Gran Bretaña: Cameron y la coalición

miércoles, 19 de mayo de 2010

LONDRES, 19 de mayo (apro).- El conservador David Cameron se convirtió el pasado 11 de mayo en el nuevo primer ministro de Gran Bretaña, al encabezar un gobierno de coalición con los liberales democráticos, algo que no ocurría en el país en 70 años, luego que las elecciones generales arrojaron como resultado un Parlamento sin mayoría absoluta (hung Parliament).

Cameron, que con 43 años se convirtió en el primer mandatario más joven del país desde Lord Liverpool en 1812, aceptó la invitación de la reina Isabel II de Inglaterra para conformar gobierno, luego de la renuncia del laborista Gordon Brown, un hecho que puso fin a 13 años de laborismo en el poder.

En su primer discurso, realizado a la entrada de la residencia de Downing Street y tras ser ovacionado por un centenar de personas fuera del edificio oficial, el primer ministro dijo que buscará formar una coalición "plena y apropiada" con los liberales democráticos para proveer un gobierno "fuerte y estable", en medio de muchas incertidumbres sobre cómo la nueva administración planea reducir el enorme déficit fiscal de 178 mil millones de libras esterlinas (265 mil millones de dólares).

El Partido Conservador de Cameron fue el que más escaños obtuvo en los comicios generales del 6 de mayo, con 306 bancas en el Parlamento, 20 menos para una mayoría, delante del laborismo, con 258, y de los liberales, con 57.

El jefe del gobierno confirmó como su viceprimer ministro al jefe de los liberales democráticos, Nick Clegg, y subrayó que ambos dejarán “las diferencias partidarias a un lado para trabajar duro por el bien común y el interés de la nación”, algo que de inmediato estabilizó los mercados y tranquilizó a los inversionistas, expectantes por días ante la conformación del gobierno.

“Quiero construir una sociedad más responsable en Gran Bretaña. Aquellos que puedan, lo lograrán, y los que no, nosotros los ayudaremos. Quiero asegurarme que mi gobierno siempre cuide de los ancianos, de los frágiles y los pobres de este país”, subrayó Cameron, quien se encontraba junto con su esposa Samantha, antes de ingresar a la residencia de Downing Street.

“Tenemos que sumar a todos en algunas decisiones difíciles que enfrentaremos. Me sumé a la política porque amo este país, creo que sus mejores días están por venir y creo profundamente en el servicio público”, continuó.

Los conservadores habían negociado durante cinco días con los liberales democráticos, estos últimos que también intentaron formar una coalición con los laboristas, luego que las elecciones generales no dieron un claro favorito.

Tras el anuncio, la agrupación tory discutió con la formación de Clegg los detalles del acuerdo de coalición, que incluyó un referendo para reformar el actual sistema electoral de voto directo por uno de representación proporcional, modificaciones a los impuestos por herencia, reformas a las políticas de educación, y un límite anual al ingreso de inmigrantes extracomunitarios al país, entre otras medidas.

 

La ceremonia del adiós

 

La llegada de Cameron se produjo tras un anuncio emotivo afuera del número 10 de Downing Street, por parte del saliente Gordon Brown, quien se despidió de sus empleados, y agradeció a su esposa Sarah y sus hijos, antes de trasladarse al Palacio de Buckingham para presentarle la renuncia a Isabel II.

“Fue un privilegio servir al país. Amé este trabajo no por su prestigio, sus títulos y ceremonia, todos ellos que detesté. No, amé este trabajo por su potencial para hacer que este país fuera más justo, más tolerante, más verde, más democrático y más próspero, en suma, una grandiosa Gran Bretaña", destacó el exmandatario.

También rindió tributo a las Fuerzas Armadas y agregó: "Nunca olvidaré a todos aquellos que murieron con honor y a sus familias que siguen llorando".

Poco después, Brown se trasladó a la sede central del Partido Laborista, donde agradeció a los parlamentarios, activistas y voluntarios, al indicar que los resultados electorales de la agrupación "fue mi culpa y sólo mi culpa".

Lo cierto es que el cambio de mando marca una profunda diferencia de políticas en Gran Bretaña, uno de centro-izquierda, al entrante de centro-derecha, y deja a muchos con incertidumbres acerca de cómo funcionará el nuevo gobierno de coalición, el primero desde 1945.

Más allá de las dudas, Cameron ha tratado de distanciarse de su pasado "de sangre azul”, luego que la prensa británica reveló que cuenta con antepasados reales, un historial de privilegios y una fascinación por la expremier conservadora Margaret Thatcher.

 

“Sangre azul”

 

David William Donald Cameron nació el 9 de octubre de 1966 en Londres, aunque fue criado en la exclusiva localidad de Peasemore, condado de Berkshire y cerca del castillo de Windsor.

Su padre, Ian Donald Cameron, fue un exitoso corredor de bolsa, y su madre Mary Fleur Mont, una aristócrata inglesa y magistrada, hija de sir William Malcolm Mount, segundo barón de Wasing.

Su familia paterna tiene una larga historia en el mundo de las finanzas: el bisabuelo de David Cameron, Arthur Francis Levita, de la agencia de corredores de bolsa Panmure Gordon, y su tatarabuelo sir Ewen Cameron, director de la oficina en Londres del Banco de Hong Kong y Shanghai, asumieron un papel importante en las negociaciones dirigidas por los Rothschild con el gobernador del Banco de Japón, y después primer ministro japonés, Takahashi Korekiyo, para la venta de bonos durante la guerra ruso-japonesa (1904-1905).

Por el lado materno, David Cameron es descendiente directo del rey Guillermo IV de Inglaterra (1765-1837), tío y predecesor en el trono de la reina Victoria, y de su amante Dorothea Jordan.

Cameron estudió desde los siete años en la Heatherdown Preparatory School, una prestigiosa escuela privada situada en Winkfield, Berkshire, que contó entre sus alumnos con los príncipes Andrés y Eduardo.

Durante su adolescencia acudió al elitista colegio de Eton, donde se vio envuelto en un caso de venta y consumo de mariguana.

Más tarde estudió Filosofía, Políticas y Economía en la Universidad de Oxford, donde obtuvo los mejores resultados de su promoción.

Mientras estuvo en Oxford formó parte del Octagon Club y del mal afamado y exclusivo Bullingdon Club, célebre por el vandalismo y la tendencia a la embriaguez de sus mayoritariamente aristocráticos miembros estudiantiles, donde coincidió con el actual alcalde de Londres, Boris Johnson, del Partido Conservador.

Luego de su graduación, se unió al departamento de investigación del Partido Conservador entre 1988 y 1993, pasando luego a ser asesor principal, primero del político Norman Lamont y más tarde de Michael Howard, quien llegó a ser jefe de la agrupación.

En 1991, Cameron fue enviado a Downing Street para colaborar con el entonces primer ministro John Major en la preparación de sus comparecencias semanales en la Cámara de los Comunes, y luego pasó a colaborar con Judith Chaplin durante su etapa como secretaria personal del primer ministro.

Durante siete años trabajó también como director de comunicación en la empresa Carlton Comunications, donde aprendió los secretos de las relaciones públicas y el lenguaje mediático.

Aunque en 1997 perdió como candidato al Parlamento por la circunscripción de Stafford, volvió a presentarse en 2001, logrando esta vez la victoria como candidato por Witney (Oxfordshire).

Tras sólo dos años como parlamentario, fue promocionado como miembro de la bancada de la oposición, y logró ser jefe del partido desde diciembre de 2005, principalmente al ser considerado como un candidato joven y moderado que atraía al electorado juvenil.

Durante sus cinco años al frente de la oposición, Cameron logró que su partido encabezara los sondeos de opinión, llegando a tener 13 puntos de ventaja sobre los laboristas en enero de 2009.

En sendas entrevistas con la prensa, el jefe de los tories alabó las políticas de la exprimera ministra británica Margaret Thatcher, se mostró muy crítico de la Unión Europea (UE) y a favor de imponer un límite al ingreso de inmigrantes al país.

Bajo su gobierno se pondrá fin al sistema de cédulas de identidad impulsado por el laborismo, se buscará una menor injerencia del Estado en la vida pública y más controles fiscales para hacer frente al enorme déficit presupuestario.

Cameron, que junto a su esposa cuenta con una fortuna de unos 50 millones de dólares, posee dos propiedades de lujo, una en el céntrico barrio londinense de Kensington, y la segunda, una mansión de campo en Costwolds, en el suroeste de Inglaterra.

Está casado desde el 1 de junio de 1996 con Samantha Sheffield, hija del barón Lord Sheffield, con quien tiene dos hijos: Nancy y Arthur Elwen. Un tercer hijo, Iván, murió el 25 de febrero de 2009 tras sufrir una parálisis cerebral y una de las variantes más serias de la epilepsia, el síndrome de Ohtahara.

El pasado 22 de marzo, la esposa de Cameron anunció estar embarazada, un niño que se espera nacerá en septiembre próximo, fecha en que el país sabrá con mayor claridad si la coalición entre los conservadores y los liberales democráticos ha funcionado; o si, por el contrario, el país deberá decidir nuevamente en las urnas el futuro de Gran Bretaña.

 

mav

-FIN DE NOTA-