Costará 310 mil MDD reconstruir la costa este de Japón

miércoles, 23 de marzo de 2011

MÉXICO, D.F., 23 de marzo (apro).- A 12 días del devastador terremoto de 9 grados Richter y posterior tsunami que dejó según la cifra más reciente de 24 mil 167 víctimas, entre muertos y desaparecidos, Japón estimó en 310 mil millones de dólares las pérdidas materiales.
La cifra significa más del doble de lo que costó el terremoto de Kobe en 1995, que cobró la vida de 6 mil 400 personas y cuyos daños materiales ascendieron a 122 mil millones de dólares.
    No obstante, Kaoru Yosano, ministro de Economía, estimó que el impacto del sismo será “limitado” para el crecimiento económico de Japón.
    En su opinión, el principal problema que enfrenta la economía japonesa son los cortes de energía que han obligado a racionar la electricidad, incluso en ciudades como Tokio, la capital nipona. Los apagones, abundó, no son la mejor opción porque tienen un “significante impacto en la industria manufacturera”.
    Sin embargo, el diario económico Nikkei, que cita fuentes gubernamentales, señaló este miércoles que es muy posible que la economía japonesa se contraiga en la primera mitad del año fiscal de 2011, que comienza en abril.
     Sólo el costo ocasionado por la interrupción de distribución de productos por causa del terremoto llegará a 3 mil 100 millones de dólares, según las fuentes gubernamentales citadas por Nikkei.
    Además las estimaciones de las pérdidas tampoco incluyen el costo ocasionado por la crisis nuclear de la planta de Fukushima I, ubicada en la costa este de Japón, la más golpeada por el terremoto, a pesar de que su impacto se extendió ya sobre varios alimentos provenientes de Fukushima e Ibaraki.
Según, la agencia Kyodo, la Tokyo Electric Power Co (TEPCO), operadora de la central nuclear de Fukushima, negocia un crédito de 24 mil 700 millones de dólares para hacer frente a los gastos de estabilización de los seis reactores de la planta, así como pequeños daños a otras unidades de las costas del Pacífico afectadas por el terremoto.
    Mientras tanto, TEPCO informó que trabajadores de la central nuclear reanudaron los trabajos para reinstalar la electricidad y poner en marcha el sistema de refrigeración en el reactor 3, luego de que ayer fueran suspendidos por la aparición de “humo gris” en dicha unidad.
    Los trabajos se reanudaron, explicó TEPCO, debido a que se dispersó el humo gris y ante la urgencia de reactivar la energía eléctrica en los sistemas del reactor y las bombas que refrigeran el núcleo y la piscina que contiene el combustible usado.
Los ingenieros desconocen por qué se produjo ese humo oscuro, aunque no se ha detectado fuego o un aumento de los niveles de radiación, dijo TEPCO.
    Mientras tanto, las réplicas continuaron el miércoles en la costa noreste de Japón. Uno de los sismos alcanzó la magnitud de 6 grados Richter, aunque no generó alerta de tsunami, tampoco generó daños adicionales a la central nuclear de Fukushima I, según reportó la Agencia de Seguridad Nacional e Industrial.

Más restricciones
Este miércoles, el gobierno japonés incrementó las restricciones para consumir alimentos y agua en la zona de Fukishima. El primer ministro Naoto Kan recomendó no consumir verduras como espinacas, brócoli o col producidas en el área donde se asienta la planta nuclear.
    También recomendó no ingerir la leche y perejil provenientes de la prefectura de Ibaraki, donde se han hallado materiales radiactivos en niveles superiores a los normales. Yukio Edano, portavoz del ejecutivo japonés, afirmó que se trata de una medida de precaución.
    El gobierno metropolitano de Tokio, por su parte, sugirió no suministrar agua del grifo a los niños menores de un año, debido a que se encontraron niveles de yodo radiactivo en una planta depuradora de la capital, superiores al límite recomendado para los bebés.
    Paralelamente, el alcalde de Tokoio, Shintaro Ishihara, pidió “calma” y “sensatez” a la población, al tiempo que indicó que el consumo de agua corriente para los adultos es seguro. Las restricciones para el consumo de agua afecta a 23 barrios de la capital y a los distritos vecinos de Musashino, Machida, Tama, Mitaka e Inagi.
    La embajada de México en Japón, entró en contacto con los connacionales que aún se encuentran en ese país, para advertirles de las recomendaciones de las autoridades niponas.
    En tanto, la Dirección de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos informó a través de un comunicado que detendrá en la aduana todos los productos lácteos, verduras frescas y frutas de las provincias japonesas de Fukushima, Ibaraki, Tochigi y Gunma, debido a que pueden contener contaminación radiactiva.
    La dependencia informó que se revisarán todas las impostaciones de este tipo provenientes de Japón para saber si son originarias de las regiones afectadas y anunció que la medida se retirará hasta que se confirme que los productos son seguros.
    En México, el secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, informó que se instalaron arcos radioactivos en el puerto de Manzanillo y aeropuerto de la Ciudad de México para impedir que ingresen productos contaminados provenientes principalmente de Japón.
Indicó que tanto la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) como el Servicio de Administración Tributaria (SAT) realizarán muestreos aleatorios de todos los productos.
    Córdova Villalobos comentó que México tiene una reserva de yoduro de potasio, que sólo se usaría si hubiera una conflagración mundial de fuga radioactiva, pero por el momento, afirmó, no es necesario ni tampoco recomendable.
    Añadió que una vez que comience a regularizar sus exportaciones, se exigirá a Japón a través de la Cofepris que coloque certificados de no radioactividad en sus productos.

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