Estalla coche-bomba en Colombia; detienen a cinco sospechosos

jueves, 12 de agosto de 2010

MÉXICO, D.F., 12 de agosto (apro).- "Atención: se acaba de presentar una gravísima explosión aquí en el estudio… ha caído una parte del techo aquí en los estudios… se desconoce el origen de esta explosión…”, informaba a sus radioescuchas Darío Arizmendi, director de noticias de Radio Caracol, la más importante de Colombia.
Eran las 5:30 horas (10.30 GMT) y afuera de la estación de radio acababa de estallar un coche-bomba; el impacto lesionó a nueve trabajadores de la emisora, cuyas instalaciones se encuentran en el mismo inmueble en donde la agencia EFE tiene sus oficinas.
A pesar del incidente, Arizmendi continuó la transmisión de su noticiario; el resto del personal de la emisora fue desalojado.
Más tarde, las autoridades colombianas capturaron a cinco sospechosos de estar implicados en el atentado. Según el reporte, los sospechosos tenían en su poder material explosivo y habían llegado a Bogotá desde el estado de Boyacá.
La Fiscalía General de Colombia no descartó que el atentado haya sido ordenado por las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en vista de que, señaló, el grupo rebelde suele realizar acciones de ese tipo cuando hay un cambio de gobierno.
El último gran atentado perpetrado en Colombia se produjo el 24 de marzo de 2010, en Buenaventura, principal puerto colombiano sobre el Pacífico, y dejó nueve muertos. El entonces presidente Álvaro Uribe atribuyó el atentado a las FARC.

“Lo que quieren es perturbar”: Santos

Minutos después de la detonación, ya enterado del suceso, el mandatario de Colombia, Juan Manuel Santos, condenó el “acto terrorista” y afirmó que su gobierno no bajará la guardia.
"Como todo acto terrorista, lo que quieren es perturbar, generar miedo en la población. No lo van a lograr, todo lo contrario. (La explosión) Nos recuerda que no podemos bajar la guardia, el país debe estar absolutamente tranquilo", dijo Santos, quien apenas el pasado sábado 7 tomó posesión como presidente de Colombia.
De acuerdo con fuentes policiales, los terroristas usaron un auto Chevrolet Swift 1994 gris, cargado con 50 kilogramos de explosivo anfo que, al parecer, habría sido activado a través de un teléfono móvil.
Según el secretario de salud de Bogotá, Héctor Zambrano, nueve personas fueron "valoradas" por los servicios médicos tras la explosión, tres de las cuales, dijo, tuvieron que ser trasladadas al hospital con heridas de consideración.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) y los gobiernos de México y Argentina condenaron el hecho y expresaron su solidaridad al presidente y al pueblo colombianos.
El representante en Colombia de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Christian Salazar, dijo sentirse “aliviado” de que no hubiera “víctimas fatales” y expresó su solidaridad con todas las víctimas del atentado, “así como con los habitantes y trabajadores de esta zona de Bogotá, incluido el personal de Caracol Radio y la agencia (española) de noticias EFE”.
Confió, asimismo, en que las autoridades colombianas tomen medidas adecuadas de seguridad para garantizar la tranquilidad de la ciudadanía, además de “investigar de manera pronta y eficaz esta grave acción con el fin de capturar, juzgar y sancionar a sus autores”, añadió.
El representante de la ONU agregó que si se confirma que el atentado estaba dirigido a amedrentar a los medios de comunicación, se debe recordar que “la libertad de prensa y el derecho a la información son columnas fundamentales dentro de un Estado de Derecho”, dijo.
Horas después del atentado, el gobierno de México expresó su total respaldo al presidente Juan Manuel Santos y señaló que los países latinoamericanos deben hacer un frente contra el crimen organizado.
En un comunicado, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) indicó que el gobierno del presidente Felipe Calderón "expresa su más enérgica condena e indignación por los atentados perpetrados esta mañana en contra de las instalaciones de la estación Radio Caracol y la agencia español de noticias EFE”, ubicadas en Bogotá.
“Estos actos deleznables, que pretenden sembrar terror y atentan contra la libertad de expresión, no tienen espacio ni lugar en un país democrático como lo es Colombia", añadió.
De acuerdo con la Cancillería, “lo sucedido esta madrugada en la capital colombiana es totalmente reprobable y merece el repudio de toda la comunidad internacional".
Por ello, apuntó, México "expresa su total respaldo" al gobierno del presidente Juan Manuel Santos "y ratifica su solidaridad con el pueblo hermano de Colombia, a la vez que reitera su plena disposición para que de manera conjunta los pueblos latinoamericanos hagamos frente, con decisión y unidad, al crimen organizado que atenta contra nuestras libertades y democracias".
Y, desde Argentina, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner lamentó el ataque que, dijo, constituye "una acción de carácter intimidatorio en contra de las iniciativas anunciadas por el nuevo gobierno colombiano, encaminadas a promover la paz y la estabilidad en Colombia y en la región".
En un comunicado remitido por la Cancillería de ese país, el gobierno argentino expresó "su total solidaridad" y subrayó que los actos terroristas "no podrán detener la voluntad democrática y pacífica de las naciones de América del Sur".
En el momento de la explosión ocurrida esta madrugada, las oficinas de EFE aún no habían abierto, como la mayoría de las otras entidades alojadas en el complejo de edificios que lleva el nombre de Caracol, situado en una esquina de la avenida séptima, la principal arteria de Bogotá, en la zona financiera de la ciudad.
Sin embargo, en las instalaciones de Radio Caracol sí se encontraba el director de Noticias de la cadena, Darío Arizmendi, y su equipo del programa matutino, pero ninguno de ellos sufrió daños.

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