Libia "será un infierno para los que no me aman", advierte Gadafi

viernes, 25 de febrero de 2011

MÉXICO, DF, 25 de febrero (apro).- Rodeado por lo que queda de sus seguidores y apostado en Trípoli, el líder libio Muamar Gadafi ordenó abrir los depósitos de armas para combatir a los manifestantes, mientras la comunidad internacional empezó a tomar medidas contra su régimen.
“Estoy en medio de las masas, en la Plaza Verde de Trípoli, aquí está la juventud, los hijos y nietos de las batallas de la guerra santa, cuyos padres destruyeron al imperio italiano, el pueblo me ama”.
Sin embargo, advirtió Gadafi, Libia “será un infierno para los que no me aman”, según consigna el diario italiano La Reppublica.it en su edición digital.
Además, conminó a sus seguidores a resistir como él lo hizo ante los bombardeos de Estados Unidos en 1986.
“Prepárense para defender Libia, prepárense para defender el petróleo, prepárense para defender la dignidad”, exhortó Gadafi.
Aseguró estar en condiciones de aplastar a cualquier enemigo “con la voluntad del pueblo” y así empezó a llevarlo a cabo.
Soldados leales abrieron fuego contra manifestantes que salían de mezquitas en Trípoli, después de las oraciones de los viernes, quienes reclamaban la caída del régimen, según informaron testigos a la agencia EFE, quienes aseguraron que hubo por lo menos cuatro muertos.
Los opositores realizaron manifestaciones en otras ciudades en apoyo a la primera protesta en Trípoli, la más numerosa en Bengasi, la segunda urbe más importante de Libia controlada ya por los rebeldes.
    "Hoy al atardecer se acaba, o se va (Gadafi) o se suicida”, auguró Ibrahim Alawan, uno de los manifestantes que participó en la concentración en la plaza de los Juzgados a lo largo del paseo marítimo de Bengasi.
Ahí los participantes asistieron a las oraciones del mediodía que denominaron “el viernes de la ira”. Fue en esta ciudad donde las protestas contra Gadafi dejaron un saldo de 300 muertos, según datos de la Cruz Roja.
Ahora los comités populares que controlan la ciudad iniciaron la formación de una administración local para coordinar acciones con otras zonas libias que ya fueron liberadas, anunció Abedelhafiz Hoga, portavoz de la llamada Coalición Revolucionaria 17 de Febrero.
Por la mañana el hijo del líder libio, Saif al Islam Gaddafi, dio una entrevista a la cadena turca CNN-Türk, en la que definió la postura de su padre ante las protestas de la oposición:
"Tenemos los planes A, B y C. El plan A es vivir y morir en Libia. El plan B es vivir y morir en Libia... y el plan C es vivir y morir en Libia", advirtió.
Luego, en una entrevista con corresponsales extranjeros, buscó minimizar los ataques contra las fuerzas opositoras al régimen, con las cuales confió en lograr un acuerdo para el cese al fuego este sábado 26.
Afirmó que no ha habido violencia más allá de dos ciudades occidentales y calificó de "mentiras" los reportes sobre los bombardeos a civiles o que se estén usando mercenarios.
"Nos reímos de esos reportes", dijo Saif. "Más allá de Misrata y Zawiya, todo está en calma (...) Las negociaciones están avanzando y somos optimistas", afirmó.
En Misrata y Zawiya, dijo, el problema es que están tratando con “terroristas”, a quienes el Ejército decidió dar una oportunidad y negociar “pacíficamente”.

Reacción internacional

Este viernes, México Francia, Reino Unido y España, países miembros del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas (CDH-ONU), urgieron a expulsar a Libia de este organismo, debido a la muerte de civiles en la represión de las manifestaciones contra el régimen de Gadafi.
Juan José Gómez Camacho, embajador permanente ante Organismos Internacionales, lanzó un exhorto para pedir a la Asamblea General de la ONU la aplicación de la resolución que permite expulsar un país del Consejo de Derechos Humanos cuando comete violaciones contra los derechos de su población.
“Los ataques del Ejército a la población civil, incluso por la Fuerza Aérea, así como las masivas violaciones a los derechos humanos de las que el pueblo libio es víctima, pueden constituirse en crímenes contra la humanidad”, por lo que consideró urgente que el Consejo tome medidas firmes para detener y prevenir posteriores violaciones.
Libia es uno de los 47 países que cuentan con voz y voto en el CDH, pero su representación diplomática prefirió no asistir a los debates de este viernes y, aunque la mayoría se inclinaba por la suspensión del país africano, no hubo una posición unánime al respecto y la acción no se concretó.    Por su lado, el gobierno estadunidense de Barack Obama anunció hoy que prepara una serie de sanciones unilaterales contra el régimen libio, con el fin de elevar la presión y detener la sangrienta represión contra manifestantes.
Las medidas, que se suman al retiro del personal de la embajada en Trípoli e incluyen el escrutinio de operaciones financieras de ese gobierno en instituciones estadunidenses, fueron anunciadas por el vocero presidencial Jay Carney.
“El estatus quo no es aceptable o defendible”, dijo Carney, quien indicó que el gobierno estadunidense ha activado su estructura de inteligencia para monitorear la situación en el interior de esa nación africana.
Indicó que Estados Unidos también trabaja con sus socios europeos para aplicar sanciones adicionales y otras acciones multilaterales.

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