Libia y la batalla por Trípoli; al menos 100 muertos

jueves, 24 de febrero de 2011

MÉXICO, D.F., 24 de febrero (apro).- Intensos enfrentamientos se registraron este jueves entre seguidores del presidente libio Muammar el Gadafi y los opositores en las inmediaciones de Trípoli, la capital del país, con un saldo de al menos 100 muertos y 400 heridos.

En la ciudad de Al Zawiya, 50 kilómetros al oeste de Trípoli, soldados leales a Gadafi enfrentaron a los rebeldes por espacio de cinco horas.

Además, los soldados de Gadafi asaltaron una mezquita donde se refugiaban decenas de opositores.  Abrieron fuego contra la gente y derribaron el minarete con morteros. En ese ataque mataron a 23 e hirieron a 44 rebeldes, según el diario libio Quryna que citó fuentes médicas.

Tras ese ataque, miles se concentraron en la Plaza de los Mártires de la ciudad, donde lanzaron gritos de ''vete, vete'', contra Gadafi.

Un enfrentamiento más se dio en un pequeño aeropuerto a las afueras de Misurata, ciudad que la oposición dice controlar desde el miércoles 23 pasado. Con lanzagranadas y morteros, militares al servicio todavía del régimen, atacaron a un grupo de rebeldes que protegía las instalaciones.

En un mensaje de la televisión estatal, Gadafi hizo un nuevo llamado a sus seguidores a repeler a los rebeldes a quienes llamó “Terroristas, drogados y agentes de los servicios secretos extranjeros” que obedecen a los intereses de Al Qaeda.

"Los espías del extranjero distribuyen a los jóvenes droga para empujarles a crear disturbios en los que sirven a los intereses de Al Qaeda y de Bin Laden", dijo Gadafi en un enlace telefónico con la televisora.

Uno de sus hijos, Saadi Gadafi, dijo en una entrevista telefónica con el Financial Times, que su padre podría ser el asesor de cualquier nuevo gobierno en su país y que su hermano, Seif al-Islam trabaja en una nueva Constitución que anunciará muy pronto.

Pero lo cierto es que el líder libio, en el poder desde 1969, cada vez pierde más espacios y lealtades.

Los insurgentes avanzan y ya tienen bajo su control casi toda la mitad oriental del país, mientras continúan las dimisiones de quienes fueran sus más cercanos colaboradores.

Quizá el más duro golpe contra el régimen de Gadafi se dio este jueves con la abdicación de su primo y estrecho colaborador

Ahmed Gadhaf al-Dam quien desertó a Egipto en protesta por la represión y las ''graves violaciones a los derechos humanos y las leyes humanas e internacionales'' en Libia.

Además, el canal de noticias qatarí Al Jazeera, en Tobruk, informó que Suleiman Mahmoud, el general al mando en esa ciudad, anunció el cambio de las tropas a su cargo al bando de los opositores al régimen.

En Bengazi, los habitantes hacen filas para recibir armas que han sido despojadas  a la policía y al ejército, para unirse a lo que han llamado "la batalla de Trípoli".

Hasta ahora, Gadafi ha perdido el control de Misurata, Tobruk, Sirte, Cirenaica y Bengazi que operan a través de comités populares.

En tanto, continúan las condenas internacionales hacia Gadafi por los actos de represión contra sus gobernados.

Suiza ordenó este jueves el bloqueo inmediato de todas las cuentas que pudieran tener en ese país Gadafi y sus allegados. El bloqueo surtirá efecto de inmediato y tendrá una vigencia de tres años, informó en un comunicado el Ministerio de Asuntos Exteriores.

La Unión Europea y Rusia condenaron el “inaceptable” uso de la fuerza contra los manifestantes libios, mediante una declaración conjunta leída por por el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, luego de una reunión con el primer ministro ruso, Vladimir Putin.

Putin dijo además que teme que la inestabilidad de Libia, afecte la región del Cáucaso y pidió que la comunidad internacional esté al tanto del proceso de cambios democráticos pero “sin injerencias exteriores”.

Italia, que en los últimos años ha mantenido negocios con Libia, anunció a través de su ministro de Defensa, Ignazio La Russa, que envió naves militares a las costas del país para ayudar a la evacuación de sus ciudadanos y no para combatir el éxodo de refugiados de Libia.

El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, aseguró por su parte que la Alianza no tiene intención de intervenir en Libia y que no ha recibido ninguna solicitud de participar en la estabilización de la situación del país africano por lo que cualquier acción de la organización debe basarse en el mandato de la ONU.

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