Endurece El Vaticano reglas contra pederastia

jueves, 15 de julio de 2010

MÉXICO, D.F., 15 de julio (apro).- En un intento por frenar la avalancha de acusaciones por haber encubierto infinidad de casos de pederastia en la iglesia católica, uno de los cuales alcanzó al propio Benedicto XVI, el Vaticano emitió nuevas reglas contra la pedofilia.
En los nuevos lineamientos elaborados por la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF) y refrendados por el Papa, llama la atención la ausencia de una de las mayores demandas de las víctimas de sacerdotes pederastas: la intervención de las autoridades civiles en esos asuntos.
Las nuevas reglas actualizan y elevan a la categoría de ley el texto 'Sacramentorum Sanctitatis Tutela', un "motu proprio" (decreto) de Juan Pablo II de abril de 2001, que contempla como un delito grave contra la fe el intento de ordenar a mujeres.
De acuerdo con el portavoz de la Iglesia católica, Federico Lombardi, en el nuevo documento denominado Normas sobre los delitos más graves se prevén “procedimientos acelerados para tratar los casos más urgentes y graves, permitiendo la designación de laicos en los tribunales eclesiásticos”.
Además, la prescripción de los hechos en casos de abuso aumentó de 10 a 20 años después de que la víctima alcance la mayoría de edad, y se equiparó a la pedofilia con los abusos contra personas con deficiencias mentales de cualquier edad.
Entre las nuevas reglas, se introdujo también el delito de pornografía infantil, que condena la adquisición, portación y divulgación, por cualquier medio y modo, de imágenes pornográficas que involucren a menores de edad.
Sin embargo, no se incluye una orden explícita a las Iglesias locales implicadas en investigaciones de abusos sexuales de dirigirse a la justicia civil, una de las principales demandas de los defensores de las víctimas de pedofilia.
Al respecto, Lombardi explicó que al tratarse “de normas del ordenamiento canónico, es decir de competencia de la Iglesia, no tratan el tema de la denuncia a las autoridades civiles".
El decreto del papa Juan Pablo II tenía por objetivo la protección de la santidad de los sacramentos y encargaba a la CDF de los delitos más graves cometidos contra las costumbres o en la celebración de los sacramentos.
El texto de la Congregación, que completaba aquel motu proprio, enumeraba como delito la pedofilia por parte de un hombre de Iglesia, y ataque a los sacramentos de la eucaristía y la penitencia.
Entre los crímenes también figura la ordenación de mujeres, que implica la excomunión inmediata. El Vaticano reiteró este jueves que intentar ordenar a mujeres “es un delito grave contra la fe”.
Cabe señalar que en las acusaciones de encubrimiento en los últimos años se vio implicado el propio Benedicto XVI, al ser acusado de encubrir a sacerdotes pedófilos cuando fue obispo de Munich y responsable de la CDF durante casi 25 años.
Tras ello, el Pontífice anunció en mayo pasado la refundación de los Legionarios de Cristo y de su ala laica, el Regnum Christi, y condenó firmemente la vida de su difunto director, Marcial Maciel, acusado de abusos sexuales a menores.
El pasado viernes 9, Benedicto XVI nombró al arzobispo Velasio De Paolis, experto en derecho y economía, comisario de los Legionarios de Cristo, para enderezar la influyente congregación.

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