Occidente se declara listo para combatir a Gadafi

viernes, 18 de marzo de 2011

MÉXICO, DF, 18 de marzo (apro).- Luego del anuncio del secretario general de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon de aplicar en todos sus términos la resolución del Consejo de Seguridad que avala el uso de la fuerza contra el régimen libio, el presidente estadunidense Barack Obama dio un ultimátum a Muamuar el Gadafi para que cumpla de manera efectiva el alto al fuego contra la resistencia civil.
    De lo contrario, advirtió el mandatario estadunidense, Gadafi deberá atenerse a las consecuencias de una acción militar: “Quiero ser muy claro. Estas condiciones no son negociables. Y si Gadafi no cumple con las resoluciones, éstas serán impuestas mediante una acción militar", dijo Obama al término de una reunión con el Congreso.
Rechazó el envío de tropas o la imposición de algún cambio en Libia, pero indicó que se sumará a una coalición internacional conformada por Francia, Reino Unido y los países árabes para hacer cumplir, por la vía militar, las resoluciones adoptadas por la ONU.
Gadafi, dijo Obama, "ha perdido la confianza de su pueblo y la legitimidad para seguir gobernando” pero "será la gente del mundo árabe quienes determinarán su destino", puntualizó.
En tanto, Francia ya confirmó su participación en una operación militar contra el régimen gadafista. El portavoz del gobierno François Baroin no dio detalles del momento, la forma y los objetivos militares de la operación, pero afirmó que se trata de “un dispositivo militar para proteger al pueblo libio”.
En un comunicado signado por el gobierno francés, este país, el Reino Unido y Estado Unidos instaron a Gadafi a detener de inmediato los ataques contra la población civil en Libia y acatar la resolución 1973, que establece “obligaciones muy claras que deben ser respetadas.
"Si Gadafi no cumple la resolución 1973, la comunidad internacional le hará pagar las consecuencias y la aplicación de la resolución será impuesta por medios militares", señala el documento.
Por ello, le piden que ponga fin al avance hacia Bengasi y retire sus tropas de Adjdabiya, Misrata y Zawiya.
Además, dice que deben restablecerse los suministros de agua, electricidad y gas en todas las zonas y permitir que la ayuda humanitaria llegue a la población.
Este sábado 19, el presidente Nicolás Sarkozy encabezará una reunión a la que convocó al secretario general de la ONU, mandatarios europeos, africanos, de Medio Oriente y dirigentes de organismos regionales para analizar una estrategia que cristalice la aplicación de la resolución de ONU.
Gran Bretaña y Bélgica también han anunciado el envío de aviones de combate a Libia para impedir que Gadafi realice algún ataque aéreo al bastión de los rebeldes en Bengasi.
En tanto, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) continúa con sus preparativos para intervenir en Libia.
Anders Fogh Rasmussen, secretario general de la Alianza, consideró que la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU envía un mensaje claro de la comunidad internacional al régimen de Gadafi, que “detenga su brutal y sistemática violencia contra el pueblo de Libia inmediatamente”.
Por su parte, Carmen Romero, portavoz de la OTAN, confirmó que el organismo seguirá con los planes militares previstos para una posible operación en Libia, inclusive ahora que Gadafi ordenó un cese al fuego inmediato.
Tras el mandato de la ONU, la Agencia Europea para la Seguridad en la Navegación Aérea (Eurocontrol) informó que Libia había cerrado su espacio aéreo.
Poco después de conocerse la decisión de ONU, sobre una intervención militar en Libia, el régimen de Gadafi decretó un cese al fuego inmediato, aunque todavía este día lanzó ataques sobre Misurata.
    El anuncio fue hecho por el ministro de Exteriores, Musa Kusa, en una declaración ante la prensa en Trípoli, capital libia, transmitida por la televisión estatal.
"Tras haber visto la resolución, y tomando en consideración que Libia es un miembro pleno de la ONU, reconocemos que es obligado aceptar la decisión del Consejo de Seguridad", indicó.
Y por eso, dijo, el régimen ordenó "un inmediato alto el fuego y el cese de todas las operaciones militares".
Libia tiene “gran interés en proteger a todos los civiles”, nacionales y extranjeros, afirmó Kusa. Y también quiere ofrecerles toda la ayuda humanitaria necesaria “respetando todos los derechos humanos y cumpliendo las leyes internacionales humanitarias”, aseguró.
Con estas acciones, garantizó que el gobierno actúa “en consonancia” con las resoluciones del Consejo de Seguridad y los artículos de la Carta de las Naciones Unidas, de tal modo que se abren “todos los canales de diálogo con quien esté interesado en la unidad territorial libia”.
Empero, el ministro libio manifestó la tristeza del gobierno por la resolución del Consejo de Seguridad y estimó muy extraño que la ONU apruebe el empleo de la fuerza militar contra Libia, ya que “esto va claramente en contra de la Carta de Naciones Unidas y es una violación de la soberanía de Libia”.
    Reconoció, sin embargo, que hay signos de que esa operación “podría llevarse efectivamente a cabo”.
    Kusa consideró que la imposición de la zona de exclusión ordenada por la ONU y la congelación de todos los recursos e inversiones libias traerá un impacto muy negativo en la población. La primera porque la medida incluye vuelos comerciales y la segunda porque el país no tendrá capacidad para cumplir sus contratos locales e internacionales.

Prosiguen ataques a rebeldes

Horas después del anuncio oficial, rebeldes y civiles denunciaron que Gadafi continuó los ataques en las ciudades de Ajdabiya, Zintan y Misurata, esta última uno de los principales bastiones de la oposición, donde se reportó la muerte de al menos 25 personas.
    Unos 20 tanques entraron en Misurata y dispararon a discreción para intentar recapturar la ciudad, pero fueron repelidos por los rebeldes, según la cadena árabe Al Arabiya.
    Algunos rebeldes citados por la agencia Al Jazeera consideraron que el líder libio quiso ganar tiempo con el anuncio del cese al fuego para tratar de entrar a las ciudades que están en manos rebeldes antes de que la comunidad internacional ponga en marcha la resolución de la ONU.
Pero el viceministro de Relaciones Exteriores, Jales Kaaim, afirmó en una rueda de prensa que Gadafi no tiene intención de atacar el bastión de la oposición en Bengasi y que sigue comprometido con el alto al fuego decretado este viernes.
"Las Fuerzas Armadas libias se encuentran actualmente desplegadas en las afueras de Bengasi y no tenemos la intención de penetrar en ella", subrayó.

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