Estatus migratorio preocupa a disidentes cubanos excarcelados

jueves, 15 de julio de 2010

MADRID, 15 de julio (apro).- La mayoría de los 10 disidentes cubanos que se encuentran en territorio español luego de ser excarcelados, dijeron sentirse en un “limbo jurídico” porque el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero les entregó un pasaporte y visado para viajar como inmigrantes, pero ellos se consideran “refugiados políticos”.

“Aquí en España yo no soy dueño de mí mismo, porque mi futuro no depende de mí, sino de los funcionarios que me imponen sus decisiones”, dijo este jueves Julio César Gálvez, quien era un periodista independiente cuando fue detenido en la primavera de 2003 en Cuba.

“Estamos en un limbo jurídico. No somos libres. Tampoco somos inmigrantes, porque el gobierno cubano nos dijo que para volver a la isla tendríamos que pedir una autorización”, añadió.

 “Ha sido una deportación, se nos expulsó de nuestro país”, secundó Omar Rodríguez Saludes, fotógrafo de la Agencia Nueva Prensa, quien tuvo la pena más alta, de 27 años, entre los 75 presos políticos de la primavera de 2003.

La Asociación de Prensa de Madrid (APM) y Reporteros Sin Fronteras (RSF) organizaron hoy una conferencia con seis de los presos políticos –todos ejercían como periodistas– a quienes el régimen de Raúl Castro permitió su salida de la isla, luego de los acuerdos con la Arquidiócesis de Cuba y el acompañamiento del gobierno español.

Otro de ellos, José Luis García Paneque, cirujano plástico metido al periodismo y colaborador de la Agencia Libertad, explicó que el problema es que su condena no ha sido anulada por el régimen de Raúl Castro, porque no se les entregó ningún documento que certifique su libertad.

“No ha habido amnistía. Si volvemos a Cuba podrían detenernos otra vez sin que sea necesario ningún trámite”, puntualizó.

Paneque dio a conocer que la víspera tuvieron una primera reunión con autoridades del Ministerio del Interior español, quienes les explicaron sobre la posibilidad de acceder a la condición de refugiados internacionales. “Pero antes debemos presentar nuestras pruebas y nuestra documentación. Eso se llevaría un tiempo”, explicó.

Asimismo, pidieron al régimen cubano que libere de forma inmediata a los otros presos políticos que se niegan a ser “deportados” y que quieren permanecer en La Habana para defender sus ideas.

 “El gobierno cubano ha liberado a los que hemos optado por el exilio”, afirmó el periodista Ricardo González Alfonso, quien era el corresponsal de Reporteros Sin Fronteras, cuando fue detenido. “Para excarcelar a los que quieran quedarse es mucho más fácil, sólo hay que abrir las puertas de las prisiones”, dijo.

 “¿Qué esperan?”, se preguntó, dudando si la intención del gobierno sería utilizarlos como “rehenes” o como “tarjeta de cambio” en un futuro.

En este sentido, Omar Rodríguez Saludes, quien llegó el miércoles 14 a Madrid, reclamó la excarcelación de los presos más enfermos, entre ellos sus compañeros Guido Sigler Amaya y Efrén Fernández. “Son los enfermos los que deberían haber sido liberados”, expresó.

Y aunque Ricardo González dijo que seguirán con su lucha, más ahora que están fuera de la prisión y en el extranjero, precisó que no buscarán descarrilar ningún esfuerzo para conseguir la liberación del resto de sus compañeros –41 de la Primavera Negra– que siguen en prisión.

En sus intervenciones, los seis disidentes liberados hicieron un relato pormenorizado de las tortuosas condiciones de vida en las prisiones a las que fueron llevados, donde hasta 40 presos pueden compartir una pequeña celda, entre ratas, alimañas, humedad y suciedad.

En ese lugar, afirmaron, comen “agua da cáscara de plátano hervida” o un “picadillo de soya con vísceras revueltas” que les provocó graves trastornos en su salud salud.

Otro de los participantes, Normando Hernández González, detalló cómo fue trasladado, sin saberlo él, a un “destacamento de tuberculosos”, donde adquirió el virus y por ello a la fecha tiene severos problemas gastro-intestinales, por el medicamento tan fuerte que le fue suministrado durante mucho tiempo.

Este periodista preso tuvo que incorporarse ya empezada la conferencia, porque tuvo que ser revisado por un médico en las instalaciones de la asociación de prensa de Madrid, donde se celebró la conferencia.

Todos ellos reiteraron que su liberación, más que a la buena voluntad del gobierno cubano, se debe a la presión ejercida a partir de la muerte de Orlando Zapata, la huelga de hambre de Guillermo Fariñas, al papel de las Damas de Blanco y al apoyo del exilio cubano en el extranjero, así como la atención de la prensa.

En tanto, el ministerio de Asuntos Exteriores español anunció que hoy llegarían a Madrid otros dos presos políticos liberados, Mijail Barzaga, periodista, y Luis Milán, disidente miembro del movimiento Cristiano Liberación.

Ambos fueron condenados a penas de 15 y 13 años de prisión, respectivamente, en la ola represiva que en abril de 2003 llevó a la cárcel a 75 opositores, entre ellos periodistas y activistas de derechos humanos acusados de atentar contra la soberanía e independencia de Cuba y conspirar con Estados Unidos para socavar los principios de la revolución.