Los presos cubanos en EU; el último recurso legal

miércoles, 30 de marzo de 2011

LA HABANA, 30 de marzo (apro).- La defensa de los cinco cubanos presos en Estados Unidos acusados de espiar para La Habana inició el último recurso legal en un tribunal de la Florida para “anular, hacer a un lado o corregir” el fallo y la sentencia en contra de uno de ellos, Gerardo Hernández, quien cumple dos cadenas perpetuas.

En consonancia con la nueva y última solicitud de Hernández a la jueza federal de distrito, Joan Lenard, para que desestime la condena y la sentencia, el gobierno cubano, familiares y el Comité Nacional para la Liberación de los cinco isleños desplegaron una campaña en Estados Unidos, América del Sur y Europa para exigir al presidente Barack Obama el indulto para los detenidos.

Gerardo Hernández, considerado por Estados Unidos como la cabeza visible de la llamada “Red Avispa”, condenado a cadena perpetua por “conspirar en el derribo de dos avionetas del grupo anticastrista ‘Hermanos al Rescate’ en 1996, presentó el pasado 16 de marzo una declaración jurada en la Corte del Distrito Sur de Florida en la que reitera su inocencia en los hechos.

En su declaración jurada, Hernández señala (Caso Penal No. 98-721-Cr- LENARD):

“Antes de los sucesos del 24 de febrero de 1996, y hasta el presente, no sabía ni sé nada acerca de un presunto plan para derribar una nave aérea de ‘Hermanos al Rescate’.

“Ninguno de los actos que yo realicé antes del 24 de febrero de 1996 tenían la intención de ser parte de ningún presunto plan, ni tampoco estaba yo consciente de que algunas de mis acciones contribuirían a algún presunto plan, si es que este existía.

“Durante el tiempo que estuve de vacaciones en Cuba, desde principios de noviembre de 1995 hasta mi regreso a Miami, el 26 de enero de 1996, no recibí información de ninguna fuente acerca de ningún presunto plan para derribar naves aéreas, o de ningún intento de amenazar, advertir o confrontarlas militarmente.

“Sí supe, mediante las declaraciones públicas del gobierno cubano, que no tolerarían nuevas violaciones de la soberanía cubana por las naves aéreas de ‘Hermanos al Rescate’, como las que tuvieron lugar del 9 al 13 de enero de 1996.”

El agente cubano se refiere al derribo de las avionetas realizadas por aviones caza MIG cubanos en el año de 1996.

En la declaración jurada, Gerardo Hernández explica los motivos que lo llevaron a Florida:

“Para prestar un servicio a mi país, desarmado, para contribuir a ponerle fin a la violencia contra mi pueblo y, por lo tanto, para salvar vidas.

“Que yo sería acusado de conspirar para cometer asesinato, fue la cosa más ajena a mi pensamiento y mi realidad”, concluye en el documento que se encuentra ya en manos de la jueza federal Joan Lenard.

El 18 de marzo, la defensa de los cinco cubanos presos en Estados Unidos en la misma Corte del Distrito Sur de Florida un memorando en apoyo a la apelación colateral de Antonio Guerrero, otro de los detenidos.

En el memorando, Guerrero acusa al gobierno de Estados Unidos de “pagar” a periodistas “con mucha influencia en la sede del juicio” para transmitir, “disfrazado de periodismo objetivo”, un mensaje apoyando los componentes de los argumentos del gobierno en el juicio.

“Los medios de prensa financiados por el gobierno inculparon a los acusados, pretendiendo, entre otras cosas, vincular a los acusados con una infinidad de conspiraciones cubanas –ficticias o no–, y realzando y/o tergiversando la pretendida evidencia contra los acusados.

“El gobierno financió la publicación por parte de los medios de prensa de evidencia perjudicial que la Corte de Distrito falló como inadmisible y se refirió a temas relacionados con la selección del jurado, incluyendo la omisión estratégica de las causas de recusación a algunos jurados.

“La campaña de propaganda del gobierno fue tanto perjudicial como incendiaria. La mala conducta del gobierno minó la estructura fundamental del juicio del demandante y las condenas del demandante por lo tanto deben ser anuladas.

“La mala conducta del gobierno creó una probabilidad inconstitucional de que el demandante se viera privado de un juicio  justo”, puntualiza Antonio Guerrero, quien junto con Gerardo Hernández, Fernando González, Ramón Labañino y René González fueron detenidos en septiembre de 1998 en Florida.

Richard Klugh, abogado del equipo que defiende a los cubanos aseguró el pasado 22 de marzo que la declaración jurada de Gerardo Hernández deja en claro que éste “no tuvo nada que ver con una conspiración para cometer homicidio ni tenía conocimiento de éste, ni participó”.

“La condena es injusta y las pruebas indican que es completamente inocente”, remató.

Por su parte, Gloria La Riva, del Comité Nacional para la Liberación de los cinco cubanos, resaltó en una teleconferencia realizada el martes 22 de marzo que Gerardo Hernández, preso en una cárcel federal, “no tiene miedo de defenderse en un tribunal”, y confirmó que la campaña que impulsan en varios países tiene como finalidad “ventilar la verdad de su misión en Estados Unidos: esta era defender a su país de actos terroristas”.

Olga Salanueva, esposa de René González Sehwerert, asegura que su esposo se encuentra preso por una decisión injusta del expresidente George W.Bush y de los cubanos que radican en Florida.

“Están presos por la decisión de Estados Unidos de encarcelarlos a ellos, aún sabiendo que no constituían ninguna amenaza”, insiste Salanueva.

Elizabeth Palmeiro, esposa de Ramón Labañino Salazar, considera que su esposo “está injustamente prisionero” en Estados Unidos, pero considera que el movimiento de solidaridad internacional que mantienen los familiares, el Comité Internacional y el propio gobierno cubano en varios países del mundo los “liberará pronto”

“Todo dependerá del movimiento solidario para que (Barack) Obama tome la decisión de ponerlos en libertad”, subrayó.

Magali Llort, madre de Fernando González Llot, también es insistente en la necesidad de llegar a un acuerdo con el presidente Obama para la liberación de su hijo y los otros cuatro cubanos.

“Estamos de acuerdo, cualquier decisión nosotros la apoyaríamos. Estamos a la expectativa. Aquí ya se lanzó, pero del lado de allá debe estar la respuesta”, ha repetido en innumerables conferencias.

Tanto la declaración jurada de Gerardo Hernández como el memorando en apoyo a la apelación colateral de Antonio Guerrero fueron redactados por el abogado estadunidense Leonard Weinglass, quien falleció días después (el 23 de marzo) en Nueva York a causa de una operación para extirparle un cáncer.

Weinglass se graduó como abogado en 1958 en la Escuela de Leyes de Yale, y algunos de sus casos se estudian hoy en todas las facultades de Derecho de Estados Unidos.

Se hizo célebre por la defensa de casos como el de Los Ocho de Chicago (luego se conocerían como los Chicago Seven), de Jane Fonda, Ángela Davis, y los secuestradores de Patty Hearst, así como el de Amy Carter.

Weinglas defendió a Daniel Ellsberg, el hombre que en 1971, filtró a la prensa los documentos del Pentágono acerca de la historia secreta de la Guerra de Vietnam que sirvieron de instrumento para el derrumbe del presidente Nixon.