a los arrestos de varias figuras de importancia dentro del movimiento palestino durante la Intifada de 2000.

El padre de Yousef, el sheik Hassan Yousef, fue un miembro fundador del grupo militante Hamas en la década de 1980. En la actualidad, Yousef padre cumple una condena de seis años en una prisión israelí por actividades políticas.

Su hijo, que se convirtió al catolicismo, se trasladó en 2007 a California, en Estados Unidos, y la semana próxima lanzará en ese país sus memorias, tituladas Hijo de Hamas.

El asesinato en Dubai de Al-Mabhouh generó una pelea diplomática entre Israel y los países que aparecieron en los pasaportes falsificados.

El pasado 22 de febrero, la Unión Europea manifestó su preocupación y condenó el uso de los documentos por parte del comando que asesinó al dirigente palestino, según una declaración conjunta de los 27 ministros de Exteriores de la UE.

La declaración condenó además la utilización fraudulenta de tarjetas de crédito, "adquiridas a través del robo de identidad de ciudadanos europeos".

"La UE quiere dar seguridad a los ciudadanos europeos y al resto del mundo para que continúe teniendo confianza en la integridad del sistema de pasaportes de los Estados miembros. Los pasaportes de la UE están entre los más seguros del mundo, respetan todos los estándares internacionales y poseen los sistemas de seguridad que impiden la clonación", dijo el texto.

A pesar de las acusaciones, el canciller israelí Avigdor Lieberman dijo ese mismo día en Bruselas a su colega irlandés, Micheal Martin, que no existen pruebas de que el Mossad haya estado involucrado en el asesinato.

Israel "contestará si surgen informaciones alternativas, además de las de la prensa. Como no se presentó ninguna información adicional, no existe motivo (para Israel) para hablar de la cuestión", dijo el canciller, y agregó que "muchas acusaciones falsas son lanzadas contra Israel en muchos temas, y la tendencia general de los árabes es culpar a Israel de todo".

Fuentes allegadas a los servicios secretos israelíes citadas el domingo 21 de febrero por el periódico inglés Sunday Times dijeron que el primer ministro Benjamín Netanyahu aprobó personalmente el asesinato del palestino en Dubai, en un operativo ejecutado por el Mossad.

Según ese reporte, Netanyahu se reunió a principios de enero con el jefe del Mossad, Meir Dagan, en un encuentro en el que participaron miembros del comando ejecutor de la acción.

En ese tipo de operaciones, el primer ministro israelí tiene la última palabra. Durante la supuesta reunión secreta, el Mossad le informó a Netanyahu que el dirigente de Hamas planeaba viajar a Dubai y propuso asesinarlo en el hotel en que iba a alojarse.

El pasado 2 de marzo, el jefe de la policía de Dubai, el general Dhahi Khalfan, presentó al procurador del emirato un pedido para obtener una orden de arresto contra Netanyahu, y el director del servicio secreto Mossad, Meir Dagan, acusados por el asesinato de Al-Mabhouh.

"Estoy absolutamente convencido de que el Mossad es el responsable del crimen, y presenté al procurador general el pedido para el arresto de Netanyahu y el jefe del Mossad", anunció Khalfan.

Agregó que aunque sabe que el primer ministro "no será arrestado nunca", aun así es necesario "perseguir a quien ordena un crimen tanto como al autor material". Además, los israelíes con doble ciudadanía enfrentarán ahora medidas que dificultarán su ingreso a los Emiratos Árabes Unidos, anunció Khalfan.

 

mav

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