Dimite gobierno egipcio por protestas

lunes, 21 de noviembre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- Luego de cuatro días de protestas, que dejaron un saldo de 26 muertos, el gobierno egipcio presentó su renuncia al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA), confirmó hoy la agencia oficial MENA. El Consejo se encontraba en el poder tras la caída del presidente Hosni Mubarak en febrero pasado. Según el canal de televisión satelital Al Jazeera, el consejo militar aceptó la renuncia presentada por el gabinete. La renuncia del gabinete ocurrió en medio de nuevas protestas contra sus gobernantes. Los manifestantes exigen que los militares anuncien pronto una fecha para la entrega del poder a un gobierno civil. Todo el espectro político egipcio ha fustigado al gobierno del Primer Ministro Essam Sharaf desde que llegó al poder en marzo, por lo que perciben como ineficiencia para gobernar y su subordinación a las fuerzas armadas. La revuelta social que inició hace cuatro días, para exigir a la Junta Militar que ponga una fecha para marcharse, cobró ya la vida de 26 personas, de acuerdo con el portavoz del Ministerio de Sanidad, Mohamed al Sharbini. Según el funcionario egipcio, sólo este lunes han muerto 14 personas en los enfrentamientos en la plaza Tahrir de El Cairo y sus alrededores, que se suman a las 10 víctimas mortales de ayer y a las dos del sábado, cuando comenzaron los enfrentamientos, en tanto que 667 personas resultaron heridas tras sufrir el ataque de “'baltaguiya” (matones). A causa de "los sucesos de los dos últimos días en la plaza Tahrir de El Cairo", el ministro egipcio de Cultura, Emad Abu Ghazi, informó que hoy presentó su "dimisión definitiva". "Participé en la reunión (de urgencia) del Consejo de Ministros ayer por la tarde y al final presenté mi dimisión de manera verbal ante el primer ministro" Esam Sharaf, explicó Abu Ghazi, quien hasta hoy no había confirmado la información. El intelectual y profesor universitario de Historia, el primer miembro del gobierno que dimite por los acontecimientos ocurridos en Tahrir, aseveró que esta mañana fue a ver a su oficina a Sharaf. "Le entregué mi renuncia por escrito y le di las gracias por su trabajo, porque lo respeto mucho", explicó Abu Ghazi, quien no quiso dar más detalles sobre su opinión acerca del modo en que el gobierno ha gestionado la crisis. En tanto, el portavoz del Ministerio de Sanidad, Mohamed al Sharbini, afirmó que la zona más conflictiva hasta hora en El Cairo es la calle Mohamed Mahmud y las cercanas al Ministerio del Interior, que viven los choques más duros. Por su parte, el responsable de seguridad en el Ministerio egipcio del Interior, Sami Sidhom, señaló que quienes alimentan los disturbios en la plaza Tahrir de El Cairo "no son los activistas sino los 'baltaguiya', aunque una de las organizaciones juveniles lo negó. Sidhom dijo a la televisión estatal egipcia que "son los 'baltaguiya' infiltrados quienes están intentando entrar en el Ministerio de Interior y atacan a la Policía". Reveló que los servicios de seguridad se reunieron esta noche con representantes de los activistas y les pidieron que echen a los “baltaguiya” de la plaza a cambio de que la Policía detenga sus intervenciones. Agregó que los servicios de seguridad y los activistas de Tahrir alcanzaron un acuerdo, con la mediación del jeque de la mezquita Omar Makran de Tahrir, Mazhar Shahin, para que los manifestantes establezcan comisiones populares para garantizar la seguridad en la plaza y echar a los infiltrados. "Nosotros intervenimos contra los 'baltaguiya' que están infiltrados entre los manifestantes. Los manifestantes tienen todo el derecho a protestar", insistió. El responsable policial lamentó que los activistas –quienes, según él, reconocieron que hay infiltrados– no hayan cumplido esta mañana dicho acuerdo. Sin embargo, el activista Mahmud Afifi, del Movimiento 6 de Abril, dijo en declaraciones que el clérigo Shahin les anunció que había conseguido convencer a las fuerzas de seguridad para establecer una tregua, pero que acto seguido la Policía reanudó el hostigamiento. "No hay infiltrados entre nosotros. ¿Cómo puede distinguir el Ministerio del Interior entre un infiltrado y un activista? Sus balas tampoco distinguen...", opinó Afifi. Mientras tanto, esta mañana, se reanudaron de forma intermitente las refriegas, que incluyen el lanzamiento de gases lacrimógenos y disparos de balines por parte de la policía, y la respuesta con piedras de los jóvenes.

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