Gobernadores demócratas deploran impugnación de Obama a Ley Arizona

lunes, 12 de julio de 2010

WASHINGTON, 12 de julio (apro).- Por temor a las repercusiones político-electorales, más de una docena de gobernadores del Partido Demócrata recriminó al presidente Barack Obama su decisión de impugnar la ley antiinmigrante de Arizona.
La determinación de Obama, consideraron los gobernadores, fue una falta de tacto político, si se toma en cuenta que la gran mayoría de los estadunidenses respalda la ley de Arizona.
“Entendemos la frustración de todos los involucrados, incluido el estado de Arizona, en la incapacidad del gobierno federal para enfrentar de manera amplia el problema de inmigración”, dijo el vocero de la Casa Blanca, Robert Gibbs, en reacción a los reclamos que dirigieron los demócratas al presidente Obama durante la reunión anual de la Asociación Nacional de Gobernadores que se realizó este fin de semana en Boston.
“El presidente considera, y lo mismo el Departamento de Justicia, que no se pueden tener 50 estados intentando rellenar los huecos de las leyes de inmigración”, acotó el vocero presidencial.
En el encuentro de este fin de semana en Boston, y de acuerdo a una nota de primera plana del diario New York Times, los demócratas expresaron a la Casa Blanca que la impugnación a la ley de Arizona les resta posibilidades de mantener su puesto en los gobiernos estatales rumbo a los comicios de medio periodo del próximo 2 de noviembre.
La ley de Arizona, que criminaliza a la inmigración indocumentada, es, según varios sondeos de los medios de comunicación, una medida que cuenta con el respaldo de la población estadunidense.
En los comicios de noviembre estarán en juego las gubernaturas de 19 estados que ahora están en poder del Partido Demócrata; de este total, en 12 entidades buscarán la reelección y en las otras siete mantener la afiliación partidista con un mandatario distinto.
Los gobernadores que se quejaron de la “insensibilidad” de Obama consideran que por la popularidad de la medida estatal, la decisión de la Casa Blanca aumenta el riesgo de que el Partido Republicano se adueñe de varios de los 19 estados demócratas que estarán en juego a fin de año.
Durante su cotidiana conferencia de prensa, Robert Gibbs eludió hablar directamente de los efectos electorales de la impugnación, aunque aclaró que la decisión de pelear la legalidad de la ley ante una Corte federal es porque los estados no pueden reemplazar a la autoridad que rige al país en materia migratoria.
“Aunque puede ser inconveniente (para los demócratas) el momento de la impugnación, este gobierno está aquí para hacer lo que es correcto y no simplemente mirar el calendario y, en base a ello, decidir qué es correcto”, remató Gibbs.
Los gobernadores demócratas consideran que fue erróneo impugnar la ley de Arizona cuando falta sólo cuatro meses para las elecciones del 2 de noviembre.
También este fin de semana, el procurador general de Justicia, Eric Holder, adelantó que el gobierno podría presentar una segunda impugnación si se considera que la ley de Arizona conlleva a actos de discriminación racial.

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