Viudas de guerrilleros, las terroristas de Moscú

viernes, 2 de abril de 2010

MÉXICO, D.F., 2 de abril (apro).- Las dos mujeres que participaron en el atentado contra el metro de Moscú el pasado 29 de marzo, que costó la vida a 40 civiles, eran viudas de jefes guerrilleros del Cáucaso, ambos ultimados por agentes de seguridad el año pasado.
De acuerdo con información publicada por el diario ruso Kommersant, las viudas suicidas fueron identificadas de manera preliminar como Dzhennet Abdurajmánova o Abduláyeva, de 17 años, oriunda de la república caucásica de Daguestán, y Marja Ustarjánova, chechena de 20 años.
Según el diario, Abdurajmánova era viuda de Umalat Magomédov (Al Bar) el líder ("emir") de los guerrilleros islámicos de Daguestán abatido por la policía el 31 de diciembre pasado en la ciudad de Jasavirt junto a otros tres combatientes que habían abierto fuego contra los agentes.
En tanto, Ustarjánova era viuda de Saíd-Emin Jizríev, el jefe de los islamistas de Gudermes, la segunda ciudad más importante de Chechenia, eliminado en octubre pasado cuando preparaba un atentado contra la vida del presidente chechén, Ramzán Kadírov.
Una investigación del Servicio Federal de Seguridad (FSB) considera que ambas kamikaze llegaron a Moscú en un autocar interurbano desde la ciudad daguestaní de Kizliar, la misma donde dos días después de las explosiones en el metro de Moscú, hombres suicidas perpetraron otro atentado que causó la muerte de 11 personas y casi 30 heridos.
La identificación inicial se realizó mediante la comparación de fotos de las cabezas de ambas suicidas halladas tras el atentado con las de las bases de datos de personas buscadas por actividad guerrillera, simpatizantes de los islamistas y desaparecidas.
Ustarjánova, que se consideraba desaparecida desde que entabló contactos con los islamistas y abandonó su casa, según la policía chechena, tenía en la barbilla una cicatriz como la que fue hallada en la cabeza de una de las terroristas del metro.
Fuentes del diario Moskovski Komsomolets señalaron que una de las terroristas llevaba encima una carta de amor escrita en árabe que terminaba con la frase: "Nos volveremos a encontrar en los cielos".
El doble atentado con bomba, cometido durante la mañana del lunes 29 de marzo en dos estaciones de metro, causó 40 muertos y más de 80 heridos, según los últimos datos oficiales.
Tras el doble ataque, el FSB ruso declaró que tenía datos de que fue organizado por grupos islamistas del Cáucaso Norte de Rusia y perpetrados por mujeres kamikaze, a quienes la prensa llamó "viudas negras" por ser familiares de guerrilleros abatidos por los servicios secretos.
El FSB supone que las kamikaze de Moscú podían pertenecer al grupo de 30 "viudas negras" instruidas primero en Turquía y luego en el Cáucaso por uno de los principales ideólogos de los islamistas, el ruso Alexandr Tijomírov, más conocido como Saíd Buriatski, a su vez liquidado hace un mes en la república de Ingushetia.
Esas mujeres suicidas, nueve de las cuales se habrían inmolado antes del atentado de Moscú, se subordinan directamente al líder islamista de Chechenia y el Cáucaso Norte, Dokú Umárov, "emir del Emirato del Cáucaso", quien reivindicó los ataques terroristas en la capital rusa y prometió extender la guerra por todo el país.
Por otra parte, uno de los dos hombres que se hicieron explotar en Kizliar fue identificado como Daúd Magomédov, de 21 años, conocido por la policía como seguidor del wahabismo, una corriente radical del islam profesada por la guerrilla separatista del Cáucaso ruso.
La policía ha difundido, además de los retratos de las kamikaze de Moscú, imágenes captadas por las cámaras del metro de un hombre que se supone acompañó a ambas terroristas y que podría ser el organizador del atentado.
Según fuentes de la investigación, ese hombre podría ser oriundo de la ciudad de Volgogrado, al igual que otro terrorista buscado, el ruso Pável Kosolápov, también wahabí profeso.
El FSB considera que Kosolápov fue el autor de uno de los dos atentados con bomba perpetrados contra el tren rápido que circula entre Moscú y San Petersburgo, mientras el segundo ataque lo había reivindicado antes de ser abatido el citado Saíd Buriatski.

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