Gadafi se debilita: oposición ya controla el occidente de Libia

miércoles, 23 de febrero de 2011

MÉXICO, DF, 23 de febrero (apro).- Seguidores del presidente de Libia, Muamar el Gaddafi, atendieron el llamado de su líder y salieron a las calles a combatir a las fuerzas opositoras al régimen en Trípoli, la capital del país.
Sin embargo, el rechazo popular avanza a pesar de las amenazas de Gaddafi de reprimir las protestas, y este miércoles los inconformes tomaron el control de Misurata, la ciudad más grande del occidente del país, según reportes de la agencia informativa Al Jazeera.
Con ayuda de militares que se han sumado al movimiento popular, los manifestantes también tomaron las ciudades de Cirenaica, región histórica ubicada en la costa noreste de Libia, y Tobruck ubicada en la frontera con Egipto. Estas ciudades se suman a la de Bengasi y Sirte que la oposición controla desde el martes 22.
Los detractores también tomaron el control de Zwaara, Azzawiya y Tajuaraa, ubicadas a unos 14 kilómetros de Trípoli, donde se resguarda Gaddafi.
Sin embargo, el gobierno trata de mantener el control de Trípoli y ha desplegado soldados y francotiradores en las calles de esa ciudad para tratar de detener a las fuerzas opositoras que se acercan con facilidad, debido a que cada vez más soldados, desprovistos de sus uniformes, se unen a la revuelta popular.
El exministro de Justicia, Mustafa Abdel Yalil, afirmó que la zona oriental del país ha sido liberada completamente del control de Gaddafi y que miembros del Ejército de Al Yabal al Adjar, en el noreste de Libia, dieron la espalda al líder libio, quien se resiste a dejar el poder.
En otro incidente, un avión militar se estrelló al suroeste de Libia, después de que sus tripulantes Abdelslam Atya y Ali Omar Gaddafi se negaron a seguir órdenes de Gaddafi de bombardear la ciudad de Bengasi, según el diario libio Quryna.
Los tripulantes saltaron en paracaídas antes que el avión se estrellara.
Y en un hecho más de la debacle del régimen libio, el ministro del Interior, general Abdul Fattah Yunnes, se agregó a la lista de funcionarios que dimiten a su cargo, quiens además instó a las Fuerzas Armadas a unirse al pueblo en su lucha por sus legítimas demandas.
Yunnes formó parte del movimiento de coroneles que, junto a Gaddafi, encabezaron un golpe de Estado para acceder al poder en 1969.
Activistas citados por Al Jazeera informaron que se han formado comités populares integrados por jueces y abogados para proteger y gobernar las ciudades que ya están bajo su control.
Aunque no hay cifras oficiales de los muertos, los opositores hablan de alrededor de mil víctimas y unos mil 500 desaparecidos desde que iniciaron las protestas el 14 de febrero.
El cerco de los opositores a Trípoli se da en medio de fuertes críticas de la comunidad internacional hacia el régimen de Gaddafi por la represión de las protestas que ya han cobrado cientos de vidas.

Condena internacional

La alta representante para la Política Exterior de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, hizo pública la condena de la UE por las “brutales violaciones masivas de los derechos humanos” del régimen de Gaddafi contra los manifestantes.
En un comunicado, la instancia internacional recalcó que “aquellos responsables de las agresiones brutales y la violencia contra los civiles tendrán que rendir cuentas”.
Luego urgió a Libia a permitir el acceso inmediato de agencias humanitarias y observadores internacionales de los derechos humanos, así como garantizar la seguridad de los extranjeros que se encuentran en el país y facilitar la salida de los que quieran hacerlo.
Por su parte, el presidente estadunidense Barack Obama condenó el uso de la violencia en Libia y ofreció sus condolencias a las familias de las víctimas.
Defendió el derecho del pueblo a manifestarse y negó que Estados Unidos haya impulsado la revuelta en el país africano.
Las revoluciones “corresponden al deseo de los pueblos y no a estrategias de los Estados Unidos. Quieren una vida mejor, como dijo un libio, queremos vivir como seres humanos, la aspiración más básica, que es el motor y la dignidad de todos los pueblos”, apuntó.
Y propuso al mundo unirse en una sola voz y dar un solo mensaje de justicia y castigo para los responsables.
El mandatario estadunidense señaló que los derechos humanos no son negociables y Libia debe evitar la violencia y permitir que la ayuda humanitaria llegue a ese país.
Para ello anunció que la secretaria de Estado, Hillary Clinton, viajará el próximo lunes 28 a Europa para gestionar acciones posibles para ayudar a Libia.
En tanto, Clinton pidió a todos los ciudadanos estadunidenses que viven en Libia que abandonen el país en el ferry que ha enviado el gobierno para llevarlos a La Valeta, en Malta.

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