Lampedusa al borde del caos

miércoles, 23 de marzo de 2011

MILÁN, 20 de marzo (apro).- A poco más de un mes de que iniciaron las revueltas en el norte de África, la isla de Lampedusa, en Italia, está prácticamente colapsada.

El arribo de inmigrantes es intermitente, sólo el mal tiempo ha dado, de vez en cuando, un poco de tregua. Pero apenas deja de llover y soplar el viento, las embarcaciones repletas de refugiados recomienzan su viaje hacia Europa.

Mientras la guerra continúa en Libia y las tropas de Muamar Gadafi recuperan las ciudades que estaban en manos de los rebeldes, los reportes de refugiados en la frontera con Túnez son alarmantes.

En entrevista para Apro, Laura Boldrini, vocera del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), señaló que al menos 100 mil personas, en su mayoría jóvenes, buscan huir, por lo que están a la espera de una  oportunidad para llegar a Europa.

Desde Túnez, de donde son la mayoría de los inmigrantes desembarcados en Italia, llegan de 30 en 30, de 40 en 40, de 50 en 50. Pocas embarcaciones son las que rebasan los 150 inmigrantes por viaje. El pasado martes 15, por ejemplo, en un solo día arribaron mil 263 personas, algunas de las cuales señalaron que en altamar habían quedado 35 de sus connacionales en el intento por atravesar el Mediterráneo.

“Muchos de ellos no sabían nadar y desaparecieron frente a nosotros tragados por las olas”, relató a la televisión italiana un joven tunesino, quien se manifestó afortunado por haber alcanzado otra lancha en altamar.

Para la mañana del miércoles 16 ya se contaban, sólo en Lampedusa, un total de 3 mil refugiados en el Centro de Identificación, donde sólo hay lugar para 800. Y hasta la iglesia de la isla ha abierto sus puertas para dar alojamiento nocturno a otras 200 personas, pero no puede hacer más, ya que el espacio es muy reducido.

Según Boldrini, suman alrededor de 10 mil las personas que han llegado a Lampedusa desde mediados de enero, pero de acuerdo con cifras del Ministerio del Interior, el número de inmigrantes que han arribado a Italia en el último mes alcanza los 11 mil, repartidos en diferentes Centros de Identificación y Expulsión, ubicados en todo el territorio italiano, que han debido incrementar los servicios y lugares, ya que en la mayoría de los casos fueron planificados para una población menor de 250.

Por motivos de seguridad, como anunció el ministro Roberto Maroni, desde el inicio de la emergencia de inmigrantes, casi todos están concentrados al sur de Italia, la mayoría en Sicilia, en los centros de Trapani y Caltanissetta, donde son llevados desde Lampedusa. Muchos otros están en Calabria, sobre todo en el centro ubicado en la provincia de Catanzaro.

Aun así, los lugares son insuficientes, y las propuestas de enviar más inmigrantes al norte no han sido bien recibidas por las autoridades de otras regiones, donde es muy fuerte la presencia del partido Liga del Norte, que se ha caracterizado por su poca tolerancia hacia los inmigrantes.

Un ejemplo de ello es la propuesta de Maroni para albergar a 300 inmigrantes en la localidad de Como, pero la provincia respondió que podría recibir sólo a 20.

Sin embargo, esa falta de solidaridad no se ve sólo en el norte, pues en la misma isla se comienza a notar el hartazgo de una gran parte de la población que vive del turismo y que también se dice afectada por el llamado éxodo de inmigrantes.

Consultados vía telefónica, propietarios de pequeños hoteles, casas en renta y restaurantes, se muestran desesperados y enojados por la situación, que, aseguran, una vez más enfrentarán solos.

“El próximo mes debe iniciar el periodo vacacional para nosotros, pero con la emergencia de todos estos desesperados, vemos muy difícil que podamos enfrentar esta situación que ni las autoridades pueden”, explicó Mauro Vitalli, propietario de un Bed and Breakfast, quien asegura que hasta el momento no ha recibido reservaciones, cuando otros años, a estas fechas, tenía todo lleno.

“Nos hemos reunido, pero nosotros qué podemos hacer, más que bajar un poco nuestros precios, aunque con todas las noticias que salen de la isla, no creo que a nadie le interese mucho venir a vacacionar en un lugar repleto de inmigrantes”, aseguró Vitalli

Lo mismo opinó Flavio Russo, propietario de un restaurante cercano al puerto, quien avizora una pésima temporada para los próximos meses.

 

Planean campamento

 

La continua llegada de ciudadanos africanos ha hecho tomar otras medidas a las autoridades italianas.

Apenas el miércoles 16, el Consejo de Ministros dio la orden para colocar un campamento en la exbase militar de Loran, en Lampedusa, con capacidad para 3 mil lugares. Este sería el segundo, luego del que ya anunciaron en Catania, pero que aún no funciona completamente.

El anuncio se dio apenas un día después de que el gobierno rechazara una embarcación con mil 800 inmigrantes marroquíes (provenientes de Libia), la “Mistral Express”, a la que se le autorizó sólo cargar combustible en el puerto de Augusta, sin atracar por completo, y luego fue escoltada por la marina italiana hasta aguas internacionales de regreso a Marruecos.

El motivo del rechazo, a decir de las autoridades, fue que el gobierno de Marruecos no había otorgado la información sobre los pasajeros, por lo que Italia no podía hacerse responsable, menos en estos momentos.

En realidad, quien primero dio la noticia fue Al Jazzera, desde el norte de África, lo que prendió la alarma de los italianos. Luego se supo que el gobierno de Malta había dejado pasar la embarcación para que llegara a mares italianos.

“No podíamos saber si a bordo de la nave venían terroristas”, manifestó una fuente del Ministerio del Interior. Más tarde la información cayó a cuentagotas. Los pasajeros, en su gran mayoría, eran de Marruecos (mil 715), 39 de Libia, 35 de Algeria, 26 de Egipto, siete de Túnez, seis de Mali, cuatro de Sudán, dos de Siriay y otros dos de Mauritania.

Sin embargo, la norma internacional ha dicho que incluso en altamar, cualquier ciudadano tiene derecho de pedir refugio o asilo político, cuestión que fue completamente impedida y negada.

Aun así, los inmigrantes continúan llegando a Italia, y Europa continúa prometiendo ayuda.

“Europa ha demostrado toda su impotencia en el tema de la inmigración. No hay ningún proyecto concreto, ninguna respuesta seria y eficaz después de las llegadas en masa a Italia”, señaló la lideresa de la derecha francesa, Marine Le Pen, el pasado lunes 14, cuando visitó la isla.

 

cvb

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